A N A L E S DE HISTORIA NATURAL €r^ ca \ LIBRARY)^-, 'H ^ ANALES DE LA SOCIEDAD ESPANOLA DE HISTORIA NATURAL. TOMO DKGIMOQUINTO. MADRID: DON I. BOLIVAR, TESORERO. CALLE DE ALCALA, 11, TERCF.RO. 1886. Articulo 27 del Reglamento. Las opiniones emitidas en las Memorias publica- ilas en los Anales son de la exclusiva responsal^ilidad de sus autores. IMP. DE FOKTANET, LIBERTAD , 29. MEMORIAS DE HISTORIA NATURAL CATALOGO DE LAS AVES DE mm, nmrn i \m mum, POR DON VENTURA DE LOS REYES Y PROSPER. (Sesion del 3 de Junio de 1885.) El estudio de la Ornilologia de la Peninsula Iberica y de las Islas Raleares. es uno de los mas interesantes para los natura- listas que se dedican al de las aves del Oeste de la reg-ion pa- leartica. En ofecto, a m;'is do estar situado en el cxtremo Sudoeste de Europa. nuestro pais tiene la ventaja de que <>Tan i)arte de las aves que emig-ran al Africa, aproveclian el estrecho de Gihral- tar para su paso, y sabido es euanta importancia tiene para el ornitolog'o todo lo que con este fen6meno se relaciona (1), Estando Espana incluida con el Norte del continente afri- cano en la provincia zool6g"ica Uamada fauna meditern'inca. es obvio que nuestra fauna ornitol6g-ica ha do \oncv niuclios puntos de semejanza con la del Norte del Atlas, lo cual se de- duce tambien de la analog'ia de condiciones fisicas de los dos paises. (1) Puedc verse el «Aufruf» del comitt- ornitolop-ico internacional do Vionn. 6 ANALES DE HISTORIA NATURAL. {2) Como comprobacion de lo anteriormente sentado, puede coii- sultarse la magnifica obra del coronel Irby, titulada «Tlie Or- nithology of the Straits of Gibraltar)), y se vera que pocas sou las aves de Marruecos que no se encuentran en nuestro pais y vice-versa. Las especies que a continuaciou se nombran, propias del norte de Africa, han sido encontradas accidentalmente en Es- pafia. De ellas se dar4n m4s detalladas noticias en la enume- racion g-eneral de nuestras aves. 1. — Otogyys auricularis Daud. Segun Degland, en el Museo de Marsella hay ejemplares de esta vultu- rida, procedentes de Espana, y Compaiiyo la cita como hallada d veces en los Pirineos oricntales. 2. — Aquila ncevioides Kaup, var. Adalherti Brehm. Von Heuglin^ in litteris. Saunders en el Ibis, ano 1869, reliere que Mr. Gurney la encontro en nuestra peninsula. 3. — F I anus ccerideiis Desf. Citado por Mr. Saunders y el Sr. Lopez Seoane en sus catalogos. •4. — BiUeo desertorum Daud. Segun Saunders (The Ibis, 1869), Mr. Gurney le hallo en Espana. 5. — Faico concolor Temm. Degland et Gerbe, Ornitli. europ., tomo i, pag. 88, y Alphonse Dubois, Cat. av. europearum. G. — Falco ardosiacens Vieill. Alphonse Dubois, Cat. av. europearum. 7. — FaIco barharus L. Saunders en The Ibis 1869, y en Froc. nf the Zoolog. Soc. of London, 1872, S.—0(us capensis Smith. Saunderf, The Ibis, 1869. Kjarbulling. 9. — Fmberiza Saharce Levaill. You Heuglin, Ornith. N. 0. Afr., ii. 10. — Almida lusitana Gmel. Castellarnau, Est. omit, del Real sitio de San lldefonso. (3) Reyes.— AVEs dk espana, Portugal e islas baleares. i 11. — Otocoris biIo2)ha Temm. Degland, Ornith. europ., i, p. 349, la cita de la Albufera dc Valencia. Vi.— CcrUiUauda bifasciata Liclit. Temminck, Man. d'Ornithologie, p. G37. ^_^^ 13. — CertMlaxida Diqionti Vieill. Degland, Ornith. europ., i, p. 3oG, la rita de Andalucia. Vayreda, Omit, dc la prov. de Gerona. 14.— Ixos odscurns Temm. Citado por Lopez Seoaue en Audalucia. 15. — Ruticilla Moussieri Trist. Irby, The Ornith. of Gibraltar, pag. 82. \^.—IIijpoJais imllida Gerbe. D'Hamonville, Cat. rais. des Oiseaux d'Eur., pag. 32. 17. — Cypselus i^alUdiis Shelley. Saunders, Proc. of the Zoolog. Sac. of London, 1872. 18.— Phmanus cegyiHius L. El Duque Ernesto de Sajonia Coburgo Gota ha observado un ejemplar de esta especie en el Sad de uuestra peninsula. 19.— Ciconia AMimii Liclit. Encontrada una vez en Andaluda, segun el Sr. Lopez Seoane. 20. — Balearica pavo7mia L. (V'ease la Fauna balear de Barcelo.) 21. — Anthropoides tirgo L. (Veasc la obra ultimamente citada.) 22. — Cheualopex mjyptiam L. (Seoane.) Las especies asiaticas que accidentalmente .>^e encuentran en uuestro pais son muy escasas, y se enumeran k conti- niiacion. J. — Lignritms chlorolicus Licht. Propio de la Siria y Persia, 6 indicado por Saunders en Kspafia. ANALES DE HISTORIA NATURAL. (4j 2. — PyrrhuJa gitliaginea Liclit. Segun Yayreda, se presenta alguna vez en Barcelona. ?>.—Panis cyanvs Pall. Accidental segun Yayreda en la proviucia de Gerona. 4. — fiUta syriaca Eliren. En Arehena auida, segun Saunders. Indiq nemos ahora los caracteres que disting'iieii iniestra fauna ornitol6g'ica de la propia k los otros palses de Enropa. Faltan en Espaua las rapaces noctnrnas caracteristicas del Norte de Enropa, como son la Nyctea nivea, Ulula lapponica y Strix urahnsis, j tampoco se encnentran alg'unas otras espe- cies de aves comunes a la reg'ion anteriormente indicada y a la Siberia. No se lian presentado en nuestro pais fortuitamente aves americanas, excepto el Nnmenius hudsonicus Latli., que Lord Lilford obtuvo en el coto de Donana, mi^ntras que esto sucede frecuentemente en Ing-laterra con varias especies (1). De la fauna mediterrnnea oriental se disting^ie la nuestra, porque en ella no existen las formas asiaticas y eg-ipcias que se suelen presentar en la primera. Si examinamos ahora las condiciones fisicas de Espafia, ve- remos que en primer lug'ar, separada de Francia por la Cordi- llera piren&ica y encontrandose tambien en ella como mas principales las sierras de Guadarrama (que separa a las dos Castillas), y las de Gredos, Morena y Nevada, donde hay altu- ras como la de Mulhacem, que tiene 3.555 metros de eleva- cion sobre el nivel del mar, y las de Mont-perdu y Gredos. que lleg-an k 3.403 y 3.216, es facil eomprender que se encueu- (1) Estas son las sig-uientes: 1. Katiclerus furcatus. 2. Scox)}! a ski. 3. Picus villosns. 4. — piihescens. Ti. CoJaptcs auratus. G. Coccyztis americanus. 1. Ceryle alcyon. 8. Agclmus phcrniceus. 9. Loxia leucopteva. 10. Itegvltis calendula. 1 1 . ,1 mpclis cedrorui/i . 12. Prognc purpurea. 13. Chcetusia catidactita. 14. Ectopistes migratorius. 15. CJiaradrius vociferus.' 16. Kumenius hudsonicus. 17. Tringn raarulata. 18. — pusilla. 19. Actitnrus rufc.'^ceiis. ■20. Totanusjlar.ipcs. 21. — c7iloro2>ygiun. 22. PorjiJigrio martinicus. 23. Lams Bonapartii. 21. Marecca americana. 2.'i. Fuligula coUaris. 20. CJaiigi'Ja oTbeoJo . (0) Reyes. — ayes de espaxa. poutugal e islas baleaPvES. 9 trail condiciones para la presencia do algninas espocios arti- cas, tales como las Teirao Jagoinis, Tetrao irro(jallus. Perdix cinerea, Picns tridactylns , Picus canv.s, Piciis mar tins y Citri- oicJla alinna. En las laderas de los moiites se encuentran tambien ani- dando gran numero de rapaces, sobresaliendo como africano el Otogy2)s auricularis Daiid. En los rios numerosos que cruzan y fertilizan la Peninsula en todas direcciones, se encuentra g-ran cantidad de aves ri- berenas, y en las lag-unas, ya de a^-ua dulce, como las de Rui- dera, 6 de ag'ua salada, como los penilag-os de la Albufera y el Mar menor, son comunes muchas especies de zancudas y pal- mipedas, entre las que es quiz4s la mas notable el Phcenicop- ierns roseus Pall. Las veg-as de Valencia. Murcia y Granada, con sus innume- rables acequias, abundan en pajaros silvidos calamoherpinos. mientras que en los bosques de pinos y otros 4rboIes se en- cuentran en numero las especies silvicolas. Si pasamos a considerar la distribucion de la Peninsula en divisiones geog'rafico-ornitol6g'icas, veremos que, aunque fal- tan datos sobre muchas localidades y para otras no son com- pletos los que se poseen lioy, puede admitirse (solo como pro- visional) la sig-uiente division, siendo muy dificil desig-nar los limites prccisos de cada zona. I. Zona literal oriental. Coraprende la faja de terreno del reino de Valencia (i lo larg-o de la costa, y seg-un los datos que he podido procurarme de ella (los cuales, aunque exactos, son excesivamente escasos), est^ caracterizada por abundar poco las rapaces y las especies propias de g-randes alturas, estando en cambio representado el g-rupo de las zancudas, lo mismo que el de las palmipedas, por muchas especies, entre las que se aseg-ura era ^ntes muy numeroso el ya citado P//wnicople- Tus roseus Pall., que ahora es mas raro. II. La zona Sudeste esta formada por el roino de Murcia. y se diferencia de la anterior en que son mds comunes las es- pecies de rapaces vulturidas y falconidas, lo mismo que los pajaros silvicolas, efecto de las sierras que se encuentran, tales como la de Pila, la de Esi)una, etc. En el Mar menor se liallan varias especies notables de zancudas y palmi])edas, que se presentan en abundancia. 10 ANALES DE HISTORIA NATURAL. 16) En los islotes desliabitados y proximos, anida la Tlialassi- droma pelagica. El Sr. D. Ang-el Guirao ha indicado en esta zona dos especies nuevas k sii juicio, que son el Faico fuUgi- nosus Guir. y el PorjjJiyrio rariegaius Guir., cuya descripcion se encontrara al final de este trabajo. III. Zona Sud 6 Andalucia. Las sierras numerosas que se encuentran en ella y entre estas la Morena y la Nevada, lo mismo que el gran ni'imero de cotos y dehesas, como el de Donana y la de Alfacar, contribuyen a que sean muy nume- rosas las especies de pajaros, entre las cuales las hay propias de Africa, que solo se presentan accidentalmente. Tambien ha sido indicado por Saunders en esta region el Ligurinns cJiIoroiicus Licht., propio de Persia y Siria, Una zancuda, la Ciconia AMimil Licht., encontrada por primera vez en Andalucia, no se ha presentado en otro sitio de Europa, y es propia de la Nubia, donde es comun. Las marismas andaluzas est^n cuajadas de palmipedas, siendo de citar como mas notable la Q^ierquedula marmorata, propia de Cerdena y del CA,ucaso. IV. Zona central. Constituida como su nombre lo indica por el ceutro de Espana. Las otididas son abundantes, y el Tetrao urogallus debe ser considerado como de esta zona, se- g-un los datos que existen en el Museo de Madrid. Por lo demas, los caracteres de esta reg-ion no son muy se- nalados y m^s bien neg'ativos. V. Zona Noroeste 6 lusitano-g*alleg"a. Es la mt\s pobre de todas las zonas, segun los datos que de ella se tienen, y ca- rece de muchas formas meridionales. El Mormon fraterculay Cohjmhis glacialis y otras especies propias del Norte, y que en Espana no son muy comunes, se encuentran en esta reg-ion. VI. Zona Nordeste 6 piren^ica. Una de las mas ricas en especies, en razon de las varias condiciones fisicas a que se encuentran sometidas en sus parajes tan diferentes. En ella se presentan accidentalmente el Parus cyamis, Pyrrlmla gi- thaginea, Almula Mfasciata y Almula Dupoiiti. Se encuentran en sus montes plcidas y tetraonidas , propias del Norte de Europa. VII. Zona balear. Comprende las islas Baleares, y es nota- ble porque en la epoca de los pasos se han presentado alguna vez dos hermosas g-ruidas africanas, la Baharica pavonina y (7) Reyes. — avi:s de espana, poutlgal e islas baleares. ii \a Ant/n'opoides virt/o. Von Homeyer ha estudiado una Loxia de esta zona, que en su opinion es una especie nueva 6 s61o una variedad de la Loxia ciirmrostra. En los pequenos islotos abundan y nidifican las aves mari- nas. El Pchcanus cris2ms Bruch , propio de la Europa orien- tal, ha sido cazado aqui, seg-un Howard Saunders. De esperar es que cuando se puedan reunir m^s datos se perfeccionaray completara la division indicada anteriormente. Para el presente trabajo no lie podido disponer de niuchas colecciones ni de libros numerosos. Estudie de las primeras,. la empezada k formar con escasisinios medios en el Museo de Madrid por el profesor de Zoog-rafia de vertebrados, y ademas parte de la que estA haciendo el Sr, 1). Ang-el Larrinua, que ha tenido la bondad de enviarme ejemplares de su coleccion para que los examine y datos acerca de varias especies. En cuanto a libros, como desg-raciadamente en la Bibliote- ca del citado Museo suelen faltar las obras costosas, no he po- dido consultar muchas que son de g-ran importancia para esta. clase de estudios. He tenido principalmente presentes las que por orden cro- nol6g-ico a continuacion se expresan: Asso (Ig*n.) — Introdxictio in Oryctograjjhiam et Zoologiam Aragoime. 1784. Temminck. — Mamcel d'Ornithologie eurofeenne, avec 3 vol. d'A Has et 2 de siqyplement. Paris, 1820-1840. Schinz (Doctor 'RemviQ\\).—Euroj,dische Fauna oder Ver- zeichniss der Wirhelthiere Europa's. Erstes Band. Sdngethiere tiud Vogel. Stuttgart, 1840. Rios Naceyro (Fr. de los). — Catdlogo de las aves ohsertadas en las cercanias de Santiago de Galicia. Memorias de la Real Aca- deniia de Ciencias exactas, fisicas y naturales. Serie 1.", t. in. Madrid, 1850. Vidal y Cros (Ig-n.) — Catdlogo de las aves de la Albvfcra. Me- morias de la Real Academia de Ciencias exactas, fisicas y na- turales. Serie 3.% t. i. Madrid, 1851. 12 ANALKS DE HISTORIA NATURAL. (8) Graells (D. Mariano de la Paz). — Catdlogo metodico de las aves observadas en el area de la fauna matritense. Memorias de la Comision del Mapa g-eol6g-ico. Madrid, 1853. Macliado (D. Antonio). — Catdlogo de las aves oiserxadas en algmms de las 2^^'ovincias de Andahicia. Sevilla, 1854. Rosenhauer (Doctor Willielm Gottlob). — Die TMere andalu- siens nac/i dem. resnltaie einer Reise ziisammengestellt. Erlan- g-en, 1856. Guirao (D. Ang-el). — Catdlogo metfklico de las ares odservadas en una gran parte de la provincia de Mnrcia. Memorias de la Real Academia de Ciencias exactas, fisicas y naturales. Se- rie 3.% t. iv. Madrid, 1859. Vidal [Ign.)— Catdlogo de las aves de la Alhvfera. Contiene adiciones al publicado en 1851. Memorias de la Real Acade- mia de Ciencias exactas, fisicas y naturales. Serie 3.", tomo iv. Madrid, 1859. Seoane (D. Victor Lopez). — Catdlogo de las aves ohservadas en Andahicia. Revista de los prog-resos de las Ciencias exactas, fisicas y naturales. Madrid, 1861. Von Homeyer. — Die Balearen, publicado en el Journal fur Ornithologie, num. 58. Julio de 1862. Sainz (D. Pedro).— Ol?servaciones al Catdlogo de aves de Anda- hicia piihlicado por D. Victor Lopez Seoane. Revista iberica, tomo 11, mini 2." Madrid, 1862. Barcelo y Combis (Fr.) — Catdlogo de las aves de las Islas Ba- I cares. Raima, 1866. Deg'land et Z. Gerbe. — Ornithologie europeenne. Deuxieme edition. Paris, 1867. Saunders (Howard), F. Z. S. — On the Birds of Souther n Spain, publicado en «Tbe Ibis». London, 1869. Zoological Society of London (Proceedings of the). London, 1872. Irby (Col. Y\e\xi.)—The ornithology of the Straits of Gilraltar. London, 1875. Addenda al Catalog-o del Sr. BarceK), publicada por el mis- mo en sus Apuntes para la fauna Balear. Anales de la So- ciEDAD ESPANOLA DE HiSTORiA NATURAL, tomos IV y V. Ma- drid, 1875. 1876. Boucard (Adolphns). — Catalogus avium hucusqne descripAa- rum. London, 1876. (9) Reyes. — ayes de espana, Portugal k tslas baleares. i3 iyRiinw\iyille.—Cak(Io!/ue des oiseaux d'Enrope. Paris, 187G. Castellarnau y de Lleopart (J. M.) — Estudio orniiologico del Real sitio de San Ildefonso. Publicado en los Anales de la So- ciedad espaxola de HIST0RL4. Natural, tomo vi. Madrid, 1877. Dubois (Alphonse).— Calalogus avium euro2)earum. Bruxe- lles, 1878. Giraldes (Albino). — Catdlogo das ares de Portugal existentes actudlmente no Museit de Coimbra. Coimbra, 1879. Vayreda y Vila (D. Estanislao). — Fauna orniloUgica de la promncia de Gerona. Gerona, 1883. De Selys-Long'champs. — Svr le genre Mesange (Parus). Bulle- tin de la Societe zoologique de France, tome ix. Meulan, 1884. Perez Areas (D. Laureano). — Elenientos de Zoologla, G." edi- cion. Madrid, 1886. Las obras que me ban auxiliado en la determinacion de las especies que lie podido examinar son, ademas de las ya cita- das de Temminck y Degdand y Z. Gerbe, las sig-uientes: Bonaparte (Carlo Luciano, principe de Cauino e Musig-nano). — Iconographia delta Faxina Italica per le quattro classi degli animali vertehrati. Ucceli, Roma, 1832-42. Button (Conde de). — Planches enluminees d'' Histoire Xaturelle par Martinet. Paris, 1765. Temmincdv et MeifTren Laugder. — Nouveau recueil de plan- ches coloriees d'Oiscaux. Paris, 1820-1839. Vieillot (L'Abbe). — Galerie des oiseaux. Paris, 1820-1826. Para los g-^neros lie visto las dos obras que pong-o 4 conti- nuacion: Bonaparte (Principe Carlo Luciano). — Conspectus genenim axium. Lug-duui Batavorum, 1850-1857. Gray [IVivlnwiX).— The genera of Birds. London, 1844-1849. La distribucion en familias y tribus la he lieclio con arrcgdo k Gray. — Handlist of genera and species of Birds. London, 1869-1871. Martinez y Saez (D. Francisco de V .)— Distribucion metodica de los vertehrados. Madrid, 1879. No he podido consultar por no encontrarse en ning'una do nuestras Bibliotecas, las obras clisicas sig"uientes: Gould. — The Birds of Europ)a. London, 1832-1837. Meyer. — Taschenhuch der deutschen Vogelkunde. Frankfurt, a. M., 1809-10. II ANALES DE HISTORIA NATURAL. (10) Naumann. — Naturgeschichte der Vof/el Deutschlands. Leip- zig-, 1822-44. Bec\\i>te[n. —OrnWioIogisc/ie Taschenhuch ton und fur Deuts- chlands. Leipzig-, 1802-12. K\\&o\\.—SMndlnavisk Fauna en Hanhokfor Jagare och Zoo- loger. Liinchp, 1820-1840, y Ornithologia suecica. Hafni?p, 1817- 1821. H. E. Dresser. — A History of the Birds of Europe (including all the species inhaditing the western paleartic region). London, 1883. He adoptado las clasificaciones modernas, pues con frecuen- cia los g-eneros nuevamente creados corresponden k divisiones naturales que los antig-uos ornitolog-os formaban dentro de o-eneros mny numerc'.sos. En cuanto a sinonimia, coloco despues del nombre especi- iico el del primer autor que describin la especie de una ma- nera suficiente. S61o cito los sinonimos mas importantes, pues sabido es lo numerosos que son, y el dar cabida a todos liaria demasiado larg-o este estudio, sin tener en el su natural colocacion. (11) Reyes. — ayes de espana, poktugal k lslas baleares. i5 AGGIPITRES L. GYPAETID^ Gray. Gen. 1. Gypaetus Storr. 1. — Gypaetus barbatus L. Nombre vulnrar: Cast., quehmnta-huesos. Cat., trencalos, Sedentario eu las laderas de las montanas. Sierra Nevada (Seoaue, Saunders, Eoseuhauer). Sierra Morena (Machado). Algeciras (Irb)'). Pro- vincia de Murcia (Guirao). Provincia de Gerona, en Sau Aniol ( Vayreda). San Ildefonso (Castellaruan). Area matritense (Graells). VULTURID^ Vig. Neophroninse Gray. Gex. 2. Neophron Savig. 2.— Neophron percnopterus L. Vultur percnopterus L. Nombre vulg-ar: Cast., aT)anto , alimoche. Cat., aufrany. Sedentario ygeneralmente distribuido. Eu toda Andalucia (Kosenhauer). Sierras Morena y Nevada (Saunders, Seoane). Provincia de Sevilla (Ma- chado). Gibraltar (Jrby). Provincia de Murcia (Guirao). Mallorca y Menorca (Barccl6). Pirineos orieutales (Vayreda). Aragon (Asso). San Ildefonso (CastcUariiau). Area matritense (Graells). Karo cerca de Santiago (Na- ceyro). Portugal (Musco de Coimbra). Vulturinae Vig. Gen. 3. Otogyps Gray. 3. — Otogyps auricularis Daud. ^'llltur auricularis Daud. 16 ANALES DE HISTORIA NWTURAL. (lO) Segun Degland eu el Museo de Marsella hay uu ejemplar de esta ospe- cie procedente de Espana. Companyo lo indica en San Llorens de Cer- daus. Gen. 4. Vultur L. 4. — Vultur monachus L. Vultur cinereus Savig. Nombre vulg"ar: Cast., buitre negro. Vovi., pica-osso. Sedentario. Sierras Morena y Nevada (Seoane). Provincia de Sevilla (Macliado, Irby, Saunders). Provincia de Murcia (Guirao). Mallorca (Bar- celo). Raro en la provincia de Gerona (Vayreda). San Ildefonso (Castellar- nau). Area matritense (Graells). Portugal (Museo de Coimbra). Gen. 5. Gyps Savig. 5. — Gyps fulvus Briss. Vultur fulvus Briss. Gyps vulg-aris Savig. Nombre vulgar: Cast., buiire leonado. Port.; griffo. Sedentario. Sierras Morena y Nevada (Seoane). Provincia de Sevilla {Machado, Saunders). Scrrania de Ronda (Rosenhauer). Gibraltar (Irby). Provincia de Murcia ( Guirao \ Mallorca y Menorca (Barcelo). Raro en la provincia de Gerona (Yayreda). San Ildefonso (Castellarnau). Area ma- tritense (Graells). Galicia (Naceyro). Portugal (Museo de Coimbra). 6.— Gyps Kolbii Band. Vultur Kolbii Band. Companyo lo indica eu los bosques de Canigo. Naumauu lo cita eu el Sud de Espana. FALCONID^ Leach. Aquilinae Sirs. Gen. 6. Haliaetus Savig. 7. — Haliaetus albicilla L. Falco albicilla L. Nombre vulgar: Cast., agnila iKScadora. Cat., dliga de mar. (13) Reyes. — aves de espana, Portugal e islas baleares. n Un ejemplar en Cadiz en el invierno (Saunders). Mar Menor y Encafii- zada (Guirao). Freo de la Isla Dragonera (Barcelo). "De paso en otono y primavera en la provincia de Gerona (Vayreda). En la 6poca del paso en Sau Ildefonso ( Castellarnau ). Area matritense (Graclls). 8. — Haliaetus leucocephalus L. Falco leucoceplialu.s L. Nombre vulg-ar: Cat., dligci de cap Manch. Bosques de Cerdana (Vayreda). Gen. 7. Pandion Samg. 9. — Pandion haliaetus L. Falco haliaetus L. Nombre vulg-ar: And., agiiila Manca. Cat., dliga de estany. Port., aguia pesqueira. Cerca de Malaga en invierno ( Saunders ). Poco comun y sedentario en la laguna del Pozuelo (Seoane). Llegan al estrecho de Gibraltar en Octu- bre y Noviembre y se vuelven al oSIorte en Marzo (Irby). Menorca, Malloi ca, Dragonera y Cabrera (Barcelo). Albufera de Valencia (Vidal). De paso en invierno en la provincia de Gerona (Vayreda). Portugal, F6ja (Museo de Coimbra). Gen. 8. Aquila Briss. 10. — Aquila chrysaetos L. Falco fulvus et chrysaetos Z. Nombre vulg-ar: Cast., dguila real. Cat., dliga reyal. Portu- g-al, aguia real. Sedeutaria. Sierras Morena y Nevada (Saunders, Seoane, Rosenhauer). Provincia de Scvilla (Machado). No muy comun en la provincia de Murcia (Guirao). Cordillera de Alcudia (Barcelo). Provincia de Gerona (Vayreda). Aragon (Asso). San Ildefonso (Castellarnau). Area matritense (Graells). Portugal, Sierra de la EstrcUa (Museo de Coimbra). 11. — Aquila imperialis BecJist. Falco imperialis Bechst. Aquila heliaca Savig. Nombre vulg-ar: Cast., dguila imperial. Sedentaria. Comun cerca de Sevilla (Saunders, Seoane, Machado). Kara ANALES DE HIST. NAT. — IT. 2 18 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (14) cerca de Granada (Seoaue). Proviucia de Gerona (Vaj-reda). Area matri- tense (Graells). Portugal (Catalogo de Giraldes). 12. — Aquila naevioides Ciiv. Falco ntevioides Cuv. Saunders dice que Mr. Guruey ha indicado ejeiuplares de esta especie procedentes de Andalucia. Cotos de Sevilla (Irby). Portugal (Museo de Coimbra). 13.— Aquila fasciata Vieill. Falco Bonellii Temm. Nombre vulg-ar: Cast., dgiiila liebrera. Cat., dliga cua ba- rracla. Sedentaria. Montafias de Andalucia (Saunders, Irby). Provincia de Mur- cia (Guirao). Mallorca (Barcelo). San Aniol (Vayreda). San Ildefonso (Cas- tellarnau). Area matritense { Graells). Portugal (Museo de Coinil)ra). 14. — Aquila pennata Gmel. Falco pennatus Gonel. Nombre vulg-ar: Cast., dguila conejera. Desde Marzo a Octubre. Sierra Nevada (Saunders, Seoane). Gibraltar (Irbj'). Provincia de Murcia (Guirao). De paso accidental en Mallorca (Bar- celo). Poco frecuente en la provincia de Gerona (Vayreda). San Ildefonso (Castellarnau). Area ruatritense (Graells). Portugal, (Museo de Coimbra). 15. — Aquila naevia Briss. Provincia de Granada (Rosenliaucr, Seoane). Saunders afirma haber visto ejeniplares de esta especie en los Museos de Sevilla y Valencia pro- cedentes de diclias localidades. Pirineos orientales (Vayreda). Area ma- tritense (Graells). Portugal, Foja (Museo de Coimbra). Gen. 9. Circaetus VecilL 16. — Circaetus gallicus Vieill. Falco g'allicus Gmel. Falco brachydactylus Temm. Nombre vulgar: Vovt.. guincho da tainha. Abundante en las Uanuras de Andalucia en invieruo (Saunders). Comuu en las inmediaciones de Gi'anada donde cs sedentario (Seoane). Cruzan el estrecho de Gibraltar en Marzo y Setiembre (Irby). Comun en las inme- diaciones de Murcia (Guirao). Provincia de Gerona (Vayreda). Irisasi (co- leccion del Sr. Larrinua!), ilc(j jTM'ug-inosus L. Falco rufus Gmel. Nombre vulg-ar: Cast., arpella. And., dgiiila marismena. Sedentario en las orillas de los rios. Andalucia (Saunders, Seoane, I\Ia- chado, Irby). Provincia de Murcia (Guirao). Albufera de Valencia (Vidal). Baleares (Barcelo). Provincia de Gerona (Vayreda). Aragon (Asso). San Ildefonso (Castellarnau). Area matritense (Graells). Arganda (Museo de :Ma Desde Marzo & Setiembre. Andalucia (Saunders, Seoane, Machado, Irby). Alguuos individuos quedan durante el inviemo segun el doctor Machado. Provincia de Murcia (Guirao). Baleares (Barcelo), Provincia de Gerona (Vayreda). Aragon (Asso). San Ildefonso (Castellarnau). Area matritense (Graells). La Moncloa (Museo de MadridI). San Sebastian (Larrinua). 3Ion- forte, en la provincia de Lugo (Xaceyro). Portugal (Museo de Coimbra). CUCULID-^ leach. Cuculinae Sns. Gen. 30. Cuculus Z. 62 — Cuculus canorus Z. Xombre vulg-ar: Cast., ciico. Cat., cncut. Port., ckco. Desde Abril a Setiembre. Andalucia (Rosenhauer, Saunders, Seoane, Irby). Provincia de Murcia (Guirao). Baleares (Barcelo). Provincia de Ge- rona (Vayreda). Aragon (Asso). San Ildefonso (Castellarnau). Area matri- tense (Graells). Azpeitia (Coleccion del Sr. Larrinua 1). Galicia (Naceyro). Portugal (Museo de Coimbra). Gen. 31. Oxylophus S^vs. 63.— Oxylophus glandarius Z. Cuculus g'hindarius L. Nombre vulg-ar: Cast., cuco real. Port., cuco raMlongo. Desde Marzo a Setiembre. Andalucia (Saunders, Seoane). Gibraltar (Irby). Provincia de Murcia, Lorca (Guirao). Accidentalmente en la pro- vincia de Gerona (Vayreda). San Ildefonso (Castellarnau). Area matritense (Graells). Arganda (Museo de Madrid!). Portugal (Museo de Coimbra). 30 ANALES DE HISTORTA NATURAL. (-26) PASSERES L. FISSmOSTRES NOCTURNE Gratj. CAPRIMULGID^ Vi^. Caprimulginae Sws. Gen. 32. Caprimulgus L. (d4.— Caprimulgus europaeus L. Nombre vulg-ar: Cast., c/ioiacadms, engafia instores. Catalu- na , sihoch. Port, noitibo. Desde Mayo y Junio a Noviembre (Saunders, Seoaue, Maehado). Gibral- tar (Irby). Escaso en la provincia de Murcia (Guirao). Mallorca y Meuorca (Barcelo). Provincia de Gerona (Vayreda). Aragon (Asso^ San Ildefouso (Castel aruau). Area matriteuse (Graells). La Moncloa (Museo de Madrid!). San Sebastian (Larrinua). Galicia (Naceyro). Portugal, Coimbra (Mu^eo de Coimbra). 65.— Caprimulgus ruficollis Temm. Desde primavera li, otofio. Andalucia (Saunders, Seoane, Maehado, Ro- senhauer, Von Natterer). Gibraltar (Irby). Provincia de Murcia (Guirao). Provincia de Gerona (Vayreda). San Ildefonso (Castellarnau). Area matri- teuse (Graells). Arganda (Museo de Madrid!). Portugal (Catalogo de Gi- raldes). FISSIROSTRES DIURN.E Gray. CYPSELID^ Cah. Gen. 33. Cypselus IJIif/. 66. — Cypselus apus L. Hirundo apus L. Cypselus murarius Temm. <27) Reyes, — aves de espana, Portugal e islas baleares. ai Micropus murariu.s Mey. Nombre vulg-ar: Cast., xcncejo. Cat., magay . Port., j^cdreiro, nrro. Comuu en primavera y vorano. Andalucia (Saunders, Seoane, Machado). Gibraltar (Irby). Provincia de Murcia (Guirao). Albufera de Valencia ( Vi- dal). Baleares (Barcelo). Provincia de Gerona (Vayreda). Aragon (Asso). San Ildefonso (Castellarnau). Area matriteiise (GraelLs). Galicia (Naceyro). Portugal (Museo de Coimbra). 67.— Cypselus melba L. Hii'Lindo melba Z. Cypselus alpinus Scop. Nombre vulg-ar: Cast., Tencejo. Cat., martinet. Desde Marzo a Octubre. Andalucia (Seoane, Saunders, Rosenbaucr). Gibraltar (Irby). Provincia de Murcia (Guirao). Baleares (Barcelo). Poco comun en la provincia de Gerona (Vayreda). Aragon (Asso). Accidental- niente en San Ildefonso (Castellarnau). Fuencarral (Museo de Madrid!). Portugal (Museo de Coimbra). 68.— Cypselus pallidus Shel. Saunders lo cita de Andalucia en Proc. of the Zoolog. Soc. of London, 1872. HIRUNDINIDiE Leach. Gen. 34. Chelidon Boie. Wu 69.— Chelidon urbica L. Hirumlo urbica Z. Nombre vulg-ar: Cast., golondrinx. Cat., rocaral. Port., ando- rinha. Desde Febrero a Setiembre. Andalucia (Machado, Saunders, Seoane). Gibraltar (Irby). Provincia de INIurcia (Guirao). Albufera de Valencia (Vidal). Baleares (Barcelo). Provincia de Gerona (Vayreda). Aragon (Asso). San Ildefonso (Castellarnau). Area matritense (Graells). Galicia (Naceyro). Portugal (Museo de Coimbra). Gen. 35. Hirundo L. 70 — Hirundo rustica Z. Nombre vulg-ar: Cast., golondrina. Cat., aranefa. Port., an- dorinha das chemines. 32 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (28) Desde Febrero li Setiembre. Andalucia (Rosenhauer, Machado, Sauu- ders, Seoane). Gibraltar (Irby). Provincia de Murcia (Guirao). Albufera de Valencia (Vidal). Baleares (Barcelo). Provincia de Gerona (Vayreda). Ara- gon (Asso). San Ildefouso (Castellarnau). Area matritense (Graells). Ar- ganda (Museo dc Madrid 1). San Sebastian (Larriniia). Galicia (Naceyro). Portugal, Coimbra (Museo de Coimbra). 71. — Hirundo rufula Temm. Accidentalmeute y rara en las cercanias de Granada en Mayo (Seoane). Gen. 36. Cotyle Boie. 72. — Cotyle rupestris Scop. Hirundo rupestris Scop. Biblis rupestris Less. Nombre vulgar: Cat., roqiierol. Port., andorinM das rochas. Residente todo el aiio en las rocas y edificios abandonados de Andalucia (Saunders). Rara cerca de Granada (Seoane). Gibraltar (Irby). Provincia de Murcia (Guirao). De paso en la Albufera de Valencia (Vidal). Despenade- ros de la provincia de Gerona (Vayreda). Sedentaria cerca de Santiago (Naceyro). Portugal, Coimbra (Museo de Coimbra). 73.— Cotyle riparia L. Hirundo riparia L. Nombre vulg-ar: Cat., araneta de riii. Desde primavera a fines de verauo. Andalucia (Seoane). Anida en INIayo en las margenes del Guadalquivir (Saunders). Gibraltar (Irby). Provincia de Murcia (Guirao). Albufera de Valencia (Vidal). Baleares (Barcelo). Pro- vincia de Gerona (Vayreda). Rio Tambre, al NE. de Santiago (Naceyro). GORACIAD^ Gray. Gen. 37. Coracias Z. 74. — Coracias garrula L. Nombre vulgar: Cast., carraca. Port., rollierof Desde Abril y Mayo hasta Agosto. Andalucia (Macbado, Saunders). Granada (Seoane). Malaga (Roseubauer). Gibraltar (Irby). Provincia de Murcia (Guirao). Mallorca y INIenorca (Barcelo). Provincia de Gerona (Vay- reda). San Ildefonso (Castellarnau). Area matritense (Graells). Portugal (Museo de Coimbra). {■29) Reyes. — ayes de espaxa, Portugal e islas balearks. 33 MEROPID^ leack. (J EX. :iS. Merops Z. 75. — Merops apiaster Z. Xombre viilg-ar: Ca.st., aI/eJaruco.,Cat., abeUarola. Port., me- Uuiruco. Desde Marzo a Agosto. Andalucia (Machudo, Saunders, Sooane). Gra- nada (Rosenhauer). Gibraltar (Irby). Proviucia de Murcia (Guirao). Balea- res (Barcelo). Proviucia de Geroua (Vayreda). Aragou (Asso). San Ildefonso (Castellaraau). Area matritense (Graells). La Moncloa (Museo de Madrid!). Portugal, Souza (Museo do Coimbra). ALCEDINID^ Bp. Gen. 39. Alcedo Z. 76. Alcedo ispida Z. NomlDre vulg-ar: Cast., //larCi/i pescador. Cat., blatel. Port., 2nca peixe. Sedentario en las orillas de los rios y arroyos. Andalucia (Saunders, Machado, Seoane). Granada (Rosenhauer). Gibraltar (Irby). Proviucia de Murcia (Guirao). Albufera de Valencia (Vidal). Poco comun en las Balea- res (Barcelo). Proviucia de Geroua (Vayreda). Aragon (Asso). San Ildefonso (Castellarnau). Area matriteuse (Graells). Ciudad-Beal (Boaca, Museo de Madrid!). San Sebastian (Larrinua). (ilalicia (Naceyro). Portugal, Coimbra (Museo de Coimbra). Gen. 40. Ceryle Bote. 77. — Ceryle rudis Z. Alcedo rudi.s Z. Degland le cita do Espafia. ANALES Di: HIST. NAT.— XV. iSJtl.^ WSL His: - i-jt -js.; L iu — ,«»l TENTIROSTRES. .GID^ Tig. -.1 J E»5*6)da* [E&a?igJA^^ f^anno^aL FsuridJla 3iii»*«> -dte C"-.'-— m-j 71*.— : - ^ , - : - i .: CERTHIID^ r^. vTf^ «i> la aqMv^ .<(L> CM' Reyes.— AVES de espana, portl gai. e islas baleares. sr. Certhiinae Bf. Gen. -Ui. Certhia / 8*i.— Certhia familiaris Z. Nombre vulg-iir: Cast., trepa-troucos. Cat.. raspiHeli. Residente en Granada (^Saunders, Seoanel. Gibraltar (Irbyl Arva matri- tensie ^Graells). Stxlontaria en Galicia Naivyro). Sedentaria on la provinoiti de Gerona (Vayreda . 83.— Certhia brachydactyla BreAui. Corthia faiuiliaris Teuuii. ^'ombre vulgar: Cast., trepa-tmucos. Port., tirpadeira. Baleares i^Biinvlo). San lldot'onso (Castellanuiu . Portugal (Museo de Coimbra"^. TROGLODYTID.^ Sell. Troglodytes T"/V/// S4. — Troglodytes parvulus A';«//. Motacilla iroglodytos Z. Trog'lodytes vulo-aris Temm. Tnig"loiiytes europjvus VitUi. Xombre vulg-nr: Cat., cargoUt. Port., aiz-nni. Wgo oouuiu en Audalueia ^Saunders, S<^.>aue, Maohado'. Karo eu la vega de Mureia en invierno (Guirao). Se^lentario en Mallorea y Menorca (Bar eelo''. IVovineia de Gen>na (N'aynnla). Aragon (AssoV Albarraeiu (Zapater. Mus».H) de Madrid f"*. Oesde Abril a Setieiubre en San lldet'ouso (Castellar- nan"*. Area matritense (Graells). Seilentario en Galieia (Nawyru). Sau Se bastiiin (LarriniiaV IVrtUiral, '\K'iion"a (Museo tie Coimbni' UFUPIDiE V Gen. 41 Upupa / 85. Upupa epops /.. Xombn^ vulg-nr: Cast.. ahikUla. i'^X.. putpuL Voi-t.^popa. IVsde prinuivera a tines d»' venuio. AndaUu-ia (Maehado. Sewui' «:• 36 AXALES DE HISTORIA NATURAL. (:«) braltar (Irby). Provincia de Murcia (Guirao). Baleares (Barcelo). Provincia de Gerona (Vayreda). Aragon (Asso). San Ildefonso (Castellarnau). Area matritense (Graells). La Moucloa (Museo de Madrid!). San Sebastian (Larri- niia). Galicia (Naceyro). Portugal (Museo de Coimbra). DENTIROSTRES Cuv. LUSGINID^ Gray. Saxicolinse Srcs. Gen. 45. Saxicola Bechst. 86. — Saxicola cenanthe L. Motacilla tenantlie Z. Nombre vulgar: rniblanca, rabihlanca en Murcia. Cat., cnl- hlanch. Port., caiada. Desde primavera a otoiio. Audalucia (Macbado, Seoane, Saunders). Ma- laga (Rosenhauer). Gibraltar (Irby). Provincia de Murcia (Guirao). Albu- fera de Valencia (Vidal). Mallorca y Menorca (Barcelo). Provincia de Ge- rona (Vayreda). San Ildefonso (Castellarnau). Area matritense (Graells). San Sebastian (Col. del Sr. Larriniia!). Galicia (Naceyro). Portugal (Museo de Coimbra). 87. — Saxicola aurita Temm. Sedentaria en Sierra Nevada (Seoane). Malaga (Saunders). Sedeutaria en la provincia de Murcia (Guirao). Comun en Mallorca y Menorca (Barcelo). Provincia de Gerona (Vayreda). Arganda (Museo de Madrid!). Portugal (Museo de Coimbra). 88. — Saxicola stapazina Gmel. Motacilla stapazina Gmel. Vitiflora stapazina Bp. Nombre vulg-ar: Mur., rwillmica. Cat., colit. Port., tcmjarra, Desde primavera a otoiiio. Andalucia (Macbado). Sierra Nevada (Seoane). Anida en el anfiteatro de Italica (Saunders). Abundante en la provincia de Murcia, donde tambien reside en inviemo (Guirao). Provincia de Gerona (Vayreda). San Ildefonso (Castellarnau). Area matritense (Graells). Ar- ganda (Museo de Madrid!). Portugal (Museo de Coimbra). 033) Reyes. — wes de espana. portigal e islas baleares. 37 89.— Saxicola leucura GmeJ. Turdiis leii(?urus Gmel. Saxicola cachinans Temm. Dromobva leucura Bp. Nombre vulg-ar: Mur., rvAJjlanca. Cat., cnahlanch. Port.. O'aho 'bianco. Llega en primavera. Abuudante en las rocas de Andalucia, poniendo en Abril (Saunders). Sierra Nevada (Seoane). Gibraltar (Irby, Rosenhauer). Abuudante y sedentaria en la proA'incia de Murcia (Guirao). Provincia de Geroua (Vayreda). Portugal, Douro (Museo de Coimbi-a). Gen. 46. Pratincola Koch. 90. — Pratincola rubicola Z. Motacilla rubicola Z. Saxicola rubicola BecJisl. JN'ombre vulg-ar: Cast., cagacstacas. Cat.,, escuroi. Port., cartaxo. Sedentaria en Andalucia (Machado, Saunders, Seoane). Gibraltar (Irbj-). Sedentaria y comun en la provincia de Murcia (Guirao). En la primavera eu la Albufera de ^'alencia (Vidal). Sedentaria en las Baleares (Barcelo]. Residente en la provincia de Gerona (Vayreda). Aragon (Asso). Desde Abril a Octubre en San Ildefonso (Castellarnau). Area matritense (GraeUs). Carabanebel (Museo de Madrid!). San Sebastian (Col. del Sr. Larrinua!). Sedentaria en Galicia (Xaceyro). Portugal (Museo de Coimbra). 91. — Pratincola rubetra L. Motacilla rubetra Z. Saxicola rubetra Bechst. Nombre vulgar: Cast., cagacstacas. Cat., cagamanechs. Port., cartaxo. Desde primavera a otofio en Andalucia (Macliado, Saunders, Seoane). Gil)raltar (Irby). Sedentaria en la provincia de Murcia (Guirao). Sedenta- ria en Mallorca (Barcel6). Provincia de Gerona (Vayreda). Desde Abril a Octubre en San Ildefonso (Castellarnau). Area matritense (Graells). Cara- banebel (Museo de Madrid!). San Se])astian (C'ol. del Sr. Larrinua!). Portu- gal (Museo de Coimbra). 38 ANALES DE HISTORIA NATUEAL. (34) Accentorinse Or ay. (Ien. 47. Accentor Bee list. 92. — Accentor alpinus G-mel. Motacilla alpina Gmel. Nombre vulgar. Cat., cerca toras. Sedentario en Sierra Nevada (Seoane). Picacho de Veleta en Sierra Ne- vada (Saunders). En Gibraltar, en invierno (Irby, Gurney). Proviucia de Gerona (Vayreda). Portugal (Cattilogo de Giraldes). Gen. 48. Prunella V'leill. 93. — Prunella modularis L. Motacilla modularis L. Accentor modularis Beclist. Nombre vulg-ar: C^i., pardal de iardissa. En Andalucia, en invierno (Saunders, Seoane). Gibraltar (Irby). En in- vierno^ en los alf ajares de la provincia de Murcia (Guirao). Mallorca y Me- norca (Barcelo). San Sebastian (Col. del Sr. Larrimia!). Sedentario en la provincia do Gerona (Vayreda). Portugal, Coimbra (]\Iuseo de Coiml)ra). Sylvinae Cab. (Ien. 49. Sylvia Scop. 94. — Sylvia hortensis Gmel. Motacilla hortensis Gmel. Nombre vulg-ar: Mur. , pinzoleia. Cat., ^nulci- Comun en primavera y otono. Andalucia (Saunders, Seoane). Proviucia lie Murcia (Guirao). Provincia de Gerona (Vayreda). San Sebastian (Colec- cion del Sr. Larrimia!). Portugal (Museo de Coiuiln-a). 95. — Sylvia atricapilla Z. Motacilla atricapilla Z. Nombre vulg-ar: M.ur., pi nzoleia. Port., tutinegra. De primavera a otono. Andalucia (Saunders, Seoane). (Gibraltar (Ir])y). (ri'j) Reyes. — aves de espana, Portugal e islas baleares. 39 Proviucia de Murcia (Guirao). Provincia de Gerona (Vayreda). Sau Ilde- fonso (Castellarnau). Area matritense (Graells). Madrid (jNIuseo de Ma- drid!). San Sebastian (Col. del Sr. Larriniia!). Cercanias de Santiago (Na- ceyro). Portugal, Coimlira (Museo de Coimbra). (iEN. 50. Curruca Boie. 9(5. — Curruca orphea Temm. Sylvia orphea Temm. Nombre vulg-ar: Mur., jAmoleta. Desde Marzo a Setiembre. Andalucia (Saunders, Seoanej. Gibraltar \Irby). Provincia de Murcia (Guirao). Mallorca y Menoi'ca (Barcelo). Provincia de (Tcrona (VayredaX Portu.i^al (Museo de Coimbra). '.)7. — Curruca cinerea Briss. Sylvia cinerea Lath. Xombre vulg-ar: M.\iv., pinzolekc. Cat., tayareta. Desde el mes de Abril a Setiembre, aunque sc la suele eucontrar en iuvierno. Andalucia (Macbado, Seoane, Saunders). Provincia de Murcia I Guirao). Mallorca (Barcelo). Provincia de Gerona (Vayreda). San llde- fonso (Castellarnau). Area matritense (Graells). Arganda \Museo de Ma- drid!). San Sebastian (Col. del Sr. Larrini'ia!). Galicia (^Naceyro). Portugal, Coimbra (iluseo de Coimbra). '.)8. — Curruca garrula Bechsi. Sylvia curruca Lalh. Sylvia g-arrula Bechst. Xombre vulg-ar: Cast., curriica. Cat., charrayre. Abundante en invierno y primavera en Andalucia (Macbado, Saunders). (iribraltar (Irby). Poco comun en la provincia de Murcia (Guirao). Seden- taria y comun en Mallorca (Barcelo). Conmn en primavera en la provin- (•ia de Gerona (Vayreda). Aragon (Asso). Portugal, Coimbra (^luseo ). De Abril a Setiembre en San Ildefonso (Castellarnau). Area matritense (Graells). Ciudad-Real (Bosca, Museo de Madrid!). Desde primavera a Oe- tubre en la provincia de (rorona (Yayreda). Portugal (Cat. de Giraldes). 105. — Phyllopneuste Bonelli VieiU. Sylvia Bonelli VieiU . S3-lvia Natterei-i Temm. Ficedula Bonelli Keys, et Bias. Durante la primavera y el vei-ano en Andalucia (Saunders). En Juuio en Sierra Nevada (Seoaue). Llega a principios de Al)ril a Gibraltar (Irby). Desde Abril a Octubre en Mallorca (Barceloi. Portugal (Muaeo de Coimbra !. 106. — Phyllopneuste trochilus L. Motacilla trochilus L. Sylvia iBtis Bechst. Nombre vulgar: Mmv., jiinzoletica. Cat., uU de hov.. Andalucia (Seoaue, Saunders). Cruza el estrecho de Gibraltar en Abril y Noviembre (Irby). Comun en otono e invierno en la provincia de Mur- cia y quizas sea sedentaria (Guirao). Desde IMarzo a Setiembre en la pro- vincia de Gerona (Vayreda). Desde Abril a Setiembre en San Ildefonso (Castellarnau). San Sebastian (Larrini'ia). Area matritense (Graells). Por- tugal (Museo de Coimbra). 107. — Phyllopneuste rufa BrisH. Curruca rufa Briss. Phylloscopus rufus Kaiq). Nombre vulg-ar: 'Mwv., jnnzoktica. ^'al., mnsquereta. Portu- gal, /o/om. Andalucia (Saunders, Seoane). Gibraltar (Ir])y). Comun en otono e invierno en la provincia de Murcia (Guirao). Comun en Mallorca y Me- norca durante el otono y el invierno (Barcelo). Albufera de Valencia (Vidal). San Sebastian (Col. del Sr. Larriniia!). Sedentaria en la provincia de Gerona (Vayreda). Sedentaria en Galicia (Naceyro). Gkx. 53. Hypolais Brehm. 108.— Hypolais polyglotta VieiU. Sylvia polyglotta ]'ieiJl. •J2 ANALES DE HISTORIA >'ATUKAL. (3>J) Sylvia hypolais Millet. Ficedula polyg'lotta Schleg. Nombre vulg-ar: Cat., mosqueia. Vovt., folosa. Desde primavera a otono en Andalucia (Seoaue, Saunders). Desde Abril a Setiembre en Gibraltar (Irbj). Llega durante la primavera a la provincia de Gerona ( Vayreda). Portugal, Coimbra (Museo de Coimbra). 109. — Hypolais icterina Vieill. Sylvia icterina Vieill. Sylvia hypolais Beclist. Hypolais polyg-lotta Selys. Desde primavera a otono en Andalucia (Seoane). Saunders cree que esta especie se halla cerca de Malaga. Desde principios de Mayo a fines de Agosto en la i3rovincia de Gerona (Vayreda). (tev. 54. Chloropeta Sinitk. 110.— Chloropeta olivetorum Strickland. Sylvia olivetorum Strickland. Cerca de La Cartuja en Mayo y Junio (Seoane). Saunders cree que iudu- dablemente anida esta especie cerca de Malaga. AU^nfera de Valencia (Vidal). 111. — Chloropeta elaeica Linderm. Sylvia elteica Linderm. Ficedula ambig'ua ScMeg. Andalucia (Saunders). (ten. 55. Regulus G. Cnv. 112. — Regulus cristalus Ckar. Motacilla reg-ulus L. Reg'ulus flavicapillus Naum. Nombre vulg-ar: Cast., reye:nelo. Cat., reij petit. De paso en Andalucia (Seoane, Irby). Sierra de Espufla (Guirao). Ma- llorca y Menorca (Barcelo). Aragon (Asso). Provincia de Gerona (Vayreda). Portugal (Museo de Coimbra I. 113. — Regulus ignicapillus Brehm. Nombre vulvar: Port., esirellinha. (:») Reyes. — aves de espana, Portugal e islas baleares. is Aiidalucia (Seoaue, Irl>y). Ealeares i.Barcelo). Albufera de Valencia (Vidal). Alrededores de Madrid (Perez Areas). Argauda (Museo de Madrid!). Provincia de Geroua (Vayreda). San Sebastian ' Larrinua). Portugal, Coim- bra (3Iuseo de Coiml)ra). Calamodytinae Gra?/. Gen. 5G. Cisticola less. 114.— Cisticola schoenicola Bp. Sylvia cisticola Temm. Nombre vulg-ar: Mur., ihitin dolsicon. Cat., castanyola. Comun en Andaluci'a (Saunders). Sedentaria en Sierra de Alfacar (Seoane). Desde Marzo a Octubre en Gibraltar (Irl)y). Abundante y seden- taria en la provincia de Murcia (Guirao). Albufera de Valencia (Vidal). Comun y sedentaria en las lagunas de las Baleares (Barcelo). Desde Marzo a otoiio en la provincia de Geroua (Vayreda). Portugal, Maiorca (Museo de Coimbra). Gen. 57. Cettia Bp. 115. — Cettia cetti Marm. Sylvia cetti Marm. Sylvia sericea Natt. Nombre vulg-ar: Mur., moscareta. Cat., buscale. Algo comun en Andaluci'a (Saunders). Gibraltar (Irby). Sedentaria en la Sierra de Alfacar ( Seoane ;. Eara y sedentaria en la provincia de Mur- cia (Guirao). Provincia de Gerona (Vayreda). Portugal, Maiorca (Museo de Coimbra). Gen. .58. Amnicola Gerbe. 116.— Amnicola melanopogon Temm. Sylvia melanopog-on Temm. Sedentaria en Andaluci'a (Seoane). Albufera de Valencia ( Vidal). Luga- res pantanosos de la provincia de Gerona ( Vayreda). Gen. 59. Calamodyta Meyer. 117. — Calamodyta schoenoboenus Hcoii. Sylvia selKt^Dobct^iiu.s ^co]). 41 ANALES DE HLSTORIA NATURAL. (40) Sylvia aquatica Bp. Calamodyta aquatica Bp. Nombre vulg-ar: Gat., salta marges. Sedentaria en Audalucia (Seoane). Orillas del Guadalhorce cerca do INlalaga (Saunders). Gibraltar (Irby) Lugares pantanosos de la provlncia ;t., rmsefior. Cat., rushiyoh Port., rov- xinol. Desde primavera a otoiio. Audalucia (Machailo, Ir))y, Seoane). Serrania de Ronda (Rosenhauer;. Provincia de Murcia (Guirao). Desde Abril a Setiembre en San Ildefouso (Castellarnau). Area matritense (Graells). Madrid (Museo de Madrid!). Aragon (Asso). Provincia de Gei'ona (Vay- reda). San Sebastian (Larrinua). Galicia 'Xaceyro'. Portugal, Coimlira (Museo de Coinibra). MOTACILLID^ Boie. Motacillinae Sns. Gex. G8. Motacilla L. 133.— Motacilla alba L. Motacilla cinerea Briss. Xombre vul^-ar: Cast.. i)ajarita de Jas meves. Cat., aiareta. Port., akeola. Conum en otoiio e invierno y distriJniida generalmonte. Audalucia (Machado, Seoane, Saunders, Ir))y). Provincia de Murcia (Guirao). Balea- res (Barcelo). San Ildefonso f Castellarnau). Area matritense (Graells). 48 • ANALKS DE HISTORIA NATL UAL. (44> Escorial iMuseo Nombre vulg-ar: Cast., ^i/;e. Cat., titit. Vort, 2Mtinka, sombria. Comuu eu invierno. Andaluci'a, (Machado, Seoaiie, Saunders, Irby). Pro- vincia de Murcia (Guirao). San Ildefonso (Castellarnau). Area matritense (Graells). ProA'incia de Gerona (Vayreda). San Sebastian (Col. del Sr. Lar- riniia!). Portugal, Coimbra (Museo de Coimbra). 143.— Anthus oLscurus Penn. Alaiula obscura Penn. Anthus rupestris Nils. Andaluci'a (Irby). Portugal (segun me comuuico el Sr. Giraldes). PARID^ Bp. ^githalinae Reich. Gen. 73. ^githalus BoiL 144.— iEgithalus pendulinus L. Parus pendulinus L. Nombre vulg-ar: Aa\, pdjaro moscon. Albuf era de Valencia (Saunders, Vidal). Provinciade Gerona (Vayreda),. Aragon (Perez Areas). Parinse Bj). Gen. 74. Panurus Koch. 145. — Panurus biarmicus L. Parus biarmicus L. Parus barbatus Briss. Parus russicus Ginel. Sedentario en la lagiina del Pozuelo (Seoane). Albufera de Valencia (Saunders, Vidal). Provincia de Gerona (Vayreda). Gen. 75. Orites MmJiHng. 146. — Orites caudatus L. Parus caudatus L. Acredula caudata Koch. (47) Reyes.— AVEs de espaxa, Portugal e islas baleares. oi Andalucia (Saunders). En Sierra Nevada, en Abril (Seoane). En San Se- bastian, en otoiio (Larrinua). En primavera, en Galicia (Naceyro). Portugal, Coimbra (Museo de Coimbra) (1). Gkn. 76. Poecile Kaiip. 147.— Poecile palustris L. Pariis palustris L. Cirauada (Seoane). Granada y Cordoba (Saunders). Provincla de Gerona (Vayreda). Gen. 77. Parus Z. 148.— Parus major L. Nombre vulg-ar: Cast., herreriUo. Cat., mallarenga carhonera. Port., diainm. Sedentario y generalmente distribuido. Andalucia (Machado, Seoane, Saunders, Irby). Provincia de Murcia (Guirao). Mallorca y Menorca (Bar- celo). San Ildefonso (Castellarnau). Area matritense (Graells). Madrid (Mu- seo de Madrid!). (Madrid, Perez Areas). Aragon (Asso). Provincia de Ge- rona (Vayreda). San Sebastian (Larrinua). Galicia (Naceyro). Portugal, Coimbra (Museo de Coimbra). 149.— Parus caeruleus L. Nombre vulg-ar: Cast., primmera. Cat., mallarenga. Port., megengra. Sedentario y comun en Andalucia (Seoane, Saunders, Irby). Earo en la provincia de Murcia (Guirao). Earo en Mallorca (Barcelo). Sedentario y muy comun en San Ildefonso (Castellarnau). Area matritense (Graells). Madrid (Perez Areas, Museo de Madrid!). Sedentario en la provincia de Gerona (Vayreda). Aragon (Asso). San Sebastian (Larrinua). Poco conuui en Galicia (Naceyi'o), Portugal, Coimbra (Museo de Coimbra). 150. — Parus ater L. Parus atricapillus Briss. Parus carbonarius Pall. Nombre vulg-ar: C^t., primavera petita. (1) Con ejemplares del Oi'ites caudaliis, obtenidos en Andalucia, lian formado Shar- pe y Dresser su Oriles Trl/i/i\ que soloes una variedad de la especie citada. 52 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (48) Sedeutario. Audalucia (Machado, Seoaiie, Saunders, Irby). Sierra de Es- puila (Guirao). INIallorca y Menorca (Barcelo). Provincia de Geroua (Vay- reda). Galicia (Naceyro). Portugal, Coiuihra (Mnseo de Coimbra). 151. — Parus cristatus L. Loplioplianes cristatus Kaup. Parus mitratus Brehm. Gibraltar (Irby). En Sierra Nevada, en Febrero (Seoane). Provincia de Geroua (Vayreda). De paso en los invieruos frios, en Santiago (Naceyro). Portugal, Coimbra (Museo de Coimbra). 152.— Parus cyaneus Pall. Cyanistes cyaneus Kaup. Raro en la provincia de Geroua (Vayreda). El Sr. Seoane cita esta espe- cie en Sierra Nevada, pero M. S61ys, que se lia procurado informes de Granada, dice que los ejemplares que existen en el Museo de esta ciudad proceden de Alemania, y que no ban encontrado en Andalucia la especie que nos ocupa las personas que la ban buscado. AMPELID^ Sn-s. Gen. 78. Ampelis L. 153. — Ampelis garrulus L. Bombicilla g-arrula VieiU. Accidentalmente en Granada, en el mes de Febrero (Seoane). Encon- trada en Balsain (fide INIieg). Llega pocas veces a Cataluiia, segun el seiior Vayreda. TURDID^ Gray. Gen. 79. Turdus L. 154. — Turdus merula L. Nombre vulg-ar: Cast., mirlo. Cat., merla. Port., melro. Sedentario y generalmente distribuido. Andalucia (Rosenhauer, Ma- chado, Seoane, Saunders, Irby). Provincia de Murcia (Guirao). Mallorca y Menorca (Barcelo). San Ildefonso (Castellarnau). Area matritense (Graells). La Moucloa (Museo de Madrid!). Aragon (Asso). Provincia de Geroua (-19) Reyes. — aves de espana, roRTroAL e islas baleares. o3 ;Vayreda). San Sebastian (Larrinna). (ialicia (Nac'eyro). Portus^al, Coinibra (Museo de Coimbra). 155. — Turdus torquatus L. En Amlalucia en otono (Machado, Seoane^. De paso en primavera, en Gibraltar (Irby). Sierra Nevada (Saunders). Sedentario en la provincia de Murcia (Gnirao). De paso en primavera, en Mallorca (Barcelo). En Octu- bre, en San Ildefonso (Castellarnan). Area matritense (Graells). Aragon (Asso). Albarracin (Zapater, Museo de Madrid!). Provincia de Gerona (Vayreda). Portugal (Catalogo de Giraldes). 156. — Turdus musicus L. Nombre vulg-ar: Cast., tordo. Cat., tort. Comun desde invierno a primavera. Andalueia ((Macliado, Seoane, Saun- ders, Irby). Provincia de Murcia (Guirao). Baleares (Barcelo). San Ilde- fonso (Castellarnan). Area matritense (Graells). Escorial (Museo de Ma- drid!). Aragon (Asso). Provincia de Gerona (Vayreda). San Sebastian (Lar- rinna). Galicia (Naceyro). Portugal, Coimbra (^luseo de Coimbra). 157. — Turdus viscivorus L. Xombre valg-ar: Cast., cJiarla. Cat., f/riva. Port., tordeira. En Andalucia, en primavera (Machado, Seoane, Saunders, Irby). Du- rante el otono e invierno, en las Baleares (Barcelo). En invierno, en San Ildefonso (Castellarnan). Area matritense (Graells). La Moncloa (Museo de 3Iadrid!). Sedentario en la provincia de Cierona (Vayreda). Portugal, Coim- bra (jNIuseo de Coimbra). 158. — Turdus pilaris L. Nombre vulg-ar: Cast., zovzal. C;it., cerdana. Port., tordo zornal. Frecuente en invierno. Andalucia (Macliado, Seoane). En los aiios de mucho frio, en la provincia de Murcia ((iuirao). Mallorca y Menorca t^Bar- celo). San Ildefonso (Castellarnan). Area matritense (Graells). Provincia ilt' Gerona (Vayreda). Aragon (Asso). Albarracin (Zai)ater, ]\Inseode Madrid!). San Sebastian (Larrinna). Galicia (Naceyro). Portugal (Museo de Coimbra). 159.— Turdus iliacus L. Nombre vulg-ar: Cast., malviz. Cat., cerdd. Port., ruiva. Comun en invierno. Andalucia (Macliado, Seoane, Saunders). Gibraltar (Irby). Provincda de JNIurcia (Guirao). JNlallorca y Menorca (Barcelo). San Ildefonso (Castellarnau). Area matritense (Graells). Aragon (Asso). Albar- racin (Zapater, Museo de Madrid!). Provincia dc Gerona (Vayreda). San Sebastian (Larrin^ia). Portugal (Museo de Coindjra). 54 AN ALES DE HISTORIA NATURAL. (50) 160. — Turdus migratorius L. May varo, accideiitalmeute en la provincia de Gerona (Vayreda). 161. — Turdus atrigularis Temm. Earo, accideutalmeute eii Cataluna (^'ayreda). Gen. 80. Petrocincla Vig. 162. — Petrocincla cyanea L. Turdus C3'aneus L. Nombre vulg-ar: Cat., roquera. Port., sojitario. Generalmente distribuido en Andalucia (Saunders). Sedentario en Sierra de Alfacar (Seoane). En Marzo, en Sanlucar (Rosenhauer). De paso en primavera y otoiio, en Gibraltar (Irby). Comuu y sedentario en la provin- cia de Murcia (Guirao). Sedentario en Mallorca y Menorca (Barcelo). Se- dentario en la provincia de Gerona (Vayreda). Zumaya (Col. del Sr. Larri- nua!). Portugal (Museo de Coimbra). 163. — Petrocincla saxatilis L. Turdu.s saxatilis L. Nombre vulgar: Cat., 'pasera de las rojes. Provincia de Sevilla (Machado). Sierra Nevada (Saunders). Sedentario en sierra de Alfacar (Seoane). Llega en Abril a Gibraltar (Irby). Sedentario en Mallorca (Barcelo). Desde Abril a Octubre en San Ildefouso (Castellar- neu). Area matritense (Graells). Aragon. (Saunders, Asso). Sedentario en la provincia de Gerona (Vayreda). Sedentario en Galicia, San Juan de la Cova (Naceyro). Portugal (Museo de Coimbra). Gen, 81. Ixos Temm. 164. — Ixos obscurus Temm. Temminck (^3/an. d'Oniith. , i). 608) la cita de Andalucia. Obteuido en Jesus del Valle en Junio de 1859 (Seoane). HYDROBATIDuS Gra^. Gen. 82. Hydrobata VieiU. 165. — Hydrobata cinclus L. Sturnus cinclus Z. (51) Reyes. — aves de espana. Portugal e islas baleares. 55 Merula aqiiatica Briss. Hydrobata albicollis Vieill. IN'ombre vul^-ar: Cat., BeTnat2)escaire. Sedentario. Audaluci'a (Seoane, Saunders). Gibraltar (Irby). Pi-ovincia de Murcia (Guirao). Orillas del Valsain (Castellarnau). Area matritense (Graells). La Moucloa (Museo de Madrid!). Aragon (Asso), Provincia de Gerona (Yayreda). Galicia (Naceyro). Portugal (Musco de Coimbra). ORIOLID^ Bote. Gen. 83. Oriolus L. 166. — Oriolus galbula L. Nombre vulg-ar: Ca.?t., oropendola. Cat., oriol. Port., amare- Uante. Durante la primavera y verano. Andalucia (Seoane, Rosenhauer, Saun- ders, Macliado). Provincia de Murcia (Guirao). San Ildefonso (Castellar- nau). Area matritense (Graells). La Moncloa (Museo de Madrid!). Aragon (Asso). Provincia de Gerona (Vayreda). Galicia (Naceyro). Portugal, Coim- ])ra (Museo de Coimbra). LANIIDiE Sirs. Laniinae Siis. Gen. 84. Lanius L. 167. — Lanius meridionalis Temm. Nombre vulg-ar: Cast., aJciudon, desoUador. Cat., butxt. Port.,^;fcrt'/?50. En primavera y verano. An) De primavera a veiaiio. Audaluci'a (Machado, Seoane). Baleares (Oleo). Area matritense (Graells). Aragon (Asso). Provincia 173. — Telephonus tschagra Lev. Pomatorhynchus erythropterus Shaw. Andalucia (Boissoneau). MUSCIGAPID^ Vig. Muscicapinae Sirs. Gen. 86. Muscicapa Briss. 174. — Muscicapa collaris Beclist. Muscicapa albicollis Temm. (53) Reyes.— AYES de espana, Portugal k islas baleares. 57 Nombre vulg-ar: Cast., papa moscas, moscarela. Paseo de San Telnio en Sevilla en el mes de ^Nlarzo (Saunders). Rara en la provincia de Miircia (Guirao). Poco comuu en las Baleares (Barcelo). Provincia de Gerona (Vayreda). Portugal (Catalogo de Giraldes). 175. — Muscicapa atricapilla L. Muscicapa nig-ra Briss. Muscicapa luctuosa Temm. Xombre vulgar: Cast., jta^pa moscas, moscareta. Cat., menje Jigxies. Vort., papa moscas. Comun en primavera y verauo. Andalucia (Seoane, Saunders, Irby, Ro- seuhauer). Rara en la provincia de Murcia (Guirao). Comun en Mallorca y Menorca (Barcelo). La Moncloa (Museo de Madrid!). Provincia de Ge- rona (Vayreda). San Sebastian (Col. del Sr. Larrinua!). Galicia (Naceyro). Portugal, Coimbra (Museo de Coimbra). Gen. 87. Erythrosterna Bp. 176. — Erythrosterna parva Bechst. Muscicapa parva Bechst. Utrera (Saunders). San Roque (Seoane). Llega en Abril a la provincia de Gerona (Vayreda). Gen. 88. Butalis Bote. 177. — Butalis grisola L. Muscicapa g-risola L. Nombre vulg-ar: Cast. , pa2)a moscas. Cat., aucell de la plvja. Voi't., papa moscas. Desde primavera a otono. Andalucia (Irby). INIalaga (Saunders). Granada (Seoane). Comun en la provincia de Murcia (Guirao). La Moncloa (^luseo de Madrid!). Provincia de Gerona (Vayreda). San Sebastian (Col. del se- nor Larrinua!). (Jalicia (Naceyro). Portugal, Coimbra (Museo de Coimbra). 58 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (r>4) CORNIROSTRES Cuv. CORVID^ leach. Corvinas Vi^. Gen. 89. Corvus L. 178. — Corvus corax Z. Nombre vulg-ar: Cast., cicervo. Cat., corlcarnise. Port , corvo. Comun y sedentario. Andalucia (Irby, Macliado, Saunders, Seoaue , Ko- senliauer). Proviucia de Murcia (Guirao). Baleares (Barcelo). Sau Ildefouso (Castellaruau). Area matritense (Graells). Arganda (Museo de Madrid!). Aragon (Asso). Provincia de Gerona (Vayreda). San Sebastian (Larriniia). Galicia (Naceyro). Portugal, Foja (Museo de Coimbra). 179i — Corvus corone L. Nombre viilg-ar: Cast., f/raj a. Dat., cucalas. Vovi. , gralha. Desde primavera a fines de otoiio. Andalucia (Eosenhauer, Macliado, Seoane, Saunders, Irby). Provincia de Murcia (Guirao). Mallorca (Barcelo). San Ildefonso (Castellarnau). Area matritense (Graells). Arganda (Museo de Madrid!). Provincia de Gerona (Vayreda). Galicia (Naceyro). Portugal (Museo de Coimbra). 180. — Corvus cornix L. Earo en Andalucia (Saunders, Irby). Provincia de Gerona (Vayreda). 181. — Corvus monedula L. Nombre vulg-ar: Cat., Cornelia hlanca. Sedentario. Andalucia (Seoane, Irby). Provincia de Murcia (Guirao). Aranjuez (Saunders). Arganda (Museo de Madrid!). Proviucia de Gerona (Vayreda). 182. — Corvus frugilegus L. Nombre vulg-ar: Cast., //rajo. Cat., graula. Port., grallia calxa. En primavera 6 invierno. Andalucia (Machado, Seoane, Saunders, Irby). Earo en Mallorca (Barcelo). Accidentalmente en la Albufera de Valencia (Vidal). San Ildefonso (Castellarnau). Area matritense (Graells). Ciudad Eeal (Museo de Madrid!). Provincia de Gerona (Vayreda). Galicia (Na- ceyro). Portugal (Museo de Coimbra). (55; Reyes. — aves de kspana, poirrrGAL i': i.slas baleares. 59 Gen. 90. Pica Briss. 183— Pica caudata Z. Nombre vulg-ar: Cast., urraca. Cat., margot. Port., 2^tga. Coinun y seclentaria. Audalucia (Rosenhauer, Machado, Seoaue, Irbj'). Provincia de Murcia (Guirao). Aranjuez (Saunders}. San Ildefonso (Caste- llarnan). Area niatritense (Graells). La Moncloa (Museo de Madrid!). Ara- ^ou (Asso). Provincia de Geroua (Vavreda). Galicia (Naceyro). Portugal (Museo de Coimbra). 184. — Pica cyanea Vail. Corvus cyanus Pall. Nombre vulg-ar: Cast., rabilargo. Scdentaria en Sierra Nevada (Seoane). Sevilla (Machado). Gibraltar (Irby). Valencia y Murcia (Saunders). Accidentalmente en verano en San Ildefonso (Castellarnau). Area raatritense (Graells). La Moncloa (Museo de ]\Iadrid!). Portugal (Museo de Coimbra). Gen. 91. Nucifraga Briss. 185. — Nucifraga caryocatactes L. Corvus caryocatactes L. Audalucia (Lord Lilford). Sierra Xevada (Seoane). Eu inviernos frios en la provincia de Gerona (Vayreda). Garrulinae Sws. Gen. 92. Garrulus Briss. 186. — Garrulus glandarius L. Corvus <^-landarius L. Nombre vulg-ar: Cast., arrendajo. Cat., gatx. Port., gaio. Sedentario y de paso. Audalucia (Rosenhauer, ]\Iachado, Seoane, Saun- ders, Irby). Provincia de Murcia (Guirao). San Ildet'ouso (Castellarnau). Area matriteusc (Graells). Aragou (Asso). Albarracin (Zapater, Museo de Madrid!). San Sebastian (Larrinua). I'ortugal (Mn.seo de Coiuil)ra). 60 ANALES DE HISTORTA NATURAL. (565^ Pyrrhocoracinse Gray. Gen. 93. Pyrrhocorax Vieill. 187 — Pyrrocorax alpinus Vieill. ("orvus pyrrhocorax L. Nombre viilg-ar: Cat., gralla de deck r/rocJi. Sierra Nevada (Seoane, Saunders). Gibraltar (Irby). Accideutalmente erf Menorca (Oleo). San Ildefonso (Castellarnau). Area matritense (Graells)^ De paso en San Sebastian (Larrinua). Provincia de Gerona ( V^ayreda). Portugal (Catalogo de Giraldes). 188. — Pyrrhocorax graculus L. Corvus graculus L. Pyrrhocorax rupestris Brehni. iS ombre vulg-ar: VovX., ffraiha de pico vermelho. Sedentario. Andalucia, Sierra Nevada (Seoane, Saunders). Gibraltar (Irby). Provincia de Murcia (Guirao).-Accidentalmente en invierno en Ma- llorca (Barcelo). Aragon (Asso). Provincia de Gerona (Vayreda). Coruiia i^Naceyro). Portugal (Museo de Coimbra). STURNID^ Vlg. Sturninse Sios. (ten. 94. Sturnus L. 189. — Sturnus vulgaris L. Xombre vulg-ar: Cast., esiornino. Cat., estornell. Port., estor- ninho. Desde otono a primavera. Andalucia (Rosenhauer, Macbado, Seoane, Saunders, Irby). Provincia de Murcia (Guirao). Baleares (Barcelo). San Ildefonso (Castellarnau). Area matritense (Graells). Aragon (Asso). Pro- vincia de Gerona (Vayreda). San Sebastian (Col. del Sr. Larrinua! ). Gali- cia (Naceyro). Portugal, Coimbra (Museo de Coimbra). 190.— Sturnus unicolor La Marm. Nombre vulg-ar: Cast., esiornino. ,", Reyes.— AYES de espana, Portugal k islas baleares. (U Couiun en primavera y verano en Andalucia (Saunders, iSooane). >Se- dentario en San Ildefonso (Castellarnau). Area matritense (Graells). La Moucloa (Museo de Madrid!). Mallorca (Barcel('>). Sedentario en Galioia (Xaceyro). Gen. 95. Pastor Temm. 191. — Pastor roseus L. Turdus roseus L. Sevilla (Saunders). En Granada en Mayo (Seoaue). Accideutalniente de paso en la provincia de Gerona (Vayreda). FRINGILID^ Sirs. Fringilinae Sws. Gen. 96. Passer Briss. 192. — Passer montana L. Fring'illa montana L. Nombre vulg-ar: Cat., yardal roqner. Sedentario. Andalucia (IMachado, Seoaue, Irby). Provincia de Murcia (Guirao, Saunders). Campos de IMallorca (Barcelo). Provincia de Gerona (Vayreda). 193. — Passer domestica L. Fring-illa domestica L. NomlDre vulg-ar: Cast,, fjorrion. Cat., pardal de lley. Portu- gues , i)ardal. Comun y sedentario. Andalucia (Ilosenhauer, ]\Iachado , Seoane , Saun- ders, Irby). Provincia de Murcia (Guirao). Baleares (Barcel6). San Ilde- fonso (Castellarnau). Area matritense (Graells). Madrid (Museo de Ma- drid! ). Aragon (Asso). Provincia de Gerona (Vayreda). San Sebastian (Larrinua). Galicia (Naceyro). Portugal, Coimbra (Museo de Coimbra). 194. — Passer Italiae Vieill. Fring'illa Italia; Vieill. Fring-illa cesalpina Temm. Mallorca (Barcelo). Provincia de Gerona (Vayreda). 62 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (5S)- 195. — Passer hispaniolensis Temm. Fring'illa hispaniolensis Temm. Friugilla salicicola Vieill. Andalucia (Scoane, Saunders, Irby). Alrededores de Madrid (Perez Ar- eas). Accidentalmente en la provincia de Gerona (Vayreda). 196. — Passer petronia L. Fring'illa petronia L. Petronia rnpestris Bj). Nombre vulg-ar: Cat., pardal de pasa. Port., yardal francez. Sedentario y comun. Andalucia (Machado, Saunders, Seoane). Gibraltar (Irby). Provincia de ^Nlurcia (Guirao). Mallorca (Barcelo). Alrededores de Segovia (Castellaruau). Area matritense (Graells). Escorial (Museo de 3Ia- drid!). Aragon (Asso). Provincia de Gerona (Vayreda). Portugal, Coimbra (Museo de Coimbra). Gen. 97. Fringilla L. 197. — Fringilla cselebs L. Nombre vulg-ar: Cast., pmzon. Cat., pinsd. Port., tentiUido, Sedentario y comun. Andalucia (Machado, Seoane, Saunders). Gibraltar (Irby). Provincia de Murcia (Guirao). Mallorca y IMenorca (Barcelo). Albu- fera de Valencia (Vidal). San Ildefonso (Castellaruau). Area matritense (Graells). Arganda (Museo de Madrid!). Aragon (Asso). Provincia de Ge- rona (Vayreda). San Sebastian (Larriniia). Portugal , Coimbra (Museo de^ Coimbra). 198. — Fringilla montifringilla L. Nombre vulg-ar: Cast., pi )izoii. Port., tentilhdo montez. De paso en invierno. Andalucia (Machado, Saunders, Seoane). Gibraltar (Irl)y). Jumilla (Guirao). ]\Iallorca (Barcelo). San Ildefonso (Castellaruau). Area matritense (Graells). Provincia de Gerona (Vayreda). San Sebastian (Larrinua). Portugal, Coimbra (Museo de Coimbra). Gen. 9(S. Montifringilla BreJim. 199.— Montifringilla nivalis Briss. Fring-illa nivalis Briss. Sierra ISTevada (Saunders, Seoane). Gibraltar (Irby). Sedentaria en la provincia de Gerona (Vayreda). (59) Reyes. — aves de espaxa, porttgal e islas baleares. 03 Gen. 99. Ligurinus Koc/i. 200. — Ligurinus chloris Z. Fving-illa chloris Z. Nombre viilg-ar : Cast. , rerderon. Cat. , verderol. Port. , iy;*- diUiao. Comim y .sedeutario. Au-illa serinus L. Nombre vulg-ar: Cast., cJiamari. C-Ai.,gafarr6. Port., chamariz. Sedentario en Andalucia (Machado, Seoane, Saunders). Gibraltar (Irby). Sedentario en la provincia de Murcia (Guirao). Sedentario en Mallorca (Barcelo). Desde primavera a Octubre en San Ildefonso (Castellarnau). Area matritense (Graells). Aragon (Asso). Provincia de Gerona (Vayreda). Galicia (Naceyro). Portugal, Coimbra (Museo de Coimbra). Gen. 104. Cannabina Brekm. 206.— Cannabina linota CrmeJ. Fring-illa cannabina L. Fring-illa linota Gonel. Nombre vulg-ar: Cast., 2Mrdillo. Cat., pasarell vermeil. Por- tug-u^s, 'pintarroixo. Sedentaria. Andalucia (Seoane, Saunders). Gibraltar (Irby). Provincia de Murcia (Guirao). Muy comun en las Baleares (Barcelo). San Ildefonso (Castellarnau). Area matritense (Graells). Madrid (Museo de Madrid!). Aragon (Asso). Provincia de Gerona (Vayreda). Galicia (Naceyro). Portu- gal, Coimbra (Museo de Coimbra). 207.— Cannabina flavirostris L. Frinorilla flavirostris L. (61) Reyes. — aves de espana, Portugal e islas baleares. 65 Linaria montana Briss. Fring-illa montium Gmel. Nombre viilg-ar: CnX., pasarell pardo. Gibraltar (Irbj-). Abundante en el paso de otono eu Murcia (Guirao). En Miircia en Noviembre (Saunders). Sedentaria en la provincia de Ge- rona (Vayreda). Gen. 105. Linaria Vieill. 208. — Linaria borealis Vieill. Fring-illa linaria Z. Nombre vulgar: Cast., pardillo. En Sierra Nevada en Mayo (Seoane). Comun en Sevilla (Machado). Rara y de paso en otono en la provincia de IMurcia (Guirao). Aragon (Asso). Pro- vincia de Gerona (Vayreda). 209. — Linaria minima Briss. Linaria rufescens Vieill. Sierra Nevada (Seoane). San Ildefonso (Castellarnau). De paso acci- dentalmente en Mallorca (Barcelo). 210. — Linaria canescens Gould. Fring-illa borealis Temm. Accidentalmente en la provincia de Gerona (Vayreda). Coccothraustinae Sws. Gen. 106. Coccothraustes Briss. 211. — Coccothraustes vulgaris Vieill. Fring-illa coccothraustes L. Nombrc vulg-ar: Cast., ])iTionero. Cat., lech de ferrn. Portu- g-u6s , Mco grossiido. Desde otono a primavcra. Andalucia (Machado, Seoane, Saunders.) Pro- vincia de Murcia (Guirao). Mallorca y Menorca (Barcelo). San Ildefonso (Castellarnau). Area inatritense (Graells). La Moncloa (Museo de Madrid!). Provincia do Gerona (Vayreda). Portugal, Coimbra (Museo de Coimbra). ANALES DE HIST. NAT.— XV. 5 66 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (62) Loxiinae Bjp. Gen. 107. Loxia Briss. 212. — Loxia curvirostra L. Nombre vulg-ar: Cd^Qi. , piquituerto. Cat., trenca 2yi'>iycts. Por- tug-u6s, crnzd hico. Gibraltar (Irby). De paso en primavera y otono en las Baleares (Barcelo). Sierra de la Pila (Guirao). San Ildefonso (Castellarnau). Area roatritense (Graells). Provincia de Gerona (Vayreda). Portugal (Museo de Coimbra). 213. — Loxia pityopsittacus Bechst. Sierra de Alfacar en Febrero (Seoane). Proviucia de Gerona (Vayreda). Portugal (Museo de Coimbra). Gen. 108. Pyrrhula Briss. 214.— Pyrrhula vulgaris Temm. Loxia pyrrhula Lath. Pyrrhula europ^ea Vieill. Nombre vulg-ar: C?i\., junsA lurnine. Port., insco cMlreiro. Sierra Nevada (Seoane). En la ^poca de los pasos en San Ildefonso (Castellarnau). Area matritense (Graells). En invierno y primavera en la provincia de Gerona (Vayreda). Galicia (Naceyro). Portugal, Coimbra (Mu- seo de Coimbra). 215.— Pyrrhula githaginea Licht. En Sierra Nevada en Mayo (Seoane). Barcelona (Masferrer, Roca). 216.— Pyrrhula erythrina Pall. Loxia erythrina Pall. En Sierra Nevada en Febrero (Seoane). Barcelona (Masferrer, Roca). Gen. 109. Corythus G. Cm. 217. — Corythus enucleator L. Loxia enucleator L. En Sierra Nevada en Abril (Seoane). ■(63) Reyes.— AVES de espana, Portugal e islas baleares. 67 EMBERIZIDiE New. Gen. 110. Cynchramus Boie. 218. — Cynchramus pyrrhuloides Pall. Emberiza pyrrliuloides Pali. Emberiza palustris Savi. Albufera de Valencia (Saunders). Provincia de Gerona (Vayreda). 219. — Cynchramus schceniclus Z. Emberiza schceniclus L. Nombre vulg-ar: Cast., ave tonta. CrI. , piulas. Sedeutario. Sierra Nevada (Seoane). Gibraltar (Irby). Provincia de Mur- cia (Guirao). Mallorca y Menorca (Barcelo). Arganda (Mu.seo de Madrid!). Ciudad-Real (Boscd, Museo de Madrid!). Provincia de Gerona (Vayreda). Portugal (Museo de Coimbra). 220. — Cynchramus rusticus Pall. Emberiza rustica Pall. Accidentalmente en la provincia de Gerona (Vayreda). Gen. 111. Emberiza L. 221. — Emberiza citrinella Z. Nombre vulg-ar: Cast., ave tonta. Cat., hardarola. Audalucia (Machado, Saunders). Sedeutario en Granada (Seoane). Ba- leares (Ramis y Weyler). En Noviembre en San Ildefonso (Castellarnau). Area matritense (Graells). Arganda (Museo de Madrid!). Sedeutario en la provincia de Gerona (Vayreda). Sedeutario en Galicia (Naceyro). San Se- bastian (Larriniia). 222. — Emberiza cirlus Z. Nombre vulg-ar: Cast., ave tonta. Cat., hardaula. Port., sicia. Couuin en Audalucia (Saunders). Sedeutario en Granada (Seoane). Gi- braltar (Irby). Sedentario en la provincia de Murcia (Guirao). En otofio eu San Ildefonso (Castellarnau). Area matritense (Graells). Guadarrama (Mu- seo de Madrid!). San Sebastian (Larriuua). Sedentario en la provincia de Gerona (Vayreda). Galicia (Naceyro). Portugal (Museo de Coimbra). 68 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (6i> 223.— Emberiza cia L. Nombre vulg-ar: Port., trigiieiro. Sedentario. Andalucia (Saunders). Sierra Nevada (Seoane). Gibraltar (Irby). Provincia de Murcia (Guirao). Baleares (Oleo, Ramis y Weyler). San Ildefonso (Castellarnan). Area matritense (Graells). Provincia de Gerona (Vayreda). Galicia (Naceyro). Portugal, Coimbra (Museo de Coimbra). 224. — Emberiza hortulana L. NomlDre vulg-ar: Cast., verdmda. C?it. , groget. Comun en toda Andalucia (Saunders). Sedentario en Sierra Nevada (Seoane). Sevilla (Machado). Gibraltar (Irby). Provincia de Murcia (Gui- rao). Desde Abril a Noviembre en San Ildefonso (Castellarnau). Area ma- tritense (Graells). Desde Abril a Setiembre en la provincia de Gerona (Vayreda). San Sebastian (Col. del Sr. Larriniia!). Portugal (Museo de- Coimbra). 225.— Emberiza Saharae Le Vaill.. Andalucia. (Von Heuglin, Ornith. N.O. Afr.^ t. ii, pag. 667. Gen. 112. Miliaria BreJmi. 226.— Miliaria europaea Sws. Emberiza miliaria L. Nombre vulg-ar: Cnst., g or rion trigiiero. Cat., croside. Portu- g-al, trigneirdo. Muy abundante en Andalucia (Saunders). Sedentaria en Sierra Nevada (Seoane). Gibraltar (Irby). Desde Febrero a otofio en la provincia de Mur- cia (Guirao). Sedentaria en Mallorca y Menorca (Barcelo). Aragon (x^sso). Ciudad-Real (Bosca, Museo de Madrid!). Provincia de Gerona (Vayreda), Portugal ^Museo de Coimbra). Gen. 113. Plectrophanes Mey. et Wolf. 227. — Plectrophanes nivalis L. Emberiza uivalis L. Plectrophanes borealis Degl. En los inviernos crudos en la provincia de Gerona (Vayreda). Portugal, San Joao de Foz (Museo de Coimbra). •(65) Reyes. — ayes de espana, Portugal e islas baleares. 69 Gen. 114. Passerina Vieill. 228. — Passerina melanocephala iScop. Emberiza melanocepliala tScoj). Accidentalmente en la proviucia de Gerona (Vayreda) ALAUDIDiE Boie. Gen. 115. Alauda Z. ^229. — Alauda arvensis L. Nombre vulg-ar: Cast., alondra. Cat., alova. Port., Jaxerca. Sedentaria y comun. Audalucia (Machado, Saunders, Seoane). Gibraltar (Irby). Provincia de Murcia (Guirao). Mallorca y Menorca (Barcelo). Al- bufera de Valencia (Vidal). San Ildefonso (Castellarnau). Area matritense (Graells). Madrid (Museo de Madrid!). Aragon (Asso). Provincia de Gerona (Vayreda). San Sebastian (Col. del Sr. Larrinua!). Galicia (Naceyro). Portu- gal, Monte-Mor (Museo de Coimbra). 230. — Alauda arborea L. Nombre vulg-ar: Cast., alondra. Cat., Uaiisetina. Port., cotovia. Comun en invierno en Andalucia (Saunders). Sedentaria en Granada (Seoane). Gibraltar (Irby). Provincia de Murcia (Guirao). Mallorca y Me- norca (Barcelo). Rara en San Ildefonso (Castellarnau). Area matritense (Graells). Arganda (Museo de Madrid!) Provincia de Gerona (Vayreda). Desde primavera a estio en Galicia (Naceyro). Portugal (Museo de Coimbra). 231. — Alauda brachydactyla Zeisl. Abundante en Andalucia (Saunders). Sedentaria en Granada (Seoane, Rosenhauer). Gibraltar (Irby). Sedentaria en la provincia de Murcia (Gui- rao). En el paso de otofio en la Albufera do Valencia (Vidal). En prima- vera y verano en Mallorca (Barcel6). San Ildefonso (Castellarnau). Esco- rial (Museo de Madrid!). Desde primavera d Agosto en la provincia de Gerona (Vayreda). Portugal, Coimbra (Museo de Coimbra). 232.— Alauda lusitana Gmel. Alauda lusitanica Zai/i. •70 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (66J-' Alauda deserti L\clii. Accidentalmente en Granada (Seoaue). Obtenida dos veces en San Ilde- fonso (Castellarnau). Gen. 116. Otocoris Bp. 233.— Otocoris bilopha Temm. Alauda bilopha Temm. Alauda "bicornis Ilempr. Andalucia (Temminck). Gibraltar (Irby). Gen. 117. Melanocorypha Boie. 234. — Melanocorypha calandra Z. Alauda calandra L. Nombre vulgar: Cast., calandria. Sedentaria. Andalucia (Seoane). Granada (Rosenhauer). Sevilla (Macha- dOj Saunders). Gibraltar (Irby). Provincia de Murcia (Guirao). Aragon (Asso). San Ildefonso (Castellarnau). Area matritense (Graells). Provincial de Gerona (Vayreda). Portugal (Museo de Coimbra). Gen. 118. Certhilauda Sws. 235. — Certhilauda desertorum Stanl. Alauda desertorum Stanl. Alauda bifasciata Licht. Andalucia (Degland). Kara en Granada (Seoane). Accidentalmente en la provincia de Gerona (Vayreda). 236.— Certhilauda Duponti VieiU. Alauda Duponti Vieill. Andalucia (Degland). Kara en Granada (Seoane). Accidentalmente en la;, provincia de Gerona (Vayreda). Gen. 119. Galerida Boie. 237. — Galerida cristata Z. Alauda cristata Z. (67) Reyes.— AVES de espana, Portugal e islas baleares. 71 Nombre vulg-ar: Cast., cogujada. Cat., cug\dlada. Sedentaria. Andalucia (Seoane, Saunders). Sevilla (Machado). Gibraltar (Irby). Provincia de Murcia (Guirao). Albufera de Valencia (Vidal). Ma- llorca y Menorca (Barcelo). San lldefonso (Castellarnau). Area matritense (Graells). Arganda (:Museo de Madrid!). Aragon (Asso). Provincia de Ge- rona (Vayreda). Galicia (Naceyro). Portugal, Coimbra (Museo de Coimbra). GOLUMBiE Uih. COLUMBID-^ Lead. Columbinse Selhy. Gen. 120. Columba Z. 238.— Columba palumbus L. Nombre vulg-ar: Cast., paloma torcaz. Cat., Uido. Port., pomdo torquaz. Sedentaria. Andalucia (Saunders). Sierra Nevada y Sierra Morena (Seoa- ne). Sevilla (Machado). Gibraltar (Irby). Provincia de Murcia (Guirao). Ba- leares (Barcelo). San lldefonso (Castellarnau). Area matritense (Graells). Aragon (Asso). Provincia de Gerona (Vayreda). San Sebastian (Larriniia). Galicia (Naceyro). Portugal, Coimbra (Museo de Coimbra). 239. — Columba oenas L. Nombre vulg-ar: Cast., paloma znrita. Cat., xixella. Sedentaria en Andalucia (Seoanc). Gibraltar (Irby). Sevilla (Machado). Sedentaria en la provincia de Murcia (Guirao). Desde otofio a. iines de in- vierno en las Baleares (Barcelo). San lldefonso (Castellarnau). Area ma- tritense (Graells). Provincia de Gerona (Vayreda). Portugal (Museo de Coimbra). 240. — Columba livia Briss. Nombre vulg-ar: Cast , paloma monies. Cat., dizei. Sedentaria. Andalucia (Seoane). Sierra Nevada (Saunders). Gibraltar (Irby). Sevilla (Machado). Provincia de Murcia (Guirao). Baleares (Barcelo). San lldefonso (Castellarnau). Area matritense (Graells). Provincia de Ge- rona (Vayreda). San Sebastian (Larriniia). Galicia (Naceyro). Portugal (Museo de Coimbra). 72 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (68) Gen. 121. Turtur {^elly. 241. — Turtur auritus Ray. Columba turtur L. Nombre vulg-ar: Cast., tortola. Port., rola. Desde primavera a otono. Audalucia (Sauuders, Seoane). Sevilla (Ma- chado). Serrania de Ronda (Rosenhauer). Gibraltar (Irby). Provincia de Murcia (Guirao). Baleares (Barcelo). Sau Ildefonso (Castellarnau). Area matritense (Graells). La Moncloa (Museo de Madrid!). Aragou (Asso). Pro- vincia de Geroua (Vayreda). San Sebastian (Larrinua). Galicia (Naceyro). Portugal, Coimbra (Museo de Coimbra). 242. — Turtur senegalensis L. Columba seneg-alensis L. El Sr. Castellarnau cree haber visto esta egpecie en San Ildefonso. GALLINiE L. PTEROCLID^ Bp. Pteroclinse Bp. Gen. 122. Pterocles Temm. 243. — Pterocles alchata L. Tetrao alchata L. Pterocles setarius Temm. Nombre vulg-ar: Cast., corteza, ganga. C-Ai., ganga. Comun en Andalucia (Saunders , Machado). Gibraltar (Irby). Granada (Rosenhauer). Aragon (Asso). Portugal (Catalogo de Giraldes). 244. — Pterocles arenarius Pall. Tetrao arenarius Pall. Nombre vulg-ar: Cast., ortega. Cat. , xiirras. Residente en las marismas y cerca de Utrera (Irby). Provincia de Sevi- lla (Machado). Sedentario en la provincia de Murcia (Guirao). San Ilde- fonso (Castellarnau). Area matritense (Graells). Arganda (Museo de Ma- drid!). Zumaya (Larrinua). Provincia de Geroua (Vayreda). Portugal (Museo de Coimbra). <69) Reyes. — aves de espana, Portugal e jslas baleares. is TETRAONID^ Leach. Tetraoninae Gray. Gen, 123. Lagopus Briss. 245. — Lagopus albus Gmel. Tetrao kig-opus L. Tetrao albus Gmel. Nombre vulgar: Q^i&i. , perdi: hlanca. Cat., 2)erdiu hJanca. Provincia de Gerona (Vayreda). Pirineos (Asso, Perez Areas). Gen. 124. Tetrao L. 246.— Tetrao urogallus Z. Nombre vulg-ar: Cast., gallo sihestre. Cat., indiot sahatje. Puerto de Pajares (Museo de Madrid!). Provincia de Gerona (Vayreda). Sierra de la Estrella (Museo de Coimbra). 247.— Tetrao tetrix L. Nombre vulg-ar: Cat., cuafiirxada. Provincia de Gerona (Vayreda). 248. — Tetrao bonasia L. Nombre vulgar: Cat., labot. En Setiembre en la provincia de Gerona (Vayreda). Perdicinae Bp. Gen. 125. Francolinus Slej^h. 249. — Francolinus vulgaris Ste2)h. Tetrao francolinus L. Nombre vulg-ar: C-dst^fiwncolin. Cat., francoli. Saunders dice que Lord Lilford' vi6 esta especie on cl IMuseo de Valen- cia, aunque despues desaparecio. Provincia de Murcia (Guirao). 74 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (70) Gen. 126. Perdix Briss. 250. — Perdix graeca Briss. Perdix saxatilis Mey. Muy rara en la provincia de Gerona en los montes escabrosos (Vayreda). 251. — Perdix rubra Briss. Tetrao rufus Gmel. Nombre vulg-ar: Cast.,^gr^/2; roja. Cat. , per diu roja. Portu- gu^s, perdn. Sedentaria y comun (Seoane , Saunders , Machado, Rosenliauer). Gibral- tar (Irby). Provincia de Murcia (Guirao). Baleares (Barcelo). San Ildefonso (Castellarnau). Area matritense (Graells). Aragon (Asso). San Sebastian (Larriniia). Provincia de Gerona (Vayreda). Galicia (Naceyro). Portugal, Coimbra (Museo de Coimbra) . 252. — Perdix petrosa G?7iel. Tetrao petrosus Gmel. Gibraltar (Saunders, Irby, John White). Sierra de Cartagena (Guirao). Baleares (Temminck). 253. — Perdix cinerea Charleton. Tetrao perdix L. Nombre vulg-ar: Ca&t., pe7'diz pardilla. Cat., perdiic xerra. Un ejemplar obtenido en la provincia de Murcia (Guirao). Provincia de Gerona (Vayreda). Gen. 127. Coturnix MceJir. 254. — Coturnix communis Bonnaterre. Tetrao coturnix L. Perdix coturnix Lath. Nombre vulg-ar: Cast., codorniz. Cat., guatlla. Port., codorniz. Desde primavera d otono. Andalucia (Seoane, Saunders, Machado, Ro- senhauer). Gibraltar (Irby). Provincia de Murcia (Guirao). Baleares (Bar- cel6). San Ildefonso (Castellarnau). Area matritense (Graells). Ciudad-Eeal (Bosca, Museo de Madrid!). Aragon (Asso). Provincia de Gerona (Vayreda). San Sebastian (Larriniia). Galicia (Naceyro). Portugal, Coimbra (Museo de Coimbra). (•71) Reyes. — aves de espana, Portugal e islas baleares. is Turnicinae Gray. Gen. 128. Turnix Bonnat. 255. — Turnix sylvaticus Desf. Tetrao s^ivaticus Desf. Tetrao andalusicus et <^-ibraltaricus Qmel. Hemipodius tachydromiis et lunatus Temm. Nombre vulg"ar: Port., toirdo do matto. Andalucia (Rosenhauer). Sevilla (Machado). Sedentario cerca de Granada (Seoaue). Abundante en Algeciras y Malaga (Saunders). Gibraltar (Lord Lilford, Irby). Pirineos (Vayreda). Portugal, Maiorca (Museo de Coimbra). GRALLATORES /%. OTIDID^ Selys. Gen. 129. Otis L. 256.— Otis tarda Z. Nombre vulg-ar: Cast., avtitarda mayor. Cat., pioc salvatje. Port., hatarda. Granada (Seoane). Abundante cerca de Sevilla (Machado, Saunders). Sedentaria en San Ildefonso (CasteUarnau). Area matritense (Graells). Aragon (Asso). Provincia de Gerona (Vayreda). Portugal, Alemtejo (Museo de Coimbra). 257. — Otis tetrax L. Nombre vulg-ar: Cast., sison. Cat., siso. Port., cizCio. Andalucia (Saunders). En verano, cerca de Granada (Seoane). Alrededo- res de Gibraltar (Irby). Sevilla (Machado). En los veranos, en la provincia de Murcia (Guirao). San Ildefonso (CasteUarnau). Area matritense (Graells). Ciudad-Keal (Boscd, Museo de Madrid!). Aragon (Asso). En Marzo y Se- tiembre en la provincia de Gerona (Vayreda). De paso en San Sebastian (Larrinua). Desde Enero y Febrero A Marzo, cerca de Santiago (Naceyro). Portugal, Monte-Mor (Museo de Coimbra). "76 ANALES DE HISTORIA NATURAL. ("2) 258. — Otis houbara Gmel. Eu Audalucia hau sido inuertos dos ejemplares de esta especie (Saun- ders). GLAREOLID-^ Selys. « Glareolinae Gray. Gen. 130. Glareola Briss. 259. — Glareola pratincola L. Hirundo pratincola L. Glareola iisevia Briss. Glareola torqiiata Mey. Eu primavera y verauo. Desde el 20 de Abril al 14 de Octubre en An- dalucia (Irby). Comuu eu las marismas andaluzas (Saunders). Eu el rio Geuil cerca de Malaga (Seoaue). Sevilla (Machado). Provincia de Murcia (Guirao). Albufera de Valencia (Vidal). Baleares (Barcelo). Portugal (Cata- logo de Giraldes). Cursorinse Gi^ay. Gen. 131. Cursorius Lath. 260.— Cursorius gallicus Gmel. Cliaradrius g'allicus Gmel. Cursorius isabellinus Mey. Accidentalmeute y raro eu la provincia de Granada (Seoaue). Se preseuta alguuas veces en la provincia de Geroua (Vayreda). CHARADRID^ Leach, CEdicneminae Gray. Gen. 132. CEdicnemus Temm. 261. — CEdicnemus crepitans Temm. Cliaradrius oedicneiiius L. 03) Reyes. — ayes de esrvna^ Portugal e islas baleares. rr (Edicnemiis griseus Koch. Nombre vulg-ar: Cast., alcaravan. Cat., U(rlit. Port,, aJcaravdo. Sedentario en Andalucia, pero coiuun sobre todo durante el iiivierno (Seoane, Saunders, Machado, Irl)y). Sedentario en la provincia de Murcia (Guirao). Sedentario en las Baleares (Barcelo). Albufera de Valencia (Vi- dal). Desde Abril a otono en San Ildefonso (Castellarnau). Area matritense (Graells). Aragon (Asso). Provincia de Gerona (Vayreda). Desde primavera •A estfo en Galicia ^Naceyro). Portugal (Museo de Coimbra). Charadrinse Gray. Gen. 133. Pluvianus VieiU. 262.— Pluvianus angyptius VieiU. Obtenido en el Sur de Espana por el duque Ernesto de Sajonia Cobnr- go Gotha. Gen. 134. Pluvialis Barre. 263.— Pluvialis apricarius L. Charadriiis pluvialis L. Nombre vulg-ar: Cast., cliorlito. Cat., chamarUt. Port., ta- ramhola. Comun en inviemo. Andalucia (Saunders, Seoane, Irby). Provincia do Murcia (Guirao). Baleares (Barcelo). Albufera de Valencia (Vidal). San Ildefonso (Castellarnau). Area matritense (Graells). Provincia de Gei'ona (Vayreda). San Sebastian (Larriniia). Galicia (ISfaceyro). Portugal (Museo de Coimbra). 264. — Pluvialis varius Briss. Tring-a squatarola L. Pluvialis helveticus VieiU. Nombre vulg-ar: Cast., cliorlito. Port., iaramhola. Llega en Noviembre a Andalucia (Irby). Malaga (Saunders). Provincia de Gerona (Vayreda). Aragon (Asso). Portugal. Aveiro (Museo de Coimbra). Gen. 135. Morinellus Bp. 265. — Morinellus tataricus Pall. Charadrius morinellus L. •78 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (74) Poco abundante en el paso en Andalucia (Saunders). Gibraltar (Irby). Provincia de Gerona (Vayreda). Gen. 136. Charadrius L. 266. — Charadrius hiaticula L. Charadrius torquata Briss. Stiaticula annulata Gray. Nombre vulg-ar: Cast., andario. Cat., pinla. Port., lavandeira. En Andalucia durante primavera 6 invieruo (Seoane). Muy abundante cerca de Gibraltar (Irby). Provincia de Murcia (Guirao). Sedentario en la Albufera de Valencia (Vidal). Islas Baleares (Barcelo). Provincia de Gerona (Vayreda). San Sebastian ( Col. del Sr. Larriniia ! ). Portugal, Figueira. (Mu- seo de Coimbra). 267. — Charadrius philippinus Scop. Charadrius minor Meij. Charadrius fluviatilis Bech. NomlDre vulg-ar: Cast., andario. Cat., curriol petit. Port., la- 'vandeira. Poco comun en Andalucia (Seoane). Durante el invierno en la provincia de Murcia (Guirao). Baleares (Barcelo). Albufera de Valencia (Vidal). Ar- ganda (Museo de Madrid!). Desde Marzo a Octubre en San Ildefonso (Cas ■ tellarnau). Provincia de Gerona (Vayreda). Sedentario en Galicia (Naceyro). Portugal, Coimbra (Museo de Coimbra). 268. — Charadrius cantianus Lath. Baleares (Barcelo). Mar Menor (Guirao). Provincia de Gerona (Vayreda). Durante Agosto, Setiembre y Octubre en Galicia (Naceyro). Portugal (Museo de Coimbra). Gen. 137. Vanellus L. 269.— Vanellus cristatus Mey. Tring-a vanellus L. Nombre vulgar: Cast., avefria. C?iX.,fredehiga. Port., aUde. Comun en invieruo. Andalucia (Seoane, Saunders, Machado, Irby). Pro- vincia de Murcia (Guirao). Albufera de Valencia (Vayreda). Baleares (Bar- celo). San Ildefonso (Castellarnau). Area matriteuse (Graells). Ciudad-Eeal (Bosca, Museo de Madrid!). Aragon (Asso). Provincia de Gerona (Vayreda). Portugal (Museo de Coimbra). 05) Reyes. — aves de espana, Portugal e islas baleares. 79 Gen. 138. Chsetusia Bp. 270. — Chaetusia gregaria Pall. Charadrius g-reg-arius. Pall. Saunders vio uno en el mercado de Cadiz en Febrero de 1868. H-^MATOPODID-^ S6lys. Haematopodinae Gray. Gen. 139. Haematopus L. 271. — Haematopus ostralegus Z. Nombre vulg-ar: Cat. garsa de mar. Desde otoiio a primavera. Audalucia (Saunders, Irby). Mar Mcuor (Gui- rao obtuvo un ejemplar de esta especie en el verano de 1848). Baleares (Barcelo). Albufera de Valencia (Vidal). San Sebastian (Larrimia). Galioia (Naceyro). Portugal (Museo de Coimbra). Strepsilinae Gray. Gen. 140. Strepsilas IlUg. 272.— Strepsilas interpres L. Tring-a interpres L. Koinbre viilg-ar: Cast., rex/uehe inedras. Cat., ramena rocks. Port, macarico. Desde otono a primavera. Audalucia (Saunders, Irby). Mar Menor (Gui- rao). Baleares (Barcelo). Galicia (Naceyro). Proviucia de Gerona (Vayreda). Portugal, Figueira (Museo de Coimbra). so ANALES DE HISTORIA NATURAL. {16) SCOLOPACID^ Grcnj. Limosinae IIU^. Gen. 141. Numenius Moehr. 273.— Numenius arquata L. Scolopax arquata L. Xombre vulg-ar: Cast., mrapito real. Cat., xarlot. Port., ma- cirico real. Comuu en invierno). Andalucia, (Seoane, Saunders, Irby). Mar Menor (Guirao). Albufera de Valencia (Vidal). Baleares (Barcelo). San Ildefonso (Castellarnau). Area matritense (Graells). Arganda (Museo de Madrid !). Proviucia de Geroua (Vayreda). De paso en San Sebastian (Larrinua). Ga- licia (Naceyro). Portugal (Museo de Coimbra). 274.— Numenius tenuirostris VieiU. En Andalucia en primavera y otofio (Saunders, Irby). Aragon (Saunders). Baleares (Barcelo). Galicia (Naceyro). Portugal (Catalogo de Giraldes). 275. — Numenius phaeopus L. Scolopax phfieopiis L. Nombre vulg-ar: Cast., zarapito. Cat., lamt. Port., macarico. Desde otofio a primavera. Andalueia (Seoane, Saunders, Irby). Provin- cia de Murcia (Guirao). Albufera de Valencia (Vidal). Baleares (Barcelo). Provincia de Gerona (Vayreda). Portugal (iMuseo de Coimbra). 276. — Numenius hudsonicus Lath. Obtenido en el coto de Donana, en Mayo de 1872. (Ibis, 1873). Gen. 142. Limosa Briss. 277. — Limosa segocephala L. Scolopax fieg-ocephala Z. Nombre vulg-ar: Cat., gamla. Port., macarico gaUego. Abundante en el paso de primavera en Andalucia (Saunders, Irby). En otono cerca de Granada (Seoane). Abundante en verano en la Albufera de (77) Reyes. — aves de espana, Portugal t islas baleares. 81 Valencia (Vidal). Albuf era de Valencia (Museo de Madrid!). De paso en verano en Mallorca (Barcelo). Llega en otono A la provincia de Gerona (Vayreda). Aragon (Asso). Portugal (Museo de Coimbra). 278. — Limosa rufa Briss. Comun en los pasos en Gibraltar (Irby). En Malaga en Novierabre en el mercado (Saunders). En verano en la Albuf era (Vidal). Provincia de Gerona (Vayreda). Portugal (Museo de Coimbra). Scolopacinae Bp. Gen. 143. Scolopax L. 279. — Scolopax rusticola L. Nombre vulg-ar: Cast., cJwcha perdiz. Cat., decacla. Port., ga- llmJioIa. Comun en invierno. Andalucia (Machado, Seoane, Saunders, Irby). Al- bufera de Valencia (Vidal). San Ildefonso (Castellarnau). Area matritense (Graells). Ciudad-Real (Bosca, Museo de Madrid!). Aragon (Asso). Provincia de Gerona (Vayreda). San Sebastian (Larriniia). Portugal (Museo de Coimbra). Gen. 144. Gallinago Leach. 280. — Gallinago major Qmel. Scolopax major (ximl. Nombre vulg-ar: Cat., dccadell. En Octubre y Abril en Gibraltar (Irby). En los iuviernos frios en Mur- cia (Guirao). De paso en prima vera en las Baleares (Barcelo). Provincia de Gerona (Vayreda). Portugal (Catalogo de Giraldes). 281. — Gallinago scolopacinus Bp. Scolopax g-allinag-o L. Nombre vulgar : Cast., hecaciiia. Cat., sagar. Port., marceja. Comun en invierno. Andalucia (Machado, Seoane, Saunders, Irby). Pro- vincia de Murcia (Guirao). Albuf era de Valencia (Vidal). Mallorca y Me- norca (Barcelo). San Ildefonso (Castellarnau). Area matritense (Gi-aells). Aragon (Asso). Provincia de Gerona (Vayreda). Portugal, Coimbra (Museo de Coimbra). ANALES DE UIST. NAT. — XV. 6 82 ANALES DE HISTORIA NATURAL. ("8) 282. — Gallinago gallinula Z. Scolopax g-allinula L. Nombre vulg-ar: Cast., agachadizd. Port., marc^ja pequefia. Comun en invierno. Andalucia (Machado, Seoane, Saunders, Irbj'). Pro- vincia de Murcia (Guirao). Albufera de Valencia (Vidal). Baleares (Barcelo). San Ildefonso (Castellarnau). Area matritense (Graells). Provincia de Ge- roua (Vayreda). Galicia (Xaceyro). Portugal, Coimbra (Museo de Coirabra). Tringinae B]). Gex. 145. Calidris lUig. 283.— Calidris arenaria L. Tring'a arenaria L. Nombre vulg-ar: Cat., cornol dels grosos. Desde otoiio a ijrimavera en Andalucia (Saunders). Gibraltar (Irby). Co- mun en iuYierno en la provincia de Geroua (Vayreda). Portugal, Figueira (Museo de Coimbra). Gen. 146. Tringa L. 284. — Tringa canutus L. En otono y primavera en Andalucia (Saunders). Gibraltar (Irby). De paso en otoiio en el Mar Menor (Guirao). Kara en la Albufera de Valencia en verano (Vidal). Provincia de Gerona (Vayreda). San Sebastian (Col. del se- iior Larriniia ! ). Portugal, Figueira (Museo de Coimbra). 285. — Tringa maritima Bninn. Comun en invierno en las costas de Andalucia (Saunders, Irby). Kara en los inviernos frios en la provincia de Gerona (Vayreda). Portugal (Mu- seo de Coimbra). Gen. 147. Pelidna Cuv. 286. — Pelidna subarquata Gilld. Socolopax subarquata Gilld. Obtenida en Andalucia en primavera (Saunders). Gibraltar (Irby). Gra- OO) Reyes. — aves de espana, pohtugal e islas baleaees. 83 nada (Rosenliauer). Sedeutaria en las orillas del Mar Menor (Guirao). Co- mun en invierno en la Albufera de Valencia (Vidal). Mallorca (Barcel6). En invierno en la provincia de Gerona (Vayreda). Portugal, Figueira (Museo de Coimbra). 287. — Pelidna cinclus L. Tring-a cinclus L. Numerosa en invierno y primavera en Andalucia (Seoane, Saunders). Gibraltar (Irby). De paso en otoiio en el Mar Menor (Guirao). De paso en primavera en la Albufera de Valencia (Vidal). Comun en Mallorca y Me- norca (Barcelo). Acompaiia a la P. suharquata en la provincia de Gerona (Vayreda). San Sebastian (Col. del Sr. Larriniial). Portugal (Museo de Coimbra). 288. — Pelidna minuta Leisl. Tring-a minuta Lcisl. Eara en Andalucia en invierno (Saunders). Gibraltar (Irby). Granada •(Seoane). Kara en primavera y otono en la provincia de Murcia (Guirao). £n invierno en la provincia de Gerona (Vayreda). Portugal (Museo de Coimbra). 289. — Pelidna Temminckii Leisl. Tring-a Temminckii Leisl. En invierno en Andalucia (Seoane, Saunders, Irby). De paso en otono en las orillas del Mar Menor (Guirao). Comun en verano en la Albufera de Valencia (Vidal). Provincia de Gerona (Vayreda). Portugal (Museo de ■Coimbra). 290. — Pelidna platyrhyncha Temm. Tring-a platyrhyncha Temm. Suele acompaiiar a sus congeneres en la provincia de Gerona (Vayreda). Gen. 148. Machetes Cuv. 291. — Machetes pugnax L. Tring-a pug-nax L. Desde otoiio i. primavera. Andalucia (Saunders, Irby). Rio de Sangonera (Guirao). Baleares (Barcelo). Albufera de Valencia (Vidal). Albufera de Valencia (Museo de Madrid!). Provincia de Gerona (Vayreda). Portugal (Museo de Coimbra). 84 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (&))• Totaninse G7'ay. Gen. 149. Totanus Bec/ist. 292.— Totanus griseus Briss. Limosa grisea Briss. En los pasos, Andalucia (Saunders, Irby). Provincia de Murcia (Guirao). Baleares (Barcelo). Albufera de Valencia (Vidal). Arganda (Museo de Madrid!). Provincia de Gerona (Vayreda). Portugal, Figueira (Museo de Coimbra). 293. — Totanus fuscus Z. Scolopax fusca L. En primavera y otono en Andalucia (Saunders, Irby). Sedentario en el rio de Sangonera (Guirao). En invierno en la Albufera deA^alencia( Vidal). En invierno y primavera en las Baleares (Barcelo). En invierno en la provincia de Gerona (Vayreda). Portugal (Catdlogo de Giraldes). 294. — Totanus calidris Z. Scolopax calidris Z. Comun en invierno en Andalucia (Seoane, Saunders, Irby). Mar Menor (Guirao). Eu primavera y verano en Mallorca (Barcelo). Comun enverano en la Albufera de Valencia (Vidal). Comun en invierno en la provincia de Gerona (Vayreda). Portugal, Figueira (Museo de Coimbra). 295. — Totanus stagnatilis BecJist. Scolopax totanus Z. Earo en el paso de primavera en la provincia de Murcia (Guirao). De paso en primavera en la Albufera de Valencia (Vidal). Zaragoza (Asso)^ En invierno en la x^rovincia de Gerona (Vayreda). 296. — Totanus glareola Z. Tring-a g-lareola Z. Nombre vulg-ar: Cat., valona. En primavera en Andalucia (Saunders, Irby). Granada (Rosenhauer). De paso en primavera en la provincia de Murcia (Guirao). En Mayo en el mar de Ontigola (Saunders). Comun en otoilo en la Albufera de Valencia (Vidal). Provincia de Gerona (Vayreda). Portugal (Museo de Coimbra). <8n Reyes.— AVEs de espana, Portugal e islas baleares. 85 297.— Totanus ochropus L. Tring'ci ochropus L. Nombre vulg-ar: Cat, murena. En invierno en Audalucia (Machado, Seoane, Saunders, Irby). Granada "(Roseubauer). En el paso de primaveraen laprovincia deMurcia (Guirao), ■Comun en verano en la Albufera de Valencia (Vidal). Albufera de Valen- cia (Museo de Madrid!). San Ildefonso (Castellarnau). Area matritense (Graells). Sedentario en la provinciade Gerona (Vayreda). Sedeutario cerca de Santiago (Naceyro). Portugal (Museo de Coimbra). Gen. 150, Actitis Boie. ^98. — Actitis hypoleucos L. Tring-a hypoleucos Z. Nombre vulg-ar: Port., macarico dasrocMs. En invierno, en Andalucia (Saunders, Seoane). En Gibraltar, en prima- vera (Irby). Comun en verano en la Albufera de Valencia (Vidal). Seden- tario en la proviucia de Gerona (Vayreda). Portugal, Figueira (Museo de •Coimbra). Recurvirostrinae Bj). Gen, 151, Recurvirostra L. 299. — Recurvirostra avocetta L. Nombre vulg-ar: Cast., avoceta. Cat,, Bech cValesna. Portu- g-u^s, alfaiaie. Anida en Andalucia (Irby, Saunders). En primavera, en los pantauos de Lorca (Guirao). De paso en otoilo y primavera en las Baleares (Bar- cel6). De paso en primavera en la Albufera de Valencia (Vidal). Elche (Museo de Madrid!). En invierno, en la provincia de Gerona (Vayreda). De paso en San Sebastian (Larriniia). Portugal, Figueira (Museo de Coimbra). Gen. 152. Himantopus Briss jj 300. — Himantopus candidus Bonnat. Charadrius himantopus L. Nombre vulg-ar: Cat., camaroija. Vovi.^fuz'dllos Casi sedentario. Gibraltar (Irby). I^aguna del Pozuelo (Seoane). Algeci 86 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (SiT ras (Eosenhauer). Andalucia (Saunders). Albufera de Valencia (Vidal). Eiacho de Sangonera (Guirao). Baleares (Barcelo). Provincia de Gerona (Vayreda). Portugal (Museo de Coimbra). PHALAROPODID^ Bp. Gen. 153. Phalaropus Briss. 301. — Phalaropus fulicarius L. Tring-a fulicaria Z. En Noviembre, en la Laguna de la Janda (Irby). En verano, accidental- mente, en la Albufera de Valencia (Vidal). En los inviernos frios, en la provincia de Gerona (Vayreda). San Sebastian (Col. del Sr. Larriuua!). RALLID./E leach. Rallinae Gra?/. Gen. 154. Rallus Z. 302.— Rallus aquaticus Z. Nombre vulg-ar: Cast., rascon. Cat., mscU. Port., frango d'agua. Sedentario. Andalucia (Eosenhauer, Machado, Seoane, Saunders, Irby), Provincia de Murcia (Guirao). Albufera de Valencia (Vidal). Baleares (Bar- celo). San Ildefonso (Castellarnau). Area matritense (Graells). Arganda (Museo de Madrid!). Provincia de Gerona (Vayreda). San Sebastian (Larri- nua). Portugal, Monte-Mor (Museo de Coimbra). Gen. 155. Crex Bechst. 303. — Crex pratensis Bechst. Rallus crex Z. Nombre vulg-ar: Cast., gition de las codornices. Cat., rey dff giiatllas. Port., codornizdo. Comun en otono, invierno y primavera, en Andalucia (Seoane, Saun- ,83) Reyes. — ayes de espana, tortugal e islas baleares. 87 der, Irby). Comun en yerano en la Albufera de Valencia (Vidal). En otoilo e invierno en las Baleares (Barcelo). San Ildefonso (Castellarnau). Area matritense (Graells). Ciudad-Real (Bosca, Museo de Madrid!). Anida en la provincia de Gerona (Vayreda). De paso en primavera y otono, en San- tiago (Naceyro). Portugal^ Coimbra (Museo de Coimbra). GALLINULID^ Blo.s. Gallinulinse Gray. Gen. 156. Porzana Vieill. 304. — Porzana maruetta Leacli. Rallus porzana L. Xombre vulg-ar: Port., frango d'agna. En primavera y otoiio, en Andalucia (Saunders, Irby). Sedentaria en la provincia de Mui-cia (Guirao). Comun todo el aiio en la Albufera (Vidal). Sedentaria en las Baleares (Barcelo). Ciudad-Eeal (Bosca, Museo de Ma- drid!). Sedentaria en la provincia de Gerona (Vayreda). Eara en Febrero cerca de la Coruila (Naceyro). Portugal, Monte-Mor (Museo de Coimbra). 305.— Porzana Baillonii Vieill. En otono ^ invierno^ en Andalucia (Seoane). Pone cerca de Sevilla (Saunders). Gibraltar (Irby). No muy rara en la provincia de Murcia (Gui- rao). Sedentaria en la Albufera de Valencia (Vidal). Sedentaria en las Ba- leares (Barcelo). Casi sedentaria en la provincia de Gerona (Vayreda). Cerca de la Coruna, en Febrero (Naceyro). Portugal (Museo de Coimbra). 306.— Porzana minuta IPall. Nombre vulg-ar: Cat., raecler. Andalucia (Seoane, Irby). Alrededores de Sevilla (Machado, Saunders). Sedentaria en la provincia de Murcia (Guirao). Sedentaria en las Baleares (Barcelo). Casi sedentaria en la provincia de Gerona (Vayreda). Portugal (Catalogo de Giraldes). Gen. 157. Gallinula Briss. 307. — Gallinula chloropus Z. Fulica chloropus L. 88 AN ALES DE HISTORIA NATURAL. (84) Nombre vulgar: Cast., _?jo//« de agv.a. Cat., jjollas cle aigua. Port., gallinlm d'agna. Sedentaria. Andalucia (Machado, Seoane, Saunders, Irby). Provincia de Murcia (Guirao). Albufera de Valencia (Vidal). Baleares (Barcelo). San II- defouso (Castellarnau). Area matriteuse (Graells). Arganda (Museo de Ma- drid!). Ciudad-Eeal (Bosca, Museo de Madrid!). Provincia de Gerona (Vay- reda). Aragon (Asso). San Sebastian (Larriniia). Galicia (Naceyro). Portugal (Museo de Coimbra). Porphyrioninae Reich. Gen. 158. Porphyrio Barr. 308.— Porphyrio caesius Barr. Fulica porphyrio Pall. Nombre vulg-ar: Cast., calamon. Port., camdo. Sedentario en la laguna del Padul (Seoane). Orillas del Guadalquivir (Saunders). En Enero y Febrero, en Gibraltar (Irby). Earo y de paso acci- dental en la provincia de Murcia (Guirao). Sedentario en la Albufera de Valencia (Vidal). Sedentario y poco comun en las Baleares (Barcelo). Ara- gon (Asso). Portugal, Coimbra (Museo de Coimbra). Fulicinse Bp. Gen. 159. Fulica Z. 309.— Fulica atra L. Nombre vulgar: Cast. galUna de agua. Cat., folliga. Port., ga- lleirdo. Sedentaria, pero md.s frecuente en invierno. Andalucia (Machado, Seoane, Saunders, Irby). Provincia de Murcia (Guirao). Albufera de Va- lencia (Vidal). Baleares (Barcelo). Provincia de Gerona (Vayreda). Acci- dentalmente en la Coruua (Naceiro). Portugal, Monte-Mor (Museo de Coimbra). 310. — Fulica cristata Gmel. Anida en Andalucia (Saunders). En la- laguna del Pozuelo, en 1886 (Seoane). Albufera de Valencia (Vidal). Valencia (Bosca, Museo de Ma- drid!). Cria en las Baleares (Barcelo). Portugal (Museo de Coimbra). (85) Reyes. — aves de espaka, Portugal e islas baleares. &9 GRUID^ Vig. Gen. 160. Grus Pall 311. — Grus cinerea Bechst. Ardea g-rus L. Nombre vulgar: Cast., grulla. Cat., gnia. En los pasos es comun. Algunos pares anidan cerca de Gi)3raltar (Irby). Pone en el Goto de Dofiana (Saunders). Margenes del Guadalquivir (Ma- chado). Albufera de Valencia (Vidal). Baleares (Barcelo). San Ildefonso (Castellarnau). Area matritense (Graells). Arganda (Museo de Madrid!). Provincia de Gerona (Vayreda). Portugal (Museo de Coimbra). Gen. 161. Antrhopoides Vig. 312. — Anthropoides virgo L. Grus virg-o L, Deja la Andalucia en Abril (Saunders). En Sevilla, en Marzo y Abril (Irby). Obtenida en 1780 y 1782 en las Baleares, segun Barcelo. Gen. 162. Balearica Briss. 313. — Balearica pavonina L. Grus pavonina L. Segun D. Buenaventura Serra, en 1780 se cogio una en Santa Ponsa, que vino a parar k manos de D. Cristobal Vilella. ARDEIDiEI Leach. Ardeinse Gray. Gen. 163. Ardea Z. 314. — Ardea cinerea L. Nombre vulgar: Cast.,^«rM real. Cat. agro..^ Port., ^^rc^ real. 90 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (86) En invierno, en Andalucia (Seoane). Gibraltar (Irby). Sevilla (Machado, Saunders). Provincia de Murcia (Guirao). Baleares (Barcelo). Rio Valsain (Castellarnau). Area matritense (Graells). Argauda (Museo de Madrid!). Galicia (Naceyro). Portugal, Foja (Museo de Coimbra). 315. — Ardea purpurea L. En primavera, en Andalucia (Saunders, Irby). Jesus del Valle (Seoane). Comun en la provincia de Murcia (Guirao). En el verano, en la Albufera de Valencia (Vidal). De paso en primavera y verano, en las Baleares (Bar- celo). Arganda (Museo de Madrid!). Frecuente en la provincia de Geronii (Vayreda). Portugal, Monte-Mor (Museo de Coimbra). Gen. 164. Egretta By. 316.— Egretta alba L. Ardea alba L. Nombre viilg-ar: Cast., garceta mayor. Cat., agro hJanch. En el Soto de Roma, en Marzo (Seoane). En el Goto de Doiiana, en Mayo (Saunders). Mallorca y Menorca (Barcelo). Provincia de Gerona (Vayreda). 317. — Egretta garzetta L. Ardea g-arzetta L. Nombre vulg-ar: Cast., garceta menor. Cat., agro blanch. En primavera, en Andalucia (Irby). Goto de Doiiana (Machado, Saun- ders). Laguua del Pozuelo (Seoane). Provincia de Murcia (Guirao). Comun en verano, en la Albufera de Valencia (Vidal). Mallorca y Menorca (Bar- celo). En invierno y primavera, en la provincia de Gerona (Vayreda). Por- tugal (Museo de Coimbra). Gen. 165. Bubulcus Pucker. 318. — Bubulcus ibis Hassel. Ardea ibis Hassel. Durante Marzo y Abril, en Gibraltar (Irby). Gen. 166. Buphus Boie. 319. — Buphus ralloides Scoj). Ardea ralloides Sco}). (87) Reyes. — ayes de espaxa, Portugal e islas baleares. 91 Nombre vulg-ar: Cat., martinet ros. Vovt., pajM-r a tos. En primavera, en Andalucia (Machado, Seoanc, Saunders, Irby). Comun en la provincia de Murcia (Guirao). Sedeutaria en la Albufera de Valen- cia (Vidal). Sedentaria en las Baleares (Bareelo). Provincia de Gerona (^'ay- reda). Portugal, Monte-Mor (Musco de Coimbra). Gen, 167. Ardeola Bp. 320. — Ardeola minuta L. Ardea minuta L. Nombre vulg-ar: Cat., rasclet dels negres. Port., garcenlw. Algo abundante en Andalucia (Saunders). Desde Al)ril a otoilo, en Gi- braltar (Irby). Orillas del Guadalquivir (Seoane). Guadaira (INIacbado). Co- mun en la provincia de Murcia (Guirao). Sedentaria en la Albufera de Va- lencia (Vidal). Sedentaria en las Baleares (Bareelo). Anida en el llano de Barcelona, segun referencia de Vayreda. Portugal, Coimbra (]Museo de Coimbra). Botaurinse Reicher. Gen, 168. Nycticorax Stj)h. 321. — Nycticorax europaeus Ileph. Ardea nycticorax L. Desde Abril a otono, en Andalucia (Seoane, Saunders, Irby). Provincia de Murcia (Guirao). Albufera de Valencia (Vidal). De paso en Mallorca (Bareelo), Provincia de Gerona (Vayreda). Portugal (Museo de Coimbra). Gen. 169. Botaurus St ph. 322. — Botaurus stellaris L. Ardea .stellari.^ Z. Nombre vulg-ar: Cast., ave toro. Cat,, esimrga Ions. Portu- g-u^s, ahetonro. Comun en las niarismas de, Andalucia (Saunders). Anida en Casa Vioja (Irby). Accidentalmente en Granada, en Mayo (Seoane). Comun en la pro- vincia de Murcia (Guirao). Comun en invierno, en la AUnifera de Valencia (Vidal). Comun en invierno y primavera, en Mallorca (Bareelo). Provincia de Gerona (Vayreda). Sedentario en la ria de Ares (Naccyro). Portugal, Coimbra (Museo de Coimbra). . 92 AN ALES DE HISTORIA NATURAL. (88) CIGONID-^ .mys. Giconinae Gray. Gen. 170. Ciconia Briss. 323.— Ciconia alba Wilhig. Ardea ciconia L. Nombre vulg-ar: Cast., cigilefla. Cat., cigonya. Port., cegonha. Desde primavera a otono, en Andalucia (Rosenhauer, Machado, Seoaue, Saunders, Irby). De paso en las Baleares (Barcelo). Desde Febrero a me- diados de Agosto, en San Ildefouso (Castellarnau). Area matritense (Graells). Eara en Galicia (Naceiro). Portugal, Monte-Mor (Museo de Coimbra). 324.— Ciconia nigra L. Ardea iiig-ra L. Desde Febrero a Noviembre, en Andalucia (Irby). Accidentalmente eu San Ildefonso (Castellarnau). De paso accidental en la provincia de Ge- rona (Vayreda). Portugal, Monte-Mor (Museo de Coimbra). 325. — Ciconia Abdimi Licht. Segun Seoane, se mato cerca de Granada un ejemplar de esta especie el dia 18 de Junio de 1858. PLATALEID-S Bj). Gen. 171. Platalea L. 326.— Platalea leucorodia L. Nombre vulg-ar: Andalucia, cnchareta. Cat., deck 2)lane. Port., colhereiro. Desde Abril a Noviembre, en Andalucia (Macbado, Seoane, Saunders, Irby). Malaga (Museo de Madridl). De paso en otoiio en la Albufera de Va- lencia (Vidal). De paso accidentalmente eu otoiio en Mallorca (Barcelo). Provincia de Gerona (Vayreda). De paso en Euero en ria de Burgo (Na- ceyro). Portugal (Museo de Coimbra). (89) Reyes. — aves de espana, Portugal e islas baleares. 93 TANTALID-^ Bp. Tantalinas Gray. Gen. 172. Falcinellus Bechst. 327.— Falcinellus igneiis S. G. CHnel. Xumenius ig'iieu.s et viridis S. G. Gmel. Abundaute en las marismas de Audalucia (Saunders). En Abril y Mayo, en Gibraltar (Irby). En el Soto de Eoma, en Noviembre (Seoane). De paso en invierno en la Albufera de Valencia (Vidal). En primavera y verano, en las Baleares (Barcelo). De paso accidental en primavera en la provin- cia de Gerona (Vayreda). Portugal, Coimbra (Museo de Coimbra). ANSERES L. STEGANOPODES Illig, PELECANIDiE Leach. Pelecaninae Bp. Gen. 173. Pelecanus L. 328.— Pelecanus onocrotalus L. Xombre vulg-ar: C'dst.,2)eIicano. Segun Serra, en 1773, dia de la Ascencion, fue capturado uno cu Adu- dio (Baleares)- Portugal (Catalogo de Giraldes). 320. — Pelecanus crispus Bnich. Segun Saunders d Irl)y, sc ban obtenido cjcmplares de esta especic en his Baleares y en Valencia. El primcro afiade que existc ademas en los Museos de Jerez y Mdlaga. S4 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (90) Sulinae Reichev. Gen, 174. Sula Briss. 330. — Sula bassana L. Pelecanus bassanus L. Nombre vulg-ar: Vovt., gaii so 2Mt6Ia. Desde Noviembre a Marzo, en Gibraltar (Irby). Accidentalmeutc en Abril entre Cadiz y San Fernando (Seoane). Numerosa en el cabo de Tra- falgar en Diciembre (Saunders). San Sebastian (Col. del Sr. Larriniia!). De paso accidental, en la Coruna (Naceyro). Portugal, Buarcos (Museo de Coimbra). Phalacrocoracinse Gray. Gen. 175. Phalacrocorax Briss. 331. — Phalacrocorax carbo L. Pelecanus carbo L. Nombre vulg-ar: Cast., cuervo de mar. Cat., co7'b de mar. Por- tug'ues, corvo marinho. Comun en Andalucia, sobre todo en invierno (Seoane, Saunders). En Diciembre y Enero en Gibraltar (Irby). Provincia de Murcia (Guirao). En invierno en la Alb uf era de Valencia (Vidal). Baleares (Barcelo). Provincia de Gerona (Vayreda). Rias de Galicia (Naceyro). Portugal (Museo de Coimbra). 332. — Phalacrocorax cristatus Fahr. Pelecauus g-raculus L. Pelecanus cristatus Fahr. Anida en Dragonera (Saunders). Mallorca (Barcelo). San Sebastian (Col. del Sr. Larrimia!). Accidentalmente en 1846 en Galicia (Naceyro). Portugal [Catalogo de Giraldes). (91) Reyes. — aves de espaxa, Portugal k islas baleares. 05 LONGIPENNES Cuv. PROGELLARID-^ Bote. G^N. 176. Puffinus Bnss. 333.--Puffinus cinereus Kukl. Procellaria cinerea KuJiI. Sedeutario y poco comun en Audaluei'a, Malaga y Cadiz (Seoaue). Abun- dante en el Mediterraneo. Anida en Dragonera (Saunders). Baleares (Bar- celo). Portugal (Museo de Coimbra). 334. — Puffinus anglorura Kiihl. Comun en el Mediterraneo, Anida en Dragonera (Saunders). Portugal (Catalogo de Giraldes). 335. — Puffinus major Fader. Portugal (Museo de Coimbra). Gen. 177. Thalassidroma. F/y. 336. — Thalassidroma pelagica L. Procellaria pelag-ica L. Comun en el Mar Menor en verano (Guirao, Saunders). Baleares ( Bar- celo). 337. — Thalassidroma oceanica KuJtl. Procellaria oceanica Kiihl. Portugal (segun me comunic(3 el Sr. Giraldes). 338.— Thalassidroma leucorhoa Vieill. Procellaria leucorhoa VielU. Portugal, Moudego (Museo de Coimbra). 96 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (92) LARID^ Leadu Stercorariinse Gray. Gen. 178. Stercorarius Briss. 339. — Stercorarius catarractes Z. Lams catarractes L. Gibraltar (Sauuders). Accidentalmeute en la provincia de Geroua (Vayreda). 340. — Stercorarius pomarinus Temm. En invierno en Audalucia (Saunders). Segun Von Homeyer (Barcelona y las Baleares). Provincia de Gerona (Vayreda). Portugal (Comunicacion de Giraldes). 341. — Stercorarius parasiticus L. Larus parasiticus. Z. Provincia de Gerona (Vayreda). Portugal (Comunicacion de Giraldes). Larinae Bp. Gen. 179. Larus Z. Las especies de este genero se conocen con el nombre vulgar de gavio- tas en castellano, gahias 6 gabinas en Catalan y gaivotas en portugues. 342. — Larus glaucus Briin7i. Accidentalmeute en la provincia de Gerona (V^ayreda). 343. — Larus marinus Z. Los individuos adultos son raros en Andalucia (Saunders). Anida en el Mar Menor (Guirao). Sedentario en la Albufera de Valencia (Vidal). Poco comun en las Baleares (Barcelo). Portugal (Catalogo de Giraldes). 344. — Larus fuscus Z. Abundante en invierno y primavera en Andalucia (Saunders). Earo en (93) Reyes. — aves de espana, Portugal e islas baleares. 97 la Albufera de Valencia (Vidal). Comim en las Baleares (Barcelo). Seden- tario en la provincia de Gerona (Vayreda). Galicia (Naceyro). Portugal (Museo de Coimbra). 345. — Larus argentatus Bribm. Sedentario en los rios de Andalucia \Scoaue). Comnn en invierno en Gi- braltar (Saunders). I\Iar Menor (Guirao). Sedentario en la Albufera de Valencia (Vidal). Sedentario en Palma (Barcelo). Residente en la provin- cia de Gerona (Vayreda). Sedentario en Galicia (Naceyro). Portugal (Ca- talogo de Giraldes). 346.— Larus leucophaeus Licht. Mediterraneo (Saunders). Portugal (Comuuicacion de Giraldes). 347. — Larus Audouinii Payrmid. Von Natterer le obtuvo cerca de Tarifa. Baleares (Barcel6). 348. — Larus gelastes Licht. Comun en las costas de Andalucia (Saunders). En Almeria y Granada en invierno (Seoaue). 349. — Larus canus L. Comun en Andalucia, sobre todo en invierno (Seoane, Saunders). De paso en otono en el Mar Menor (Guirao). Raro en otono en la Albufera de Va- lencia (Vidal). En Mallorca y Menorca en otoiio 6 invierno (Barcelo). En otoiao 6 invierno en la provincia de Gerona (Vayreda). 350 — Larus tridactylus L. Abundante en el estrecho de Gibraltar (Saunders, Irby). En Granada en invierno (Seoane). Puerto de Cartagena y Mar Menor (Guirao). De paso accidentalmente en la Albufera en otoiio (Vidal). Baleares (Weyler). Rio Valsain (Castellarnau). En otoiio 6 invierno en la provincia de Gerona (Vayreda). Santander (Museo de Madrid!). San Sebastian (Col. del sefior Larrinua!). Galicia (Naceyro). Portugal (Catdlogo de Giraldes). 351.— Larus ridibundus Z. Comun en invierno en Andalucia (Saunders). Malaga (Rosenhauer). Granada (Seoane). Cria en la Albufera de Valencia (Vidal). Portugal, Monte-Mor (Museo de Coimbra). 352. — Larus melanocephalus Water. Entre Cddiz y Huelva (Saunders). Accidentalmente en Granada en ANALES DE HIST. NAT.— XV. 7 98 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (04) iuvierno (Seoane). Gibraltar (Irby). Eu los equinoccios en la provincia de Gerona (Vayreda). Portugal (Museo de Coimbra). 353. — Larus minutus Pall. Comun en primavera y verauo eu Audalucia (Sauuders). Accidental- mente eu iuvierno en Gibraltar (Irby). Eu invierno en la provincia de Gerona (Vayreda). 354. — Larus atricilla L. Cadiz (Machado). Sedentario en los puertos de Audalucia (Seoaue). Co- mun en la provincia de Geroua (Vayreda). Poco comuu y accidentalmente en Ria de Arosa en Diciembre (Naceyro). Sterninse Bj). Gen. 180. Sterna Z. Las especies de este g-enero y del BydrocJielidon se Hainan en casteWnno (/olondrinas de mar, en Catalan aicranetasde mar, /iimarells, etc., y andorinhas de mar en iiortug-u6s. 355. — Sterna caspia Pall. Accidentalmente en el Guadalquivir (Saunders). Abundante en el Mar Menor algunos aiios (Guirao). Para en invierno en la provincia de Gerona (Vayreda). 356. — Sterna anglica Mont. Pone en el Guadalquivir (Sauuders). Sau Lucar(Irby). De paso en el Mar Menor (Guirao). Comun en verano en la Albufera de Valencia (Vidal). Poco comuu en primavera y verano en las Baleares (Barcelo). Proviucia de Gerona (Vayreda). Portugal (Museo de Coimbra). 357. — Sterna cantiaca Gmel. Comuu en las costas de Audalucia (Saunders). Accidentalmente en Granada y Malaga en vex-ano (Seoane). En otono, invierno y primavera en Gibraltar (Irby). Abundante en el Mar Menor (Guirao). Poco comun eu Mallorca (Barcelo). Accidentalmente en Setiembre en Galicia (Naceyro). Portugal (Museo de Coimbra). '^95) Reyes.— AYES de espana, Portugal e islas baleaPiEs. 99 358. — Sterna Hirundo Z. Sedentaria en Andalucia (Machado, Seoane). Eu invierno eu Gibraltar {Irby). Comun y sedentaria en Mallorca (Barcelo). ]VIar Meuor (Guirao, •Saunders). Accideutalmente en Galieia (Xaceyro). Portugal (Museo de Coimbra). 359. — Sterna Dougalli Mont. Muy rara eu la iirovincia de Geroua (Vayreda), 360. — Sterna affinis Bilpp. Uu ejemplar procedente de Gibraltar (Saunders). 361. — Sterna minuta L. Accideutalmente en la laguua de Pozuelo (Seoane). Eu verauo cerca de Gibraltar (Irby). Auida en las orillas del Mar Meuor (Guirao). Eu prima- vera y verauo eu Mallorca (Barcelo). Abundaute eu el Ebro (Saunders). Llega eu primavera a la proviucia de Geroua (Vayreda). Portugal (Museo de Coimbra). Gen. 181. Hydrochelidon Boie. 362. — Hydrochelidon fissipes L. Sterna fissipes L. Auida eu las marismas de Audalucia (Saunders). Accideutalmeute eu Granada (Seoane). Llega a fines de Abril a Gibraltar (Saunders). Casi seden- taria eu Mallorca e Ibiza (Barcelo). Comun eu verauo eu la Albufera de Valencia (Vidal). Valencia (Museo de Madrid 1). Portugal (Museo de Coimbra). 363. — Hydrochelidon nigra L. Sterna nigra L. 'Accideutalmeute eu Granada y iMalaga eu verauo (Seoane). Abundaute en verano e invierno en el Mar Meuor (Guirao). Comun eu primavera y verauo eu IMallorca (Barcelo). Abundaute en Mayo en la Albufera de Va- lencia (Saunders). Llega en primavera a la proviucia de Geroua (Vayreda). 364.— Hydrochelidon hybrida Pall. Sterna hybrida Pall. A mediados de Abril eu Gi1)raltar (Irl)y). Auida eu la.s marismas de Andalucia (Saunders). Proviucia de Geroua (Vayreda). Portugal (Museo de Coimbra). 100 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (96}. LAMELLIROSTRES Cuv. PHCENIGOPTERID^ Bp. Gen. 182. Phoenicopterus Z. 365. — Phoenicopterus roseus Pall. Nombre vulg-ar: Cast., Jlamenco. Andaluci'a (Saunders). Auida en las marismas audaluzas (Irby). Goto de Doflana (Machado). Laguna del Padul (Seoane). Guadalhorce (Eosenhauer). Barrosa (Waltl). Daimiel (Museo de Madrid!). Comun en invierno en la Albufera de Valencia (Vidal). Casi sedentario en las Baleares (Barcelo). Portugal, Estareja (Museo de Coimbra). ANATID-^ leach. Cygninas Bp. Gen. 183. Cygnus 3Ie7/. 366. — Cygnus ferus Jia?/. Anas cygnus Z. Nombre vulg-ar: Cast., cisne. Cat., sisne. De paso en Mallorca en invierno y primavera (Barcelo). En los inviemos. rigurosos en la provincia de Geroua (Vayreda). 367. — Cygnus mansuetus Hai/. Anas olor (rmel. Nombre vulg-ar: Cast., cisne. Port., cysne. Accidentalmente y de paso en la Albufera de Valencia (Vidal). Provin- cia de Gerona (Vayreda). Portugal (Museo de Coimbra). Anserinse Sws. Gen. 184. Anser. Barr, 368.— Anser cinereus Mey. Anas anser Gmel. (97) Reyes.— AVES de espana, Portugal e islas baleares. loi Nombre vulg-ar: C-a.s\.., (/anso. Cat., oca. Port., gdnso. En iuvieruo eu Audalucia (Saunders). Goto do Donana (]Machado). En inviemo y primavera en Cordoba y Granada (Seoane). En invicrno en la laguna de la Janda (Irby). Malaga (Roseuliauer). De paso en invierno en las Baleares (Barcelo). San Ildefonso (Castellarnau). Area matritense (Graells). Provincia de Geroua (Vayreda). Portugal (Museo de Coimbra). 369. — Anser sylvestris Briss. Anas seg-etum Crmel. Nombre vulg-ar: Cast., (/anso. Cat,, oca. Port, (/anso. En invierno eu Andalucia (Saunders, Seoane). Gibraltar (Ii'by). De paso en otono en la provincia de Murcia (Guirao). Albufera de Valencia ( Vidalj. De paso en otoiio en Mallorca (Barcelo). En i^soviembre en San Ildefonso (Castellarnau). Area matritense (Graells). Provincia de Gerona (Vayreda). Portugal, Monte-Mor (Museo de Coimbra). 370. — Anser brachyrhynchus Baill. Rio de Calicasar cerca de Granada en Diciembre de 1853 (Seoane). 371. — Anser albifrons Gmel. Anas albifrons (riuel. Laguna de la Janda (Irby). Provincia de Gerona (Vayreda). Gen. 185. Bernicla Slejj/t. 372.— Bernicla leucopsis Beclist. Anser leucopsis Bechst. Sevilla, (Irby, Saunders). Provincia de Geroua (Vayreda). 373. — Bernicla brenta Briss. Anas bernicla L. Provincia de Gerona (Vayreda). Portugal (Museo de Coimbra). Gen. 186. Chenalopex Sieph. 374. — Chenalopex aegyptiaca L. Anas {Teg-yptiaca L. Eio Jarama, 10 de Marzo de 1853 (Seoane). 102 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (98)> Anatinae Sws. Gen. 187. Tadorna Flemm. 375. — Tadorna vulpanser Flem. Anas tadorna Z. En Malaga, en invierno (Seoane). Algo abundaute en las orillas del Gua- dalquivir (Saunders, Irby). Albufera de Valencia (Museo de INIadrid!). En los inviernos muy frios, en la provincia de Gerona (Vayreda). Portugal,. Aveiro (Museo de Coirubra). 376.— Tadorna casarca L. Anas casarca Z. En invierno, en el Goto de Donana (Seoane). Jerez y Sevilla (Saunders,, Irby). En los inviernos frios, en la provincia de Gerona (Vayreda). Gen. 188. Spatula Boie. 377. — Spatula clypeata L. Anas cl^'peata L. Nombre vulg'ar: Port., coUiereira. Comun en las marismas de Andaluciay en las orillas del Guadalquivir (Machado, Saunders). Granada, Almeria, Malaga, Sevilla, Cadiz y Cordoba (Seoane). Laguna de la Janda (Irby). De paso en invierno, en el Mar Me- nor (Guirao). Comun en invierno, en Mallorca y Menorca (Barcelo). Co- mun en invierno, en la Albufera de Valencia (Vidal). San Ildefonso (Cas- tellarnau). Area matritense (Graells). Ciudad-Eeal (Bosca, Museo de Ma- drid!). Provincia de Gerona (Vayreda). Portugal, Monte-Mor (Museo de Coimbra). Gen. 189. Anas L. 378. — Anas boschas Z. Nombre vulg-ar: Cast., ^Jrt'Yo. Cat., omac/i de l)ocli. Port, i^ato real. Comun, sobre todo en invierno y primavera. Andaluci'a (Machado, Seoane, Saunders, Irby). Provincia de Murcia (Guirao). Albufera de Va- lencia (Vidal). Baleares (Barcelo). San Ildefonso (Castellarnau). Area ma- (99) Reyes. — ave?: de espaxa, tortugal k islas baleares. 103 tritense (Graells). Ciudad-Real (Bosca, Miiseo de Madrid!). Provincia de Gerona (Vayreda). Sedentario en el ri'o de Tambre (Naceyro). Portugal, Monte-Mor (Museo de Coimbra). Gen. 190. Chaulelasmus Gm?/. 379. — Chaulelasmus strepera Z. Anas strepera L. Xombre vulg-ar: Vori., frisada. En invienio. Andalucia (Scoane, Saunders, Irby). Comuu en la Albu- fera de Valencia (Vidal). Baleares (Barcelo). Provincia de Gerona (Vay- reda). Portugal (Museo de Coimbra). Gen. 191. Mareca Sfep/i. 380. — Mareca penelope Z. Anas penelope Z. Nombre vulg-ar: Cast., silboii. C-dt., _piula. Fovt., piadeira. En invieruo. Andalucia (Rosenhauer, Seoane, Saunders, Irby). Provincia de Murcia (Guirao). Albufera de Valencia (Vidal). Mallorca y Menorca (Barcelo). San Ildefonso (Castellarnau). Area matritense (Graells). Provin- cia de Gerona (Vayreda). Galicia (Naceyro). Portugal, Monte-Mor (Museo de Coimbra). Gen. 192. Dafila Leac/i. 381.— Dafila acuta Z. Anas acuta Z. Nombre vulg-ar: Port., arrabio. En inviemo. Andalucia (Machado, Seoane, Saunders, Irby). Provincia de Murcia (Guirao). Albufera de Valencia (Vidal). Mallorca y Menorca (Barcelo). Provincia de Gerona (Vayreda). Portugal, Moutc-Mor (Museo de Coimbra). Gen. 193. Querquedula S(ep/i. 382.— Querquedula circia Z. Anas circia Z. Nombre vulg-ar: Cast , zarceta mayor. Cat., sarceta d^estke. Port., marreqiiin Ji . 104 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (100) Comun en inviemo, eu Andalucia (Machado, Seoane, Saunders, Irby). Malaga (Rosenhauer). Provincia de Murcia (Guirao). Comun en verano en la Albufera de Valencia (Vidal). En primavera, en Mallorca y Menorca (Barcelo). San Ildefonso (Castellarnau). Area Matdtense (Graells). Provin- cia de Gerona (Vayreda). Galicia (Naceyro). Portugal, Monte-Mor (Museo de Coimbra). 383. — Querquedula crecca L. Anas crecca L. Nombre vulg-ar: Cast., zarceta menor. Cat., saket. Portug-ii^s, maneco. Comun en invierno. Andalucia (Seoane, Saunders). Provincia de Murcia (Guirao). Albufera de Valencia (Vidal), Mallorca y Menorca (Barcelo). San Ildefonso (Castellarnau). Area matritense (Graells). Ciudad-Real (Bosca, Museo de Madrid!). Provincia de Gerona (Vayreda). Portugal, Monte-Mor (Museo de Coimbra). 384. — Querquedula angustirostris Menet. Anas ang-ustirostris Menet. Sedentaria en las marismas de Andalucia (Saunders). En el Soto de Eoma, en Mayo (Seoane). Gibraltar (Irby). Sevilla (Museo de Madrid!). En algunos veranos, en la provincia de Murcia (Guirao). Comun en verano, en la Albufera de Valencia (Vidal). Provincia de Gerona (Vayreda). Por- tugal (Museo de Coimbra). Fuligulinse Sirs. Gen. 194. Branta BoU. 385.— Branta rufina Pall. Anas rufina Pall. Comun en A^alencia en la Albufera, en invierno (Vidal, Saunders, Lord Lilford). Sedentario, eu MaUorca (Barcelo). Daimiel (Museo de Madrid!). Provincia de Gerona (Vayreda). Gen. 195. Fuligula Steph. 386. — Fuligula cristata Bteph. Anas fulig-ula L. ■(101) Reyes. — ayes de espana, Portugal e islas baleares. 105 En iavierno. Andaluci'a (Sauuders, Seoane, Irljy). rroviucia de Murcia {Guirao). Albufera de Valencia (Vidal). Baleares (Barcelo). Proviueia de Gerona (Vayreda). Aceidentalmente enGalicia (Naceyro). Portugal, Montc- Mor (Museo de Coim])ra). 387.— Fuligula raarila Z. Anas marila L. En Gibraltar, eu Dicieuibre (Irby). En la provincia de Gerona, en iu- vierno (Vayreda). 388.— Fuligula ferina L. Anas ferina L. En invierno. Andaluci'a (Seoane, Irby). Albufera de Valencia (Vidal). Mallorca y Menorca (Barcelo). Provincia de Gerona (Vayreda). Portugal, Monte-Mor (Museo de Coirobra). Gen. 196. Nyroca Flemm. 389.— Nyroca leucophtalmos Bechst. Anas leucophtalmos Beclist. Anida en las orillas del Guadalquivir (Saunders). Gil)raltar (Irby). En la Albufera de Valencia, en invierno (Vidal). Mallorca (Barcelo). Provincia de Gerona (Vayreda). Portugal, Coimbra (Museo de Coimbra). Gen. 197. Clangula Flemm. 390.— Clangula glaucion L. Anas g'laucion L. En invierno. Malaga (Saunders). En Sierra Nevada, en Marzo (Seoane). Mallorca (Barcelo). Alljufera de Valencia (Vidal). Portugal, Monte-Mor (Museo de Coimbra). 391. — Clangula histrionica L. Anas liistrionica Z. Kara en la provincia de Gerona (Vayreda). Gen. 198. Harelda Leach. 392. — Harelda glacialis L. Anas g'lacialis L. Kara en la provincia de Gerona (\'ayreda). 106 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (102) Gen. 199. Oidemia Flemm. 893.— Oidemia nigra Z. Anas nig-ra L. En invierno. Malaga (Sauuders). Gibraltar (Irby). Albufera de Valencia (Vidal). Portugal (Museo de Coimbra). Merginae Bp. Gen. 200. Mergus L. 394. — Mergus merganser L. Noinbre viilg-ar: Cat., BecJi de serra. Andalucia (Saunders). En Granada, en Marzo (Seoane). En los inviernos rigurosos, en Mallorca y Menorca (Barcelo). Provincia de Gerona (Vay- reda). En Galicia, en Euero (Naceyro). 395. — Mergus serrator Z. Andalucia (Saunders). En invierno, en la Albufera de Valencia (Vidal). En invierno, en Mallorca y Menorca (Barcelo). Provincia de Gerona (Vay- reda). Portugal (Museo de Coimbra). 396.— Mergus albellus Z. Andalucia (Saunders). En invierno, en Mallorca y Menorca (Barcelo). Provincia de Gerona (Vayreda). URINATORES Vieill PODICIPID^ Sehjs. Gen. 201. Podiceps Z. 397. — Podiceps cristatus Z. Nombre vulg-ar: Cast., somormujo. Cat., calahria. Port., mer- gulhdo. (103) Reyes. — aves de espana , Portugal e islas baleares. jot Anida en Andalucia (Saunders). Sedentario en la Albufera de Valencia (Vidal). Mar Monor (Museo de Madrid!) Provincia de Gerona (Vayreda). Baleares (Barcelo). Portugal (Catalogo de Giraldes). 398. — Podiceps nigricollis Sund. Abunda en Andalucia (Saunders, Seoane). Albufei-a de Valencia (Vidal). Provincia de Gerona (Va3'reda). Baleares (Barcelo). Portugal (Museo de Coimbra). 399. — Podiceps fluviatilis Briss. Colymbus Hiiviatilis Briss. Colymbus minor Ginel. Abunda en Andalucia (Saunders, Seoane). Sedentario en la Albufera de Valencia (Vidal). Provincia de Gerona (Vayreda). Baleares (Barcelo). Ga- licia (Naceyro). Portugal (Museo de Coimbra). COLYMBID-^ Leach. Gen. 202. Colymbus L. 400. — Colymbus septentrionalis L. Gibraltar (Saunders). Costas de Eota, en Abril (Seoane). Mar Menor (Guirao). En los inviernos muy frios^ en la Albufera de Valencia (Vidal). Provincia de Gerona (Vayreda). Portugal (Catalogo de Giraldes). 401. — Colymbus arcticus Z. Provincia de Gerona (Vayreda). Portugal (Catalogo de Giraldes) 402.— Colymbus glacialis L. Provincia de Gerona (Vayreda). En la Corufia, en Febrero (Naceyi'o). Portugal (Museo de Coimbra). URIID-^ Kaup. Gen. 203. Uria Briss. 403.— Uria troile L. Colymbus troile L. 108 ANALES DE HISTORIA NATURAL. {104} Kara en el Mediterraneo (Saunders). Mar Meuor (Guirao). Baleares (Bar- celo). Proviucia de Gerona (Vayreda). Santander (Museo de Madrid!). Ei'a de Arosa (Naceyro). Portugal (Museo de Coimbra). 404. — Uria arra Pall. CepliLis arra Pall. Provincia de Gerona (Vayreda). 405. — Uria grylle L. Colymbus grylle L. Provincia de Gerona (Vayreda). Gen, 204. Mergulus Yieill. 406. — Mergulus alle L. Alca alle L. Provincia de Gerona (Vayreda). ALCID-^ Yig. Gen. 205. Fratercula Briss. 407. — Fratercula arctica L. Alca arctica L. Cadiz y Almeria (Seoane). Mar Meuor (Guirao). Baleares (Barcelo). Dra- gonera (Saunders). Despues de las graudes tempestades muerto en la playa en la proviucia de Gerona (Vayreda). Entre el Ferrol y la Corufia, <^n Enero (Naceyro). Portugal (Museo de Coimbra). Gen. 206. Alca L. 408.— Alca torda L. Andalucia (Saunders). Gibraltar (Seoane). Mallorca (Oleo). Provincia de Gerona (Vayreda). Portugal (Museo de Coimbra). (105) Reyes. — aves de espaxa, Portugal e islas baleares. los) He tenido ocasion de estudiar en la coleccion del Museo de Madrid el ejemplar I'lnico que sirvio al Sr. Guirno para esta- blecer sii Falco fuUginosus, que ha sido considerado por el Sr. Graells como perteneciente quizas al Circus maurns. Yo creo mas probable que, atendiendo k las variaciones que en su primera edad presenta el Circus cer^iginostis L., el ejemplar que nos ocupa pertenece k esta especie. La descripcion que da el Sr. Guirao, es la sig-uiente: Falco fuliginosus Giiir. F. nigro-fuUginosus , sttperiore capitis parte ohscuriore, ala- rum caiidcpque pennis lineola alMcante marginaJe terminatis; rectricihus supra griseo fuliginosis, siihius alhido-ciiierascenti- bus, olsciire subquadrifasciatis. Por la escasez de medios de estudiode que he podido dispo- ner me limitare, respecto al Porphyrio variegatus Guir., k co- piar la descripcion del autor, que es como sig-ue: Porphyrio variegatus Guir. Dorso fusco-oUvaceo, plumis testaceo sew Jlavo-testaceo margi- natis, tectricidus alarum stiperioriMs metallico-mridihus,Jlavo- testaceo marginatis; darbis exterior ihus remiges primm alhido- Jlavescentibus, caterce metallico-viridihus, cauda fusco-olkacea, pilumis testaceo-marginatis; coUo, anterius, pectore et regione anali ferrugineis, gutture ventreque alhescentibus ; lateribus fiisco-cyaneis , plu7nis regionibus coxy gem nigris, testaceo-mar- ginatis; rostra placaque obscure viridibus, pedibus carneo-vires- centibus. Es probable que esta especie, cuyo tipo he visto en la citada coleccion, sea alg-una de las exoticas del genero Porphyrio que se haya presentado accidentalmente. ESPECIES NUEYAS GENERO OGHRILIDIA STAL, DON MANUEL CAZURRO Y RUIZ. (Sesion del 7 de Abril de 1886.) Interesante es para todo aquel que al estiidio de los ort6p- teros se dedique, el conocimiento del g"6nero Ochrilidia , piies tanto por el misterio que sobre alg-una de sus especies pesa, como por lo raras que son 6stas en nuestras colecciones, ^pe- sar de pertenecer el g-^nero k nuestra fauna mediterranea y aun k nuestra misma Peninsula, cautiva desde lueg'o la aten- cion k poco que sea el interes que se le conceda. No intentare yo en modo alg'uno descorrer el oscuro velo que k estas especies envuelve, pues para esto seria necesario po- seer conocimientos mis profundos que los escasos que en esta materia teng-o, y disponer de ejemplares por desg-racia muy raros y de especies alg'unas de ellas no conocidas sino por su primitiva descripcion que ha venido trascribi^ndose de unos ^ otros autores, sin lograr la mayoria de ellos poderla confron- tar con el ejemplar a la vista. Tcstig-o de ello cs la tryxalicera Fisch., que descrita por Fischer en sii Orthoptera Eurojifea, y esto solo por un ejemplar heinbra, no ha podido ser nueva- mente estudiada ni hacerse otra cosa que copiar la descrip- cion que de aquella hace Fischer, y unicamente el Sr. Slal logr6 poseer otros ejemplares procedentes de Nubia y de Tur- quia 6 Asia Menor. 112 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (2> Creyendo, pues, contribuir a esclarecer lo que a estas ciies- tiones se refiera, me atrevo k dar noticia de dos nuevas espe- cies de tan interesante g"enero, y mucho me aleg-raria que por incompleto que fuese mi trabajo, pudiera ser de alg"una utili- dad para los que a estos estudios se dediquen. Mucho mas incompleto seria sin los valiosos consejos de mi querido maestro D. Ig-nacio Bolivar, que me ha ayudado siem- pre con su preciosa cooperacion , proporcionandome tanto los ejemplares de su coleccion como su importante biblioteca , y m^s que nada su bondadosa direccion, que nunca podre ag-ra- decer lo bastante. Creado el g-enero Opomala por Erichson, Agass. NomencL Zool., Ind. Gen., fueron mas tarde desmembrados de 61 por Stal los g^neros Tropidopola y OchriUdia, comprendiendo el ultimo las especies sig-uientes: tryxalicera Fisch., tibialis Fieh., hrevipes StlJ y pruinosa Brunn. De 6stas pertenecen k la fauna europea la tryxalicera, des- crita por Fischer por un ejemplar Q cog-ido en Messina, y m^s tarde citada por Stal como de Turquia 6 Asia Menor y Nubia; la UMalis, de Grecia, Eg-ipto, Siria, Tunez y tambien de Es- pana, y \^ pruinosa de Grecia. No existiendo, pues, mas especies europeas, sorprendi^ron- me grandemente dos ejemplares , c/" el uno y Q el otro, que procedentes de Jativa envi6 nuestro ilustrado consocio Don Eduardo Bosca, y que se encuentran en la coleccion del se- nor Bolivar, que con su acostumbrada amabilidad los puso desde lueg-o a mi disposicion, y los cuales , comparados con todas las descripciones de las especies existentes , ofrecen grandes desemejanzas , bastantes k mi ver para constituir una nueva especie. Ochrilidia Boscae sp. nov. Corpore fusco-rnfescens vel fernigineo . Caput elongatiim, ver- tex oculo pauIo longior ; frons valde recUnata; carina frontalis apicem versus ampliata. Antenna capite pronotoque longiores. Pronotufii sxibcylindricum; dorso ntrinque carinis duahus partim elevatis, internis mrmcs conspic2cis; lodis lateralihis longitudine sua altioridus. LoMs mesosternalibus cognatis. Elytra aMomini longiora iasi apiceque angwstata, pellucida , vena \dnaria fmca; alee elytris paullo breviores hyalinm et nitidce. Femora postica (3) Cazurro. — especies nuevas del genero ^ \c^ 118 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (») mas J colores naturales. A fin de poder ayiidar k veneer esas dificultades, voy k dar alg-unos detalles sobre el modo de pre- paracion de las alg-as. Nada dire sobre la manera de recog-erlas y las estaciones de los diferentes g-rupos, para lo cual pueden consultarse, entre otras obras, la Guide du botaniste herhorisant de Verlot, la Guide du naturaJiste de Capus, y The Collector'' s Handylooli of AlgcB de Nave; pero aconsejare^ k los aficionados que no dejen de visitar las playas despues de una tempestad, pues seg-ura- mente recog-er^n en pocos momentos muclias m&s especies que en varios dias de penoso trabajo, k m^s de que s61o asi se pueden proporcionar ciertas especies raras que habitan las zonas profundas. Una vez lleg-ado k sii casa se apresurar^ a sumergirlas en una 6 varias vasijas llenas de ag-ua dulce, donde recobraran en pocos minutos el aspecto y colorido naturales que habiaii perdido por la desecacion. Los utensilios necesarios para la preparacion son bien faci- les de encontrar. Lo primero y mas esencial es el papel, que debe ser fuerte y sin g-rano, pero con poca cola; asi como una prensa pequefia , si bien susceptible de hacer una fuerte pre- sion, por ejemplo la prensa de lierborizar de M. Rouy. Deber^. procurarse tambien un bano de los que se usan en fotografia para fijar las pruebas, apropiado al tamano del papel, una ta- blita lig-era de madera, unas docenas de trozos de muselina de hilo, una y otros de las dimensiones del papel (1), un corta- papeles de liueso y papel hivard en cantidad suficiente. Una vez provisto de todos estos objetos, se proceder^ k la preparacion, que se hace de la sig-uiente manera: se llena el bano de ag-ua dulce ; se coloca una lioja de papel sobre la ta- blita y se sumerg-en ambas en el bano, dejdndolas lueg-o flo- tar; se toma un ejemplar que se sujeta por su pie k la parte inferior del papel con el dedo indice de la mano izquierda,. rai^ntras que con la dereclia, armada del cortapapeles, se ex- tiende la planta, procurando darle el aspecto que tiene viva; para hacerlo m^s f^cilmente, con la mano izquierda se le im- prime k la tablita un movimiento de balanceo, k fin de que el (1) El tamano generalmente usacio es de 25 centimetros de largo por 15 de anclio. (3) Fragoso. — plantas de la costa de Cadiz. 119 agua bane continuamente la plaiita. En esta operacion debe el alg"61og'o ser nn verdadero artista, imitando la naturaleza y procurando que la posicion del alg-a no resulte amaiierada. Ya extendida, se cubre con un trozo de muselina, y colo- cando papel, alg-a y tela, entre dos 6 tres hojas de papel bu- vard, se procede a la primera desecacion. Para ello lo mas sencillo es extender tres cuerdas, conve- nientemente separadas, entre dos paredes, y cubiertas de pa- pel buvard, encima del cual se van colocando los ejemplares; tambien puede usarse el aparato de desecacion de M. Vallot (1). Cuando esten bien enjugadas, para lo que se les canibiar^ dos 6 tres veces el papel buvard , se secar^n definitivamente con la prensa por el procedimiento ordinario, pero ejerciendo so- bre ellas la mayor presion posible, y procurando que esta sea por ig-ual. Algunos inconvenientes pueden presentarse durante estas sencillas operaciones; veamos como se obvian. Ciertas alg-as, por ejemplo las pertenecientes a los g-eneros PorpMria, Ulva e Iridcea, se adaptan rauy dificilmente al papel por su consis- tencia, y para ablandarlas se sumerg"ir^n durante alg'unos minutos en agua hirviendo. Por lo general quedan perfecta- mente adheridas al papel, g-racias al mucus de que estan pro- vistas, pero alg'unas, por ejemplo ciertosi^^ifc?^^, haynecesidad de pegarlas con un pincel y g-oma; en este caso se usar^ la goma tragacanto que, no teniendo el brillo de la arabiga, no deja trazas sobre el papel. Todo buen herbario de algas debe acompanarse de una co- leccion de preparaciones microsc6picas, las cuales se conser- var^n en la gelatina glicerinada (2). (1) v. Description d'lin nouxel appareil destine a la dessiccation des plantes dans les voyages. (Bull, de la Soc. Bot. de France, t. xxx, p. 206 y siguientes. 1883.) (2) V. Adas de la Soc. Esp. de Hist. Nat. , sesion del 7 de Enero de 1885, p. 12 y siguientes. Nota del Sr. Ldzaro sobre el emplco de la gelatina glicerinada en las prepa- raciones microscopicas ; y Roljin, Traite da microscope, p. 2G0, 891 y siguientes. 120 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (4J OBRAS CONSULTADAS. 1787. — LiNNKO. Parte pradica de Botdnica , traducida 6 ilustrada por D. Antonio Palau. — V. vn. 1805. — Lamouroux. Dissertations sur plusieurs especes de Fucus peu con- nues ou nouvelles. — Fasc. i. 1809.— DiLLWYN (Lewis Werton). British Coyifervce, or colored figures and descriptions of the hritish plants, refered by botanists to the genus Confervm. 1813. — Lamouroux. Essai sur les Thalassiophytes non articides. 1828. — Agardh. Species Algaruni. — Vol. i y u. 1830. — Greville (Eobert Kaye). Algce Brittannicce , or descriptions of the marine and other inarticulated jjlants of the British Islands he- longing to the order Algce. J 841. — Zakardini. Synopsis Algarum mare Adriatico (en part.) 1842. — Agardh (Jacq. Geor.) Alga^ maris Mediterranei et Adriatici, obser- vationes in diagnosin specierum et dispositionem generum et or- dinum. 1842. — Decalsne. Essai sur tine classification des Algues et des polypiers cilciferes de Lamouroux. 1842. — Decaisne. Memoire sur les Corallines. 1849. — Harvey. A Manual of the British marine Algce. 1867. — Colmeiro. Enumeracion de las Criptogamas de Espana y Portugcd. Parte ii. Talogenas. 1868. — Payer. Botanique Criptogamicjiie. 1872. — Ardissone (F.) Stucli sulle AlgJie italiche dell' ordine delle Gigar- tinee. 1877. — Stenfort. Les plus belles plantcs de la mer. (Avec 50 specimens naturelles.) 2" tirage. (5) Fragoso. — plantas de i.a costa de cadiz. 121 GLASSIS ALG/E. ORDO CONFERVOID-^. Fam. Confervaceae. Tribu Confervese. Gen. C'ladophora Kiitz. * 1. — C. lanosa Xutz. V. s. en Stenf., sp. 111! Fam. Ulvacese. Tribu Ulvese. Gen. Viva Ag. 2. — U. lactuca Z. V. s. en Stenf., sp. 117! (Clem., Cabr., Colm.J Gen. Entcromorplia Kiitz. 'S. — E. compressa Grev. Ulva compressa L. Conferva compressa Roth. (Cahr., Lag., Colm.J 4. — E. intestinalis Link. Solenia intestinalis Ag. Fistularia intestinalis Grev. V. s. en Stenf., sp. 116! (Clem.) NOTA. Las plantas que van precedidas de un astcrisco no hau sido indicadas, an- tes de ahora, eu localidades espanolas. Los nombres abreviados que van entre parentesis son de los autores ciue anterior- mente las habiau senalado como propias de las costas de Cddiz. 122 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (6> Gen. Porpliira Ag. 5. — P. vulgaris Aff. p. purpurea Ag. V. s. en Stenf., sp. 123! * 6.— P. linearis Arj. Y.s. en Stenf., sp. 122! ORDO PHYC-^. Fam. Vaucheriaceae. Tribu Ectocarpeae. Gen. Ectocarpus Lyngb. 7. — E. littoralis A^. Conferva littoralis Dillw. Tribu Chordariese. Gen. Chorda Lamx. 8.— Ch. Filum Lamx. Fucus Filum Z. Ceramium Filum Roth. * 9. — Ch. Filum Ldmx. Varietas? Tribu Dictyoteae. Gen. Ilalyseris Targ, 10.— H. polypodioides Ag. TJlva polypodioides DC. Fucus ambiguus Clem. F. polypodioides Lamx. Dictyopteris elongata Lamx. (Clem., Cahr., Colm.) (1) Fragoso. — plantas de la costa de cadiz. vrs- Gen. Zonaria Ag. 11. — Z. pavonia A(/. Fucus pavonius L. Ulva pavonia Z. Dictyota pavonia Lanix. Padina pavonia Gaill. V. s. en Stenf., sp. 22. (Clem., Colm.j Teibu Laminariese. Gen. Laniinaria Lamx. 12. — L. saccharina Lamx. Fucus saccharinus L. Ulva saccharina DC. Gen. llafgygia Kutz. 13. — H, digitata Kiitz. Fucus (ligitatus L. Fucus IX Quer. Ulva digitata DC. (Salv.J Gen. Haligenia Drte. 14. — H. bulbosa Dne. Fucus palmatus Gm. F. bulbosus Z. Ulva bulbosa DC. Laminaria bulbosa Lamx. Fam. Fucaceae. Tribu Fuceae. Gen. Fucus L. 15.— F. serratus Z Fucus III Quer. 121 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (8) 16.— F. vesiculosus Z. F. inflatus L. Fucus I ct XIV Qiier. fCabr., Lge.J 17. — F. vesiculosus Z., var. x linearis Eutz. Fucus distichus Lightf. Tribu Cystoseireae. Gen. Cystoselra Afj. 18.— C. discors Ag. Fucus discors L., a genuina. Fam. Corallineae. Gen. Corallina Tourn. 19.— C. officinalis FIL et Sol. Corallina I Quer. ORDO FLORIDE^. Fam. Callithamnise Tribu Ceramieae. Gen. Callitliainnion Lyng. * 20.— C. cruciatum Ag. Ceramium cruciatum Kutz. V. s. eu Stenf., sp. 271 * 21.— C. thuyoides Ag. Ceramium thuyoides Kutz., V. s. eu Stenf., sp. 341 Gen. Griffithsia Ag. *22.— G. secundiflora Ag. G. crassa Kutz. (!>) Fragoso. — plaxtas de la costa de Cadiz. 125 Gen. llalnrus Kutz. 23. — H. equisetifolius Jijctz. Conferva equisetifolia Lighff. Ceramium equisetifolium DC. Griffithsia equisetifolia Ag. (Clem. , Cabr.J Tpjbu Aglaophyllese. Gen. Phycodris Kutz. 2i. — Ph. sinuosa Xutz. Fucus rubeus L. Delesseria sinuosa Lamx. V. s. en Stenf., sp. 80! Fam. Rhynchococceae. Gen. C'alliltlepharis Kutz. 25.— C. jubata Ktitz. Sphserococcus jubatus Grev. ♦ Rhodymenia jubata Crrec. Sphserococcus ciliatus f jubatus Ag. (Clem.) Fam. Gigartineae, Tribu Iridaese. Gen. Duniontia Lamx. 2G. — D. filiformis Grev. Fucus contortus Gni. D. incrassata Lamx. Halymcnia filiformis Ag. t26 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (10) Gen. Roflophyllis Kutz. 27.— R. bifida A'utz. Ehodymenia bifida Grev. Sphserococcus bifidus Ag. V. s. en Stenf., sp. 62! (Clem., Laq.) GfiN. Gelidium Lamx. 28.— G. corneum Lamx. Fucus corneus Huds. F. bipinnatus Desf. Sphaerococcus Ag. V. s. en Stenf., sp. 66! (Clem., Cah:, Colm.) Gen. Iridsea Bo7'y. 29. — I. edulis Bori/. Delesseria edulis Lamx. Halymouia edulis Ag. Gen. Furcellaria Kutz. 30. — F. fastigiata Lamx. Fucus lumbricalis Gm. F. furcellatus L. Furcellaria lumbricalis Lamx. (Clem., Cabr.) Gen. Gigartina Lamx. 31. — G. clavelosa Lamx. Cliondrotliamnion clavelosum Kutz. Chondria clavelosa Ag. Gen. Chondrns Grev. 32. — Ch. norvegicus Lyng. Oncotylus norvegicus Kutz. Sphserococcus norvegicus Ag. El cobre piritoso asociado al hierro mic-^ceo constitiiye iin mineral may rico explotado en la Dehesa de Almenara. En alg-iinos sitios debe existir esta especie asociada 6 cerca al m^nos de las de niquel, pues las ag-uas que proceden de ellos dejan a su paso mancbas en las que predomina ora el verde azulado del cobre, ora el verde manzana del niquel, como sucede en un registro practicado en el Cerro del Aguila. Dicen se halla tambien cerca de los anteriores minerales la estibina y aun el 'blatierez de los alemanes, 6 sea el doble sulfuro do plomo y antiraonio con plomo nativo y de un aspecto hojoso particular. Todos los citados minerales contienen oro en mayor 6 me- nor cantidad, aunque ning-uno sea explotable en este res- pecto; pero se disting'uen entre ellos los de niquel por encerrar el precioso metal en m^s alta proporcion, tanto puro, en forma de pajitas y k veces de jBlamentos, como combinado, seg"un indicaremos lueg^o m^s en particular. Aparecen las especies metilicas en cuestion sobre todo en el contacto de la roca eruptiva con las arc^icas y especial- mente con la caliza, rellenando las fracturas de esta. La natu- raleza del relleno indica bien claramente que la penetracion se hizo aprovechando hendiduras y g-rietas preexistentes y que este no ha obrado como ag-ente mec&nico; y como, por otra parte, casi todas las penetraciones analog-as en las rocas arc^icas de Sierra Morena estc\n casi constantemente en con- tacto con los afloramientos cristalinos 6 bien acompanando k las rocas plutonicas, cabe pensar con el Sr. Maepherson que puedan quizes ser una secrecion de las diversas masas erup- tivas snjetas k la influencia de reacciones diversas y secu- lares (1). Terreno terciario. Para completar este r&pido bosquejo g-eolog-ico de la reg-ion que nos ocupa, r^stanos decir dos palabras sobre el terreno terciario, que se extiende desde el pi6 de la Sierra liasta per- dersc en el valle del (Juadalquivir. H^llase constituido por un cong-lomerado que forma su base y una roca detritica, trin- (1) Op. cit.,pae. 13G. U2 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (12) «ito de este cong'lomerado k la caliza arcillosa. El primero •consiste en cantos de diversos tamanos, pero muchos de ellos ;gTuesos, de caliza arcaica, revueltos con otros de rocas erupti- vas. El seg'undo viene ^ofrecer los mismoselementos, s61o que mas pequefios, eng-lobados en un sedimento calizo-aren^ceo J arcilloso, que en conjunto compone una roca colierente que se explota con ventaja en canteras abiertas unas por los ro- manos y otras modernaraente, pues dejandose cortar y traba- jar muy bien recien sacadas , se endarecen lueg'o muclio por la accion del aire. Las dos formaciones indicadas son fosiliferas en alto g-rado, mas por el niimero que por la variedad de restos org-^nicos ■que contienen. Hemos recog-ido en ellas alg'unas formas de celent^reos y abundantes Clypeaster y Ostrceas, tanto enormes ■como de mediano tamano, dientes de escualos, y en un peque- no horizonte inferior una formacion de foraminiferos, que se tomarian a primera vista por Numimilites. Aplicando a la reg'ion la determinacion estratig-rjifica de las •capas del terciario de Andalucia. en la parte recorrida por MM. Bertrand y Kilian (1), que es continuacion de la que nos ocupa, resulta que los congdomerados de la base con Ostrcea crassissimcb Lk., 0. gingensis Dub. y 0. Velaini Mun.-Ch., per- tenecen al horizonte helveciano (parte superior del mioceno €11 Suiza). Sobre el viene la molasa conchifera con Chj2)easter insignis Seg'uenza, de la misma edad que el anterior, y a ella se sobreponen mas all^ de Peiiafior las capas pliocenas torto- nianas, que corren lueg-o por el valle del Guadalquivir y por el N. de la cadena betica, pero de las cuales no nos ocupare- mos aqui por no tenei- relacion con el asunto de este bosquejo. ♦S61o recordaremos, con los aliora citados g-e61og-os, que los depositos que k partir de esta region se van extendiendo en forma de manchones respetados por la denudacion por las l^rovincias de Malaga y Granada, y que no se encuentran rc- presentados en la costa, prueban, como lo indico liaceya tiem- po M. de Verneuil, que la comunicacion entre el MediterrA- neo y el Oceano se verificaba entonces por el valle del Gua- dalquivir. (1) Le bassin tertiaire de Grenade.— Co/W/^;. rend , 20 Julio, 1885. (13) Calderon. — la sierra de penaflor (sevilla). ua II. EL ORO DE LA SIERRA DE PENAFLOR. La existencia del oro en la Sierra de Penaflor, cuya explo- tacion comieiiza aliora, no ha debido, sin embarg'o, pasar des- apercibida a los antig-uos. Mr. Lock, en su g-ran Monografia sobre el yacimiento y beneficio de este precioso metal (1), re- produce trozos de Strabon y Plinio, en los que se trata de ex- tracciones auriferas en la cuenca del Guadalquivir. En los tiempos modernos varias veces lia sido indicada la presencia de diclio cuerpo en las provincias de Sevilla y Cordoba; pero el desarroUo de la explotacion comienza modernaniente y cre- ce con rapidez en la seg"unda de diclias provincias h partir del afio 1883, liabiendosela concedido desde ent6nces liasta ahora mas de 1.500 hectareas de terreno, tanto para el beneficio de metal como para el de tierras auriferas. Por lo que a las minas de la Sierra de Penaflor se refiere^, su descubrimiento reciente es debido a las pesquisas en busca de filones cobrizos de un liabitante de la comarca. Habiendo ha- llado indicios de oro en las muestras por 61 recog-idas, y mks, tarde una bolsadita en las tierras cercanas, liubieron de reco- nocerse estas, comprobando en breve que constituian un yaci- miento explotable. Hoy la reg-ion demarcada se extiende por los territories de Penaflor, la Puebla de los Infantes y Lora del Rio, en una extension de muchos niillares de hectareas. Heraos dicho que el oro de Penaflor se presenta , tanto puro como combinado. El primero lo hace bajo varias formas: a ve- ces bajo la de filamentos y pepitas, pero esta es niuy rara, .siendo la mks frecuentc lade laminillas brillantes sumamente tenuesy de sui)erficie nuiy plana, lo que dificulta alg-un tanto la amalg-amacion, y de un color francamente dorado, que hace suponer se halle bastante puro. Es tal la tenuidad de dichas laminillas, que parte de ellas flotan en el ag-ua al lavar las tierras, y aun de las que se precipitan en la batea se necesi- tan mas de veinte para componer un miligramo. (1) Gold, its ociirrence and extraction. 141 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (14> En combiiiacion existe el metal precioso, constitiiyendo te- lururos. Tambien se le ha visto, seg"un afirman, como simple accidente de los rellenos en estado de cobra y niquel aurife- ros, siendo este ultimo caso alg-o frecuente en la vertiente meridional de la Sierra. Nada m-ks variado que los yacimientos y modos de aparecer el oro en la reg-ion que nos ocupa: en indicios en las rocas eruptivas; en los contactos de ^stas con las del terreno arc4i- co; en las masas metaliferas de relleno con el niquel, el cobre y el liierro, disperse en estado nativo y en las formas indica- das en los cong-lomerados de la base del terciario y en las tierras rojas y aluviales procedentes del desecho de todos los precedentes materiales. En cambio faltan filones auriferos. propiamente dichos, pues los que como tal se supusieron al principiar la exploracion minera de la comarca solo son bol- sadns efimeras que desaparecen en seg-uida. Esto no sig-nifica que en las masas metaliferas no pueda encontrarse alg-o de oro, como, en efecto, se dice ocurre en el Barranco de la Hi- g-uera, donde un filon de liierro olig-isto con un liilo delg-ado cobrizo presenta alg-unas pajitas alii donde, por efecto de alte- racion, el sulfnro ha pasado k carbonato. Ni este ni otras ve- nas cuarciferas con alg-o de oro pueden calificarse de filones auriferos, circunstancia ya notada por el ing-eniero M. Levy en un informe industrial relativo principalmente k las minas de la Companla ^?;rom, donde se dice atinadamente que los cuarzos existentes en la reg-ion no ofrecen, ni en su compo- sicion ni en las particularidades exteriores conocidas por los pr&cticos, car^cter alg-uno de ser auriferos, y que se atrevia k afirmar que no procede de ellos el precioso metal (1). Los yacimientos mas importantes para la explotacion son los cong-lomerados de la base del mioceno, y sobre todo las tierras aurlferas. Los primeros pueden ser, como se supone, m^s ricos que las seg-undas , merced k la concentiacion pro- ducida por los movimientos naturales en aquella zona costera en la t^poca terciaria; y en efecto, parece ha dado en los ensa- yos hasta unas 12 6 15 pesetas por tonelada, cosa an^log-a k lo que ocurre en Venezuela, donde tambien hay cong-lomerados (1) Informe del ing-eniero M. Paul Levy sobre los j-acimientcs auriferos de Pena- flor. SeviUa, 18S5. (15) Calderon. — la sierra de pexaflor (skvilla). 145 mt'is ricos que las tierras aiiriferas que los cubren. Las seg-un- das, en cambio, ofrecen la ventaja de su posicion superficial y del estado suelto en que se hallan, lo cual facilitasu. lavado. Las tierras auriferas se extienden por las cimasy flancos de la Sierra en una extension valnada por el Sr. Nog-u.6s en 10.000 hectareas. y con nn espesor medio de 0,5 ^2 metros. H^llanse en ambas vertientes y siempre en relacion con las rocas erup- tivas. Son eminentemente arcillosas y ferrug-inosas, estando cultivadas aun en su mayoria, siu que nada liag-a sospechar en ellas k primera vista la existencia del valioso metal que contienen. El an^lisis mecf\nico da en cada diez partes siete de arcilla y tres de materias arenosas, y por el lavado de estas un pequeiio residuo de particulas finas, que son las que con- tienen el oro en nna proporcion calculada entre 5 a 10 gra- mos por metro cubico de ticrra. Examinado al microscopio el residuo arenoso, aj^idado por los procedimientos de separa- cion que prestan los liquidos pesados y el electro-iman, se des- cubre su procedencia de las rocas eruptivas jintes descritas. He aqui la lista de sustancias minerales reconocidas por nues- tro amig'o D. Francisco Quirog-a en nna tierra aurifera lavada, mezcla de las varias que explota la Compania Aurora: Analergita, en g-ranos opacos, de color verde manzana , que constituyen casi la mitad de la arena; Magnelita; Hierro oUf/isto; Limonita, pseudom6rfica de la mag-netita, en la forma (III) y en individuos ya sencillos, ya maclados, y tambien de la combinacion (100) (III); Oro en laminillas tenues; Ciiar^o, escaso; Plagioclasa; Piroxeno roniMco, verde, abundante y muy pleocroico (hi- perstena?); Epidota, abundante; Mica; Dialaga, escasa; Efifena; Jlmenita. Las tierras auriferas lavadas de la vertiente opuesta de la Sierra tienen en lo esencial una composicion anj'ilog'a. EI ro- ANALES DE HIST. NAT. — XV. U> 146 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (16j sidiio aren^ceo neg-ro de una de la mina Verdad, en la Puebla de los Infantes, contiene mag-netita, hematites, cuarzo, fel- despatos, piroxeno y liornblenda. No hay para que multiplicar mas los ejemplos para demostrar que estas tierras son un pro- ducto de descomposicion de las rocas diabasico-dioriticas des- critas, puesto que en el terrene mismo es dado presenciar esta trasformacion , en virtud de la cual la pasta se convierte en arcillay los individuos porfiricos son con ella arrastrados por la accion de los ag'entes k las hondonadas, flancos de las mon- tafias y vallcs extendidos a su pie, coloreandolos de intensos tonos rojos. Corao este trasporte es corto, las piedras conteni- das en las tierras ofrecen sus aristas vivas y es facil reconocer en ellas su procedencia eruptiva. En una cata hecha al pie del Cerro del Ag'uila, entre otros sitios que pudieran citarse, hemovs visto el tr^nsito g-radual desde las masas feldespatico- piroxenicas, frescas en la base hasta la tierra arcillo-ferrug-i- nosa aurifera que resulta en la superticie por la descomposi- cion de estas. No encontramos necesidad de apelar k la intervencion de manifestaciones hidrotermales, como alg-uien ha hecho, para explicar la abundancia de arcilla que contienen estas tierras. Despues de todo, el caso en cuestion no tiene nada de extra- ordinario, y todas las rocas piroxenico-anfib61icas antig'uas y modernas, dan como ultimo termino de su alteracion analog-as arcillas. No son otra cosa el conocido wakentone , esto es, ese silicato de alumina hidratado en el que yacen laminillas de aug-ita, de liornblenda, de mag-netita, de mica y de otros mi- nerales, debido k la descomposicion del basalto. De otra parte, la existencia de tierras arcillosas rojas auriferases demasiado ^•eneral para que lia^ya que buscar una explicacion particuhn* para las de Penafior. Recordaremos, para citar alg'unos ejem- plos, los aluviones rojoa de la provincia de Granada, unicos que son alii auriferos , y muy particularmente los que llevan las almendrillas ferrug-inosas, llamadas alii lapinos (1). Los yacimientos de Belforte y Frasconi, an^log-os a los anteriores, se sabe proceden de la alteracion de rocas serpentinas. La tierra aurifera de Venezuela, desig'uada alii con el nombre de (1) fionzalo Tarin : Rese'ia Jls. y geol. de la i)rov. de Granada.— ^ Bo!, de la Co,n. del Mapageol. de Espaua, t. viii , 1881.) . (listing'uiera bien claramente de los que en aquella se inclu- yen como tipicos. Destle lueg-o importa separarlos de los cuar- ciferos, que constituyen el caso mas conocido, de los que es la California el modelo por excelencia con sus ricas y caracte- risticas pepitas. M. Levy lia lieclio notar estas circunstancias a diferencia del modo de presentarse el metal en las minas sevillanas; pero conviene no dar demasiada importancia a semejantes caracteres, pues, seg"un un reciente estudio de M. E. Fuchs (1), existen alii tambien aluviones con oro en pa- juelas, que el autor refiere 4 la 6poca pliocena, ocupando el fondo de valles antig'uos completamente diferentes de los ac- tuales y situados a niveles mas altos que estos ultimos. De aqui resulta una clara distincion de dos formaciones, una in- ferior, arcillosa, con frag-mentos rodados sueltos (blue gravel), y otra compuesta de elementos arenaceos con zonas ferrug'i- nosas, que de un modo g-eneral corresponden a las dos forma- ciones que hemos descrito en Penaflor, a saber: los congdo- merados terciarios y los aluviones y tierras rojas que reposan sobre ellos. Las rocas de que procede el metal consistentes en pizarras y g-ranitos son las que disting-uen la region californiana de la espanola. Lo mismo decimos con respecto a las formaciones de pizarras impreg-nadas de particulas 6 de piritas auriferas del terreno liuroniano de la America del N. No sabemos en qu6 se funda la analog-ia que alg'uien lia creido encontrar entre los yacimientos de Penaflor y los de Nicarag'ua. En esta repiiblica las principales explotaciones son las de Chontales, donde el oro aparece aleado con la plata en las cavidades del cuarzo; el de Santo Doming-o, que con- siste en filones cuarzosos mc\s ricos en la superficie que en la profundidad, y los mantos que son el detritus de los anteriores- dispersos por la Libertad y otros sitios. La existencia de yacimientos auriferos en el seno mismo de rocas eruptivas, y sin mediacion de cuarzo, no ha sido hasta abora, que sepamos, senalada de un modo terminante. En cambio se citan diversos casos de vetas cuarciferas y capas de cuarcita con oro y otros metalcs, que atraviesan las masas de (1) Note sur Us graviers aitrifdres de la Sierra Xetada de Californic. (Bull de la Soc. g4ol. de France^ Z" s^rie, t. xui, 1885.) (19) Calderon. — la sierra de penaflor (sevilla). 149 orig-en liipog-^nico, explotahles en muclios casos y de las ciia- les expondremos brevemente alg'unos ejemplos. Los antig-uos se sabe hicieron grandes trabajos en el N. de niiestra Peninsula para la explotacion del precioso metal en yaeimientos que, buscados modernamente con insisteneia, ban resultado consistir, seg-un M. Paillete (1), en capas muy po- bres de una cuarcita terrosa en relacion con las dioritas anfi- bolicas. M. David Forbes, en un notable resiimen sobre el oro del Peru y Bolivia (2), ha expuesto la opinion de que las venas aurlferas de estos paises aparecen en dos sistemas dilVrentes: Unas en conexion con el g-ranito y otras con rocas dioriticas de intrusion. Asimismo Belt (3) senala la presencia de venas cuarzosas auriferas relacionadas con las diabasas y dioritas ien el Canada, como se dice ocurre tambien en los greenstones de Dolg-elly, en el pais de Gales, y en las dioritas de la Aus- tralia. En la Lig'uria existe una pequena explotacion en una masa serpentinica atravesada por filones cuarciferos en los que el oro esta asociado a la pirita y al hierro mag-netico. En fin, restos mezclados y revueltos de rocas eruptivas y cuarzo- sas se encuentran en los aluviones de diversos paises, cuya probable procedencia es la de antig-uos filones, }' analog'o ori- g-en deben reconocer las brechas cuarzo-arcillo-ferrug-inosas explotadas como auriferas en tantas reg-iones del g-lobo. En todos los variados ejemplos ahora citados se trata en ul- timo termino de venas de orig-en intrusivo en el interior de rocas eruptivas; pero ning-uno es equivalente en realidad al ■de Peiiaflor, donde el oro libre 6 asociado al niquelym^s rara vez h otros metales debe liallarse en la parte misma de las diabasas y eufotidas sin que el cuarzo exista alii para servirles de g-ang-a. Y, sin embarg-o, no pensamos que el caso en cues- tion sea unico ni excepcional siquiera: ya Murchison (4) ha ■diclio que los g-ranitos, los purfidos y los diques trapeanos contieuen muchas veces oro y otros metales, y A. Daintree (5) Jia citado, no s61o vetas auriferas que aparecen con los traps ■<1) Bnlletin de la Sac. gM. de France, 1<^ serie, t. x. (2) Qimrt. Journ. Geol. Soc, t. xvii. (3) Geol. Survey of Canada, pdg. 141 y l~:i. <4) anuria, pdg. 479, 481 y 500. •<5) Notes 0)1 the Qeolcgy of Queensland . fQuar. Journ. Geol. Soc, t. xxviii.) 150 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (20> de penetracion, sino muclios cliques que ellos mismos son au- riferos. Es creencia bastaiite g-eneral tambien la de que el oro de los aluviones de la provincia de Granada, que existe de pre- ferencia cerca de los granates en los cantos de micacita, debe estar distribuido en la pasta de esta de un modo analog-o a las liojuelas de mica. Pero la razon que sobre todas nos lleva d creer que el caso de Penaflor no puede sei* excepcional, es la de que apenas se cita aluvion aurlfero que no conteng-a restos de bierros oxidados y titanados, mas alg-una parte arcillosa, y con la circunstancia, notada por el Sr. Abella en Filipinas y por otros en varias reg-iones, de que cerca del hierro mag-ne- tico aumenta la riqueza del placer. A nuestrc juicio la doctrina del oro, que ha dado lugar k tantas controversias en la infancia de la ciencia geol6g-ica y que ha tenido que luchar con tantos errores de los practicos,. puede formularse hoy de una manera muy sencilla, diciendo que todas las particularidades del precioso metal no son mas que la consecuencia de sus especiales propiedades fisico-qul- micas, ^i saber: su g-ran densidad, su inalterabilidad y sus es- casas afinidades. Por lo demas, el oro ha venido al exterior lo mismo que los restantes metales ordinarios; sus combinacio- nes ban sido despues descompuestas dej^ndole en estado na- tivo, y en 6ste ha sido lueg-o k veces dispersado, pero nunca disuelto ni arrastrado tan lejos como las sustancias que le- acompahaban. S^anos permitido explanar alg-un tanto estas^ tres proposiciones. Procede el metal precioso, al parecer, de las reg-iones pro- fundas del gdobo, 6 por lo m^nos de su corteza, donde debid precipitarse en virtud de su densidad, en la epoca caotica. Sucesiva y lentamente ha sido despues traido al exterior en diversas veces y condiciones, hall^ndose actualmente repar- tido en la naturaleza en una proporcion mucho mas conside- rable de lo que g-eneralmente se cree, aunque rara vez en cantidad explotable. Sonstadt (1) ha senalado su presencia en el ag-ua del mar, evaluando su dosis en 0-',05 por tonelada. El oro es uno de tantos metales surg-idos al exterior en vir- tud de las acciones dinamicas del gdobo; y basta para conven- U) Proceed. Roy. .^oc— London, 1872. (21) Calderon. — la sierra de penaflor (sevilla). i5i cerse de que eii nada esencial se diferencia por su g-enesis de los demas, senalar el heclio de que aparece en los filones como acompafiante g-eneral de otros muclios mincrales y sin- g-ularmente de los sulfuros de liierro, antimonio y plata, siendo mas 6 menos auriferas casi todas las piritas, por mas que el metal precioso sea invisible en su g-ang-a. Las creencias divulg'adas por los practicos de que los filones auriferos sean primitives y de que correspondan a epocas determinadas de la historia del g'lobo, son de todo punto erroneas. M. Rivot, a quien se deben g-randes estudios sobre los yacimientos cuar- zosos tan ricos de California, ha demostrado (1) que estos for- man filones parasitos cruzando ci otros mayores cuarzosos 6 ii venas precxistentesy que afectan diversa direccion que ellos^ habiendo penetrado el oro y las piritas en g-rietas cruzadas y reabiertas. Xo estando circunscrita la aparicion del metal precioso a epoca particular, no puede tarapoco ser aneja k ning^una roca determinada, como tambien equivocadamente se pensaba en otro tiempo y aun todavia sostienen muclios practicos, quie- nes suponen aurifera toda piedra cloritica 6 cuarzosa, repu- tando en cambio como esteriles muchas que no lo son. Ya en 1844, Sir ^lurcliison senalo la presencia del oro en Austra- lia, sin saber que en 1839 se habian hallado en ella vestig'ios de dicho cuerpo, en una roca de la que decia que si bien en otras partes no era aurifera, podia serlo en aquel pais, donde la riqueza del buscado metal no estaba circunscrita k nin- g-una piedra especial. Tambien destruyo la infundada creencia de que las montanas meridianas australianas fuesen m^s auriferas que los orientadas de otro modo. El prejuicio de considerar al oro como un producto salido al exterior en estado nativo y de fusion ig-nea de las profun- didades, ha retrasado en este como en tantos otros casos el prog-reso de la ciencia en tan importante cuestion. Se cree vulg-armente que cada pepita es una g-ota del metal precipi- tado en los ciisoles naturales y que las pajuelas son 6 peque- nas g'otas 6 restos de pepitas mayores. cuando las condiciones de yacimiento y las proi)i('dades fisicas y quiniicas del metal (1) Ann. des Mines, t. xviii, 1870. 152 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (22) estan indicando que casi siempre ha surg-ido en estado de combinacion y por via acuosa y que la destruccion de sus compuestos es la que le ha dejado en el estado llamado na- tive, que nunca es tan puro que no permita reconocer en el restos de sus pasadas asociaciones. En efecto, la forma en que el oro se presenta mas g-eneralmente en la naturaleza es la descrita como domiuante en Pehaflor, esto es, en la de 14mi- nas brillantes 6 polvo, que es como aparece dicho cuerpo cuando es precipitado de sus disoluciones por el hidrog-eno libre 6 por otros ag-entes reductores. Esta reaccion es ejcrcida por muchos sulfuros naturales, sing-ularmente por las piritas, la blenda, la g-alena, el cinabrio y la estibina, y se explica por la ecuacion 3 Pb S -t- 2 A u CP = 3PbCr' -^r^^u-hS S (1). Depositado el metal en particulas pequehisimas, si se ejerce una accion mecanica sobre ellas, pueden soldarse y tras- formarse en masa coherente, como artificialmente se log-ra con ayuda de fuertes presiones, y tal es el orig-en de las pepitas, por mas que en estas viene muchas veces 4 enmas- carar su aspecto el desg'aste consig'uiente k haber rodado con los otros cuerpos que constituyen los aluviones en que estas se hallan de preferencia, lo cual les comunica aspectos mi\s 6 menos extranos. Estas pepitas pueden tambien por accion me- canica ir dejando pequehisimas particulas ci su paso, analo- g-amente a lo que M. Fuchs cree reconocer en los aluviones de California y atribuye a enormes presiones producidas por ac- cion g'laciar. En determinadas ocasiones ha intervenido sin duda el calor para orig'inar los oros cristalizados, como en los producidos artificialmente por Knoffl, 6 los filiformes obtenidos por Mar- gottet (2); pero este caso, de suyo raro, presupone la existen- cia del metal en condiciones favorables para poder adoptar tales formas. Los filones de cuarzo aurifero parecen a primera vista mo- <1) Stan. Meunier. rCompt. rend.; Abril de 1876.) (2) Fouque et Micliel-Levy. Si/iithdse (les iiiiiie'raux etdes roches. Paris, 1882. (23) Calderon.— LA sierra de penaflor (sevilla), 153 tivar el supiiesto de la produccion original 6 independiente del oro con respecto k los metales ordinarios a que tanto se lia atendido liasta ahora; pero semejante prejuicio cae por tierra desde que se considera que aquellos no son otra cosa que restos esqucleticos de pasados tilones. Uno de los natura- listas que m^s se lian ocupado de este asunto importante, Mr. Tom^s Belt, expresa de un modo terminante diclia opi- nion (1). Sometidos los filones desde remota epoca a variadas influencias hidrotermales y acuosas por servir de canales de comunicacion del exterior li^cia el interior y vice-versa, dando paso k ag'uas termales y frias, puras 6 cargadas de &cidos car- bonico 6 sulfuroso, los metales y las piedras alterables, ban debido ser arrastrados, quedando no nvks que el oro entre los primeros y el cuarzo entre los seg-undos, merced k la inalte- rabilidad de tales sustancias. Otras veces nuevos minerales ban rellenado despues los filones previamente lavados, y en- tdnces es imposible explotar ni aun reconocer en ellos, en mucbos casos, el metal precioso. Ejerciendose la denudacion en los terrenos que contienen los filones cuarzoso-auriferos, los materiales de estos iiltimos se salvan tambien por la misma indicada razon de su resis- tencia a los ag-entes, en medio de la destruccion g-eneral, y asi van a parar al fondo de los valles para constituir los place- res, los mantos (como los llaman en Xicarag-ua), y, en suma, los aluviones aurlferos. Pero en ocasiones la accion de la des- composicion es muy prolong-ada y entonces el metal sobre- vive, dig-iimoslo asl, k la piedra, y de esta suerte se explica Belt la frecuente riqueza aurifera de la parte superior de los filones, por la permanencia del metal kww despues de arras- trado el cuarzo que le contiene. Antes que el Murcliison atri- buia a ig-ual causa la riqueza de los ca2)s de las venas auri- feras. No paran en lo diclio las emig-raciones del oro. De los alu- viones antig'uos pasa a los modcrnos, como lo ba dcscrito Abella de Filipinas, Fucbs de California y varios especialistas de otras reg-iones, y yendo lueg-o de los aluviones modernos k los rios es lavado y arrastrado lentamente basta ir k parar al (1) Mineral Veins, John Weale, 1861. IM ANALES DE HISTORIA NATURAL. (Ity g-ran dep6sito y piinto de partida del org-anismo terrestre, al mar, ciiyas ag^uas le contienen disueltoy eii cuyos sedimentos se mezcla aunqiie en d6bil proporcion. «Las montanas, dice Darwin, se disgreg-an y acaban por desaparecer, trasportando en sus ruinas las venas metaliferas que puedan contener. Las rocas m^s duras se trasforman en polvo impalpable, los metales ordinaries se oxidan y sus oxi- dos son conducidos lejos; pero el ore, el platino y alg-unos otros metales casi indestructibles descienden por su peso y se quedan atras. Despues de haber sufrido las montanas enteras- esta pulverizacion y estos lavados sucesivos por mano de la naturaleza, el residuo se vuelve metalifero y el liombre en- cuentra ent6nces su provecho en completar esta obra de se- paracion (1).» (I) Voyage d'un naturaliste, cap. xii. KELACION ENTRE LA FORMA DE LAS CliSIAS DE LA PEllLLA IBERICA, SUS PRINCIPALES LINEAS DE FRACTURA Y EL FONDO DE SUS MARES, POR DON J. MACPHERSON. (Seslon del 3 de Marzo da 1886.) Es 111! hecho verdaderamente notable en la estructura g'eo- log-ica de la Peninsula la manera, al pareccr, tan abrupta como el Pirineo, propiamente dicho, termina al llej^-ar a las Provincias Vascong-adas. Aunqiie iniciado este descenso en la vertical desde considerable distancia, es lo cierto que al lie- g-ar al Saco de Gascuna, las rocas mas profundamente situa- das y de distintas edades desaparecen bajo el espeso maiita de sedimentos cret^ceos que forman esas ag-restes provincias. Desde los altos Pirineos va, no sulo la crcsta deprimiendose gradualmente hasta lleg-ar a este sitio, sino que aqucllos se- dimentos secundariosy aun terciarios que formaban sus mon- tafias exteriores van poco a poco dominando la cresta, suce- diendo que mientras mhs k levante se camina k mayor altura se han ido elevando partes cada vcz mas profundas de la cor- teza terrestre. Analog-o fenomcno se observa en la cordillera cant;'ibrica, pues desde los limites de Santander y Vizcaya, en donde re- aparecen de una manera ig-ualniente abrupta dcpositos de eda- des relativamente antiguas, se repite desde alii un fenomeno semejantc, aunque en direccion opuesta, de ir formando la 156 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (2) €i"esta depositos cada vez mas profundamente situados hasta lleg'ar a las grandes masas arcaicas de la region g-alaica. Esta disposicion en forma de barco de los sedimentos cons- titutivos de la cumbre de la Cadena Ccintabro-Pirenaica, es en mi juicio, expresion de una serie de fenomenos de tan alta importancia, que ellos entranan en g'ran parte la razon de ser de lo que constituye hoy dia la Peninsula Iberica. Basta un lig-ero examen de los interesantes cortes reciente- mente publicados por nuestro consocio el 8r. D. R. Adan de Yarza en su Descripcion g'eol6g-ica de la provincia de Guipuz- €oa para encontrar en cierta manera la clave_^de tan intere- sante fenomeno. Con efecto, de estos cortes se deduce que la Cadena Cknta- l3ro-Pirenf\ica se lialla en este sitio seg-mentada transversal- mente k su direccion g-eneral por una importante falla, la <;ual parece tener su opuesta en los limites de Santander y Vizcaya, y que en brevisimo treclio pone en contacto con la •creta los m^s diversos terrenos. La estructura de la Cadena Cantabro-Pirenaica, reducida k su mas sencilla expresion, puede definirse como constituida por una serie de plieg-ues y fracturas en los estratos, y que orien- tados con sing-ular constancia de ONO. {i ESE. se hallan pene- trados con frecuencia, sobre todo en el verdadero Pirineo, por numerosas masas de g-ranitos y otras rocas anog-enas, tenien- do adem^s todo el sistema una marcada tendencia de caer en la direccion septentrional. Sucediendo, por ejemplo, que mientras en la vertiente fran- cesa los dep6sitos exteriores son centrifug-os con relacion a la cresta en la espanola, por el contrario, con mucha frecuen- cia se observa que parecen penetrar liacia el interior de la misma. Por consig'uiente, el Pirineo se lialla atravesado de SO. k NE., 6 sea transversalmente k sus principales dislocaciones por una depresion de todo el sistema, no s61o en la vertical, sino tambien en la distinta profundidad de los materiales que lo constituyen. Pero a poco que el observador se fije en la estructura g-e- neral de la Peninsula, no podr& m6nos de ver que estas dis- locaciones de la Cadena C^ntabro-Pirenjiica son parte de un mismo fenomeno que abraza k la Peninsula entera, y que esta (3) Macpherson. — costas de la peninsula iberica. 157 direccion ONO. a ESE. es la misma que es propia k la gran dislocacion que se inici6 durante el periodo paleozoico y que ha continuado acentuandose hasta el terciario inclusive y que en la actualidad atraviesa la Peninsula desde las costas de Cantabria y Portug-al al Mediterraneo, segmentando los ma- cizos arcaicos previamente pleg-ados de SO. k NE. y que puc- den considerarse como verdaderos nucleolos de lo que iba a ser Peninsula Iberica. Lleg"o, pues, al principal objeto de esta breve noticia, que es liacer ver que esta depresion que atraviesa el Pirineo no se limita solo a este g-ran accidente del pais, pues desde las costas del Oceano, en Portugal, hasta orilla del Cantdbrico, jueg-a un importantisimo papel en la forma actual de la Pe- ninsula. En parte alguna queda de manifiesto de una manera mt\s clara y terminante este accidente como en las dos grandes Cordilleras que en ^ng-ulo casi recto la una de la otra atravie- san el pais; una que arranca de la CantAbrica, cuya prolon- g-acion, en cierta manera es y que muere en el Mediterra- neo conocida con el norabre de Cordillera Iberica, y la otra la Carpetana, que puede considerarse como la verdadera colum- na vertebral de la Peninsula. Fijando la atencion en aquella parte de la Cordillera Canta- brica cuyos derrames pueden considerarse como los primeros- afluentes del Ebro, se \erk que el ramal que arranca desde la Penalabra, y que en direccion al ESE. divide las aguas del Ebro de las del Duero, y que con el nombre de Sierra de Hijar es el punto de orig'en de la Cordillera Iberica; se halla brusca- mente interrumpida y precisamente en la prolong-acion al SO. de la depresion de las Provincias Yascongadas, estando el terreno de esta depresion ocupado en gran parte por los sedi- mentos de los g-randes lagos terciarios de la meseta central; habi^ndose verificado precisamente por esta depresion la co- municacion entre el lag-o que cubria g-ran parte de la meseta central y el del valle del Ebro, sitio conocido en geologia con el nombre de Estrecho de Burg-os. Pero en la prolong'acion al SE. de este primer arranque de la Cordillera Iberica, vemos levantarse otra vez ai'in con ma- yor pujanza los estratos paleozoicos en las Sierras de la Dc- manda y San Lorenzo, y precisamente tambicn en la prolon- 158 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (-J) ^•acion al SO. de la falla que limita el Pirineo propiamente diclio, en la provincia de Guipuzcoa. Se ve, pues, que la Cordillera Ibt^rica se lialla atravesada por una depresion aim m^s marcada que la Cantabro-Pirenai- €a, y que esta se lialla en la prolong-acion al SO. de la misma. Si se estudia la parte de la meseta central que se encuentra en la prolong-acion del SO. de esta depresion, por todas partes se ven indicios de la misma. Por ella corren los rios Esla y Pisuerg-a en la mayor parte de su curso, y a su direccion se ajustan, asi como el Duero durante una parte importante de su curso. Paralelamente k ella se ajustan los limites del terciario en su borde occidental sobre las g-randes masas g-raniticas, y silurianas de las pro- vincias de Salamanca y Zamora, como he podido ver g-racias k la amabilidad del Sr. Puig*, en la carta g-eolog'ica aim ine- dita de esta ultima provincia. El borde oriental de esta depresion, es aiin mas instructivo •que el occidental, pues desde los limites de las provincias de Burg'os y Seg'ovia k la de Avila, existe una serie de aflora- mientos de rocas profundas que paralelamente k la direccion de esta depresion salen k luz por entre los depositos diluvia- ies de las llanuras de Castilla, y van marcando por jalones su- cesivos la continuidad de lo que es sin duda el verdadero eje de la meseta central espanola, y entre las que merecen citar- se, las de Santa Maria la Real de Nieva y del Norte de Sepi'il- veda; existiendo entre este borde y los afloramientos de rocas antig-uas de la region opuesta, la depresion que estamos es- tudiando. Continuando en la misma direccion, se lleg-a k la Cordillera Carpetana y tambien aqui queda g-rabada de una manera cla- ra y terminante la intluencia de esta depresion. Esta Cordillera, que por las Sierras de Guadarrama y Gredos esta constituida por un solo macizo de notable liomog'eneidad formado por g-randes masas de g-ranitos y de g-neisses; encuen- tra al lleg-ar k este sitio su homog-eneidad bruscamente in- terrumpida. Despues de alcanzar los g-ranitos y los g-neisses alturas de 2.400 k 2.700 metres en la plaza de AJmanzor y Calvi- tero, la cordillcra bruscamente se deprime, depresion que I'oincide con la iiiterrupcion completa del g-ranito de Gredos, (5) Macpherson.— cosTAs de la peninsula iberica. 159 y el de las Sierras de las Mesas y de Estrella en Portng-al, en- contr^iidose entre ambas masas la potente serle de estratos silurianos que constituyen la llamada Sierra de Gata. Desde el Cerro del Trampal, la divisoria entre Duero y Tajo snfre un brusco recodo, y subiendo al NNO. por mks de 50 kilometros por una serie de coUados que escasamente pa- san de los 1.000 metros sobre el mar, se incorpora a la Pefia Gudina, punto de arranque de las Sierras de Gata y de Fran- cia, y que arrumbadas sus crestas de NE. k SO., se extienden precisamente por la parte central de estadepresion; siendode notar que a pesar de este arrumbamiento de la cresta, los plieg'ues en los estratos silurianos de estas sierras se liallan orientados de ONO. k ESE., 6 sea normales^ la direccion de la cresta, como se desprende de los trabajos de los Sres. Eg-ozcue, Mallada y Maestre. Traspuesta la Cordillera Carpetana, aunque quizas no de una manera tan pronunciada, se yen tambien numerosos in- dicios de esta depresion, tanto en la disposicion de las dife- rentes masas petreas, como en la direccion que afectan nui- <3bos de sus»rios y arroyos. En efecto, k esta direccion se ajustan tanto el Alag-on como €l Anag'o y el Ponsul, y el mismo Tajo, en la ultima parte de €u curso, pasado Abrantes, sig'ue tambien lamisma direccion a verterse en su notable estuario, orientado tambien paralela- mente k efla. A ella se ajustan, por ultimo, los dep6sitos terciarios de la parte baja del valle de este rio; limitados por un lado por los depositos secundarios de la orilla dereclia del Tajo, y por el otro por los altos de las Sierras de Ossa y San Mamede. Es, pues, evidente que una notable depresion atraviesa nuestra Peninsula de parte k parte, y aunque pronunciada en mayor 6 menor g'rado, segun los diversos lug-ares, puede de- €irse que desde las desembocaduras del Tajo y del Sado, en Portug-al, al g'olfo de Gascuna, se extiende transversalmente {i una parte importante de sus principales accidentes, tanto :g"eol6g-icos como orog'raficos. Ya en otra ocasion he insistido sobre la g-cneralidad de las dos series de trastornos que ban impreso su sello a la Pe- ninsula. Uno quo se inicio en tiempoen extrcmoremoto, y qucpleg6 160 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (6> todas las masas arc^icas del pais de SO. a NK., y otro de (^poca posterior, y que iniciado quizcis desde laepoca siluriana, lleg'6 al maximo de sii accioii durante el periodo carbonifero, y que acentuandose en distintos periodos, dio su ultimo relieve al Pirineo durante la epoca terciaria. Basta el examen de una carta g-eol6g-ica de la Peninsula para ver, no s61o la importancia de estas dos g-randesdislocaciones, sino la colosal influencia que en su estructura orog-r^fica ejercen. La mas antig"ua de ellas se conserva aun indeiehle en mu- chos parajes del pais, tales como la cordillera Carpetana, la reg-ion Gal^ica y en alg-unas comarcas de Andalucia, no ha- biendo podido los trastornos de 6pocas posteriores borrar la liuella de los primitivos, mi^ntras la otra ostenta sus colosa- les manifestaciones desde la reg-ion Galaica k Andalucia. El resultado natural de estas dos dislocaciones, que se cru- zan bajo un ang-ulo casi recto para la parte de corteza terres- tre constitutiva de la Peninsula, tiene que ser el que 6sta se lialle atravesadapordossistemas de lineas de menor resisten- cia, uno de ellos orientado seg-un las dislocaciones SO. a NE., y el otro seg-un las g-randes.fracturas que surcan el pais desde el 0. 30" N. al E. 30" S. Si para hacer mas facil el asunto suponemos unaplaca rig-i- da, atravesada por dos sistemas de lineas de menor resisten- cia que se crucen en ang-ulo recto, y se somete esfe sistema a efectos de tension y de flexion, es evidente que la fractura se verificar^ en dos direcciones rectang-ulares entre si, 6 lo que es lo mismo, seg-un la manera como esten espaciadas estas li- neas de menor resistencia en dos series de entrantes y salien- tes, pero cuyos vertices formar^n lineas rectang-ulares entre si. Si sentado esto paramos brevemente la atencion en la es- tructura de la Peninsula Iberica, se ver4 quemientras en toda ella se hallan senales evidentes de esos enormes trastornos que dan su relieve a los principales accidentes, la forma de sus costas esta 16jos de ser expresion directa de esas visibles fracturas. Si nos fijamos, por ejemplo, en la parte Norte del pais, se \erk que mientras la costa del Cant^brico desde la Estaca de Vares al fondo del g-olfo forma una serie de es- calones cuya direccion g-eneral es casi de E. a 0., las de Galicia y Portug-al , por el contrario, corren de N. a S.,y (7) Macpherson. — costas de la peninsula iberica. lei pruximamente paralelas a las de la vecina Francia desde el Golfo de Gascuna k La Rochela, de lo que resulta que las costas espanolas cortan frecuentemente bajo ^ngulos de 45" a sus principales dislocaciones. La Carta g-eon'nifica de Europa, construida por Peterman y la de Berg'haus del Atl^ntico puhlicadas ambas en el Atlas de Stieler, asi como la de R. Andree muestran adem4s de las formas continentales las del foiido de los mares. Si se comparan las costas de la Peninsula con la direccion que sig-uen sus principales dislocaciones y la forma que tiene el fondo de los mares que la rodean, se observardn coinciden- cias, en mi juicio, de la mayor importancia. Por estas cartas se ve que en el Atlantico existe una zona de maxima depresion k corta distancia relativamente de las costas de Galicia y Portug-al, y en donde las sondas alcanzan valores siempre superiores a 4.500 metros, y cuyo eje se halla orientado proximamente de SO. k NE. Como k los 45° de lati- tud N., esta zona de depresion se cruza con otra que viene arrumbada al 0,30 N., cuyo eje coincide con el del g-olfo de Gascuiia que viene k terminar en el fondo mismodel g-olfo. Se ve, pues, que paralelamente k las dos g-randes disloca- ciones de la Peninsula existen en el Atlantico k corta distan- cia de sus costas, dos g-randes ejes de maxima depresion, y que estos se cruzan entre si al NO. de las costas de Galicia, Si se supone que estos ejes scan lineas de menor resistencia de la corteza terrestre, y que de ellas parte el esfuerzo de flexion que ha solicitado ^i las masas espanolas, no se necesita de ning-un g-ran esfuerzo para ver que dada la constitucion de la parte de corteza terrestre constitutiva de nuestra Peninsula la forma de sus costas NO. son la necesaria consecuencia de esa estructura. Con efecto, a partir del punto en que los dos ejes de maxima depresion se cruzan en cl Atlantico, el terreno tiene que habersc ido fracturando en dos direcciones casi rectang-ulares dada la igual importancia que en cse sitio tienen ambas dis- locaciones; una obediente al esfuerzo de tension que tenia lugar en el Atlantico, y otra que lo estaba al que se ejercia en el fondo del g-olfo de Gascuna. Bajo el influjo de laprimera, las costas de Galicia y Portugal reflejan las fracturas producidas en direccion proximamente ANAL2S DI-: HIST. NAT.— XV. 11 162 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (8) N.-S., inclin^ndose Ijien al E. 6 al 0., seg-un dominara una u otra dislocacion en lafractura, mientras que las del Cant^- brico por el contrario, tenian que tomar la del 0. al E. Pero al lleg-ar k un punto de mayor resistencia , como puede considerarse por el momento lo que forma la columna verte- bral de la Peninsula y cuyo borde levantado lo hemos ido si- g-uiendo desde la Cordillera Carpetana al Pirineo, en este j)unto tienen que venir k converg-er las dos componentes rec- tang-ulares, y desde alii con efecto, vemoslascostas francesas tomar otra vez la direecion del meridiano desde el fondo del g-olfo k La Rochela, y pr6ximamente paralelas 4 las de Galicia y Portug'al. Como confirmacion aun de este lieclio pueden citarse nume- rosos ejemplos en la estructura actual de la Peninsula. Ci- nendonos k solo dos puede citarse la especial disposicion de los estratos en el valle del Ebro y la estructura de las masas g-neisicas de las sierras de Gredos y Guadarrama. Traspuesta la ya mencionada linea de mayor resistencia, y penetrando en el valle del Ebro, depresion que puede consi- derarse como continuacion de la del g-olfo de Gascuna, se observa que su forma es perfectamente inversa de 6sta, pues asi como 6sta se abre al NE., la del Ebro lo hace al SE., y mientras el borde meridional del g-olfo tiene la tendencia de inclinarse luicia los paralelos, el borde S. de la depresion del Ebro tiene la tendencia inversa inclin^ndose los afiora- mientos de las masas antig-uas que limitan a este valle hacia el S., mientras que en la vertiente X. 6 pirenaica sucede pre- cisamente lo contrario, inclinandose hacia los paralelos los afloramientos triasicos y cretaceos que por alii lo limitan. La vecina Cordillera Carpetana, como en varias ocasiones lie indicado, esta constituida por g-randes masas de rocas ar- caicas orientadas sus principales dislocaciones de SO, a NE. y atravesadas por g-randes masas de g-ranitos que en g-ene- ral afectan tambien direcciones paralelas k estas disloca- ciones. Pero es un liecho en alto g-rado notable, el que las masas gfueisicas de Guadarrama teng-an la tendencia de orientarse cada vez m^s en la direecion de los meridianos, mientras m^s occidentales, y las de Gredos por el contrario, se inclinan mas y m^s h^icia las paralelas en direecion hacia levante, de (9) Macpherson. — costas de la peninsula ibkrica. 163 lo que resiilta que ambos vienen a converg-er y h formar uu ang-ulo entrante al S. de la paramera de Avila. Si se fija el observador en la estructura geolog-ica del pais vera que este ^ng-ulo se halla precisamcnte en la prolong-a- cion al ESE. de una de las mas iraportantes lineas de fractura de la Peninsula, y que sin interrupcion se traza desde las cos- tas de Galicia y Portug'al hasta este sitio; estructura que en cierta manera repite el fenomeno ya citado en el g-olfo de Gascuna. La manera como este cambio de direccion se verifica en las masas g-neisicas es en liarto g-rado curiosa. Si tomamos, por ejemplo, la banda g-neisica del Escorial, se xerk que el contacto entre el granito y el g-neis que vieno normalmente arrumbado de SO. a NE. al lleg-ar a una de las numerosas fallas (como tendr6 ocasion de hacer ver en breve), orientadas de ONO. k ESE. que transversalmente corta esta masa «iontanosa forma un brusco recodo y el contacto se di- rige Is.-S. liasta que al llegar i\ otra de aquellas fallas vuel- ve otra.vez a tomar la direccion SO., y asi sucesivamente has- ta que la direccion N.-S. se liace predominante. De lo expuesto se deduce un hecho que me parece de im- portancia y que es necesaria consecuencia de las condiciones del sistema de lineas de menor resistencia que hemos consi- derado, lieclio que puede formularse con las siguientes pa- labras: Que en una masa rigida atravesada por lineas de menor resistencia rectangulares entre si, cuando 6sta se lialle some- tida a efectos de tension y de flexion en una 6 en otra direc- cion la fractura se verificar4 en dos direcciones rectangula- res y los vertices de los dngulos entrantes estar4n siempre opuestos a la mayor resistencia; mi^ntras los ^ngulos salien- tes por el contrario lo estaran al cruce de las lineas en que la tension se verifique, siendo las componentes inversas, para una misma direccion en la tension k ambos lados de la resis- tencia. Considerando la Peninsula Ibcrica en su conjunto, podran verse numerosas peculiaridades en su estructura, que pare- cen ser la necesaria consecuencia de esa disposicion en sus lineas de fractura. Con efecto, no s61o el dngulo saliente del promontorio ga- ICl ANALES DE HISTORIA NATURAL. (10> IjUco se halla opuesto al cruce de las dos zonas de maxima depresioii en el Atlantico, y tanto el saco de Gascufia como el valle del Ebro, tienen sus ^ng'ulos opuestos k la mayor resis- tencia, sino que an41og'a disposicion se observa en el valle del Garona, y los Corbieres por un lado y el g-olfo de Lyon por otro, mientras que el g-olfo de C^diz tambien presenta su hn- g-ulo entrante en la prolong-acion de la zona de minima de- presion que separa el continente africano de los bajos fondos de la Isla de la Madera, sucediendo, como debe suceder, que mientras las costas septentrionales del g-olfo corren casi de 0. al E., las de la provincia de CMiz y del Norte de Africa se inclinan notablemente en la direccion meridiana. AnMog-a disposicion se observa en la Cordillera Carpetana^ aunque en 6rden inverso, pues mientras la Sierra de Guada- rrama se inclina visiblemente en su direccion al meridiano, la de Gredos, por el contrario, lo hace k las paralelas, forman- dose un ang*ulo entrante en la paramera que se halla precisa- mente en la prolong-acion de lo que puede considerarse como la cicatriz de la notable linea demenor resistencia, que desde Galicia se extiende hasta este sitio. Por ultimo, la direccion N.-S. de las costas de Galicia y Portug-al parecen haber permanecido paralelas k si mismas^ desde epoca en extremo remota, t'l juzg-ar por la disposicion de los dep6sitos tri^sicos y jurasicos, todo k lo larg-o de las costas de Portug-al, desde el Aveiro al Cabo de San Vicente, hecho que corrobora la sucesion de afloramientos cretaceos que paralelamente a esta direccion se liallan , ocupando en la meseta central los confines de las provincias de Cuenca,^ Albacete y Ciudad-Real. Se ve, pues, que las coincidencias son numerosas y salien- tes, y que todo conduce k creer que en efecto existe una inti- raa correlacion entre la forma de las depresiones oce^nicas y las masas continentales, y que los dos arrumbamientos sena- lados ya por Dana desde largo tiempo, son alg-o m&s que una mera coincidencia, y si el caso senalado para Espafia pudiera considerarse como g-eneral para el planeta, no creo necesario insistir sobre la importancia que tendria para explicar mu- chas de sus peculiaridades, tales como la forma alarg-ada de sus masas continentales y su marcada tendencia de presentarsus dng-ulos salientes al Sur. DESCRIPCION PETROGRAFICA DE LOS MATERIALES ARCAIGOS DE GALIGIA, DON JOSK MAGPHERSON (CONTINUACION) (1). (Sesion del 13 de Enero de 1886.) Descritos los principales materiales constitutivos de la su- cesion arc4ica en la meseta central espafiola, los que por lo reg"ular de su sucesion y lo enonne de su desarroUo, pueden ■servir como tipo de comparacion para las demas regiones, paso k ocuparme de los que afloran en el resto del pais. Sig-uiendo el orden ya establecido en la parte estratig-r^fica me ocupare priraeramente de los que son propios de este te- rreno en la reg'ion g-al4ica, pasando despues a liacerlo de los de Andalucia. Considerando, sin embargo, que parte de estos materiales ban sido ya descritos por el Sr. Barrois en su imi)ortante tra- bajo sobre los terrenos antig-uos de Asturias y Galicia y por mi en los apuntes petrog-raficos de Galicia, me limitare ahora a liaccr la descripcion solo de aquellos que vengan mera- mente como k rellenar los claros en la scrie general, para que resalte la semejanza que existe entre los diversos tramos es (131) Macpherson. — materiales arcAicos de galicia. 203 log-ico considerar que una parte importante al menos del mi- neral constituyeiite de las pizarras superiores de Galicia, es referible al talco. El cuarzo de estas rocas es coDstantemeiite granulltico, y mientras en unos ejemplares tiene la tendencia a diseminar^^e por igual por la roca, eu otros se aglomera en pequenas len- tejas, sobre las que se amoldan tanto las laminas de mica como las del mineral talcoso. En todas estas pizarras, es de notar que con frecuencia se encuentran algunos trozos de feldespatO;, en g-eneral turbios- en extreme. Los productos accidentales de estas rocas se reducen a di- versos oxidos de liierro, unos neg"ros y opacosde mag-netita.y otros coloreados de tintas g-eneralmente ocraceas. Tambien se observan alg'unospequenos cristales de turmali- nas, asi como ag-ujas de rutilo. Las pizarras clorlticas constituyen tambien una parte muy importante de la serie arcaica de Galicia. Estas rocas estan constituidas por un ag-regado de liebrasy filamentos de clorita de color verde de hierba, de dicroismo bastante perceptible y de muy d^bil accion sobre la luz pola- rizada. En este mag-ma de sustancia cloritica existen en nota- ble cantidad diversos productos opacos. Unas veces son estos neg-ros y referibles bien a la mag-netita 6 al hierro titanado. Otras son de colores ocr^ceos y blancuz- cos, y estos en alg-unos ejemplares se hacen transparentes, y resulta un mineral de color amarillo claro, de accion bastante energ-ica en la luz polarizada, y que es probable deba de refe- rirse k uno de esos productos aliados k la titanita, que con los nombres de Leucoxena y Titanomorfita se ban dado k conocer. Ademas, y como elemento accesorio, se perciben alg-uno.s trozos irreg-ulares de feldespato y lentejas de cuarzo granuli- tico diseminados aqui y alii por la roca. EEUPCION DEL KRAKATOA DON EDMUNDO GOTTEAU EXTRACTADA \ VERTIDA AL CASTELUNO POR DON JUAN VILANOVA Y PIERA. (Seslon del 2 de Junio de 1886.) El intr6pido cuanto simpatico viajero, amig'o mio especial^ 8r. D. Edmundo Cotteau, lierraano del paleont61og-o mas in- teligente de Europa en el ramo de equinodermos f6siles. aca- ba de publicar en la revista francesa £e Tour du Monde uii breve relato de la expedicion que en 1884 hizo por el estrecho de la Sonda y el literal de Java y Sumatra, en aquellos puntos en los que m^s directamente dej^ronse sentir de modo mas eficaz los efectos de la conflagraciou g-eneral de aquella im- portante zona volcanica, y habi^ndome mandado un ejemplar de su Memoria con afectuosa dedicatoria, observando en ella varios heclios relacionados con la mencionada erupcion que rectifican 6 completan las noticias que acerca de aquellos su- cesos ban lleg-ado hasta nosotros, entiendo que puede ofrecer verdadero interns hacer de dicho relato un somero extracto para insertarlo en los Anahs de nuestra Sociedad, si para ello se me autoriza, como es de esperar del reconocido celo por los prog-resos cicntificos que a todos sus individuos anima, con lo cual daremos de paso, como es justo, una prueba de apre- cio al autor del escrito, rindiendo el bomenaje debido k los servicios que k las ciencias naturales y g-eog-r^ficas lia presta- do el Sr. Cotteau en sus numerosos y atrevidos viajes. -206 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (2) El volcan Krakatoa 6 Krakatau, como aparece en el relato del ilustre explorador, ocupa casi el centre del estrecho de la Sonda, a ig-iial distancia, sobre poco m^s 6 m6nos, de Java y -Sumatra, a 6" 7' latitud S. y entre 123"' y 124" longitud E. del meridiano de la islade Hierro, seg-un indica el mapa adjunto; y aunque reconocida su naturaleza volcanica, no habiendo heclio erupcion desde 1680, esdecir, desde doscientos tres alios, fig-uraba entre los volcanes apag-ados, como acontecia en el de la Somma, que rodea al Vesubio. antes de la erup- cion que en el aiio 79 de nuestra Era dio existencia a diclio volcan y en tantos otros. Sin que sea f^cil determinar el por que permanecen en si- lencio durante tanto tiempo, ni por que vuelven h entrar en funcion las por alg-unos llamadas con m^is 6 m^nos exactitud valvulas de seg-uridad terrestre, es lo cierto, refiri^ndonos al Krakatoa, que tras de dos sig-los proximamente de reposo, el dia 20 de Mayo de 1883 salio inesperada y subitamente del tal estado, iniciandose la terrible erupcion secundada por otros centros volc^nicos, cuyos desastrosos efectos se detallar^n m^s adelante. Comenz6 la erupcion en el sitio llamado Per- bouwatan, hacia el Norte de la isla, que formaba ent6nces una colina como de 120 m. sobre el nivel del mar, revel4n- dose por los fenomenos de costumbre, esto es, por torrentes de lava, por g-randes liumaredas 6 fiimarolas , como dicen los italianos, y por terribles explosiones, que se percibian distin- tamente en Batavia y Buitenzorg-. distantes en linea recta mas de 150 km., como si fueran descarg-as de artilleria. Desde dicha fecha hasta el 27 de Ag-osto, dia de la g-ran ca- t^strofe, la erupcion sig-ui6 su marcha con accidentes varios; en el mes de Junio abri6se un nuevo crater, el llamado Da- nan, siendo tres a primeros de Ag'osto los principales focos de actividad eruptiva, dejando aparte los muchos puntos por donde salian de continuo considerables coluranas de vapor. Y cosa sing-ular, el pico Rakata, que representaba k la sazon la cima de la isla, k 832 m. de altura, no di6 senales de en- trar en funcion hasta el dia 26 de x\g'osto, que precedio al m^s terrible acontecimiento. Tales, tan fuertes y repetidas fueron las detonaciones que anunciaban la gran explosion, que se- g-un Cotteau en la noche del 26 nadie pudo conciliar el suefio en el 0. de Java, siendo tan extraordinaria la sacudida que se (3) Vilanova.— ERUPCioN del krakatoa. 207 208 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (4) oxperiment6 en la isla k las siete de la manana del 27, que muchas gentes de Batavia creyeron que se habria abierto uu nuevo volcan. Los efectos de esta explosion dej^ronse sentir k enormes distancias: en la mencionada ciudad rompi^ronse muclios cristales; en la colonia francesa de la Cochinchina, situada a 1.900 km. li^cia el N. del lug-ar del siniestro, se oian tan clara y distintamente las frecuentes detonaciones, que de todos los puestos militares del interior telegrafiaron k Saigon que se estaban librando varios combates navales; pero aiin se prolong-aron m^s los ruidos, dejAndose percibir muy bien en Ceilan , en Birmania, en Nueva Guinea y en otros puntos cuya ^rea abarca, seg-un Cotteau, la quind^cima parte de la superficie total terrestre. Tres horas despues de la detonacion mayor, k eso de las diez de la manana del nefasto dia 27 de Agosto, el cielo tom6 un tinte li'vido amarillento intenso, aumentando r^pidamen- te la oscuridad y comenzando k desprenderse una densa llu- via de cenizas, que fu6 en aumento hasta la una de la tarde, cesando casi k eso de las tres, desde cuya bora comenz6 k despejarse la atm6sfera. M^s adelante veremos cui\les fueron los efectos de la cantidad extraordinaria de materiales suel- tos, tales como arenas, cenizas^ lapilli, etc., que arroj6 dicho volcan y se esparcieron por el estrecho de la Sonda, en todo.=i los g-olfos y babias y en mucbos puntos del interior. Respecto k lo que en aquellos primeros y terribles momen- tos ocurri6 en el lugar de la erupcion y ^un en lug-ares bas- tante distantes del centro de accion volc^nica, poco de posi- tivo se sabe contado por testig'os oculares, tanto por haber perecido la mayor parte de los habitantesm^scercanos, como aconteci6 k los 3.000 ypico de la isla Sebesi, distante sobre 30 kil6metros de Krakatoa, de los que no qued6 ni uno vivo para contarlo, cuanto por el espanto que producen semejantes fe- n6menos y por la completa oscuridad que reinaba en el hori- zonte. Los pueblos y fuertes Merak, Anjer y Tjaring-in, situa- dos en la costa NO. de Java, unicos donde babitaban alg-unos europeos, fueron completamente destruidos, pereciendo todos aquellos habitantes que no tomaron, la precaucion de inter- narse rapidamente en el territorio. Alg-unos capitanes de los; buques que pudieron presenciar la erupcion ban dado relates mks 6 m^nos conmovedores del suceso; pero forzosamente (5) Vilanova. — ekupcion del krakatoa. 209 tenian que ser incompletos los datos por la indole especial del fen6meno, y m^s aim por la Uiivia de ceniza que oscurecia la atm6sfera. Uno de aquellos, sin embarg-o, aseg-ura haber me- dido con bastante exactitud la altura que lleg-o k alcanzar la columna de vapor y materiales que arrojaba la boca 6 crater principal, que seg-un el fu6 de 27.000 m. Aunque no se sabe h punto fijo, es, sin embarg-o, muy pro- bable, seg-un Cotteau, que con la terrible sacudida y detona- cion formidable de la manada del 27 de Ag-osto coincidiera el hundimiento de la parte N. de la isla, causa de los mayo- res desastres producidos por la mencionada erupcion. Con efecto, una superficie de 20 km*, a sean las dos terceras par- tes de la isla, que comprendia la mitad del pico de Rakata y los dos volcanes Danan y Perbouwatan , se hundieron en el abismo, ocasionando un tal desplazamiento en el agua, que las primeras olas levantadas lleg-aron a alcanzar en la costa de Bantam a 30 km. del sitio de orig-en, hasta 36 m. de altura, ofreciendo el caso de mayor propag-acion conocida, ya que k las diez y media de la manana destruia en Java el pueblo de Tjaring-in y Telog- Belong- en Sumatra; dos horas mas tarde inundaba la parte baja de Batavia, dejandose sentir sus efectos en la China y el Japon, en todo el Paclfico, en Ma- dag-ascar, en el cabo de Buena Esperanza, en el Atlantico y has- ta en el mare6g-rafo de la Rochela, de modo que fue aquella una ola que dio la vuelta al mundo, ocasionando, como vere- mos, en el estrecho de la Sonda los mayores estrag-os, y de re- chazo una extraordinaria oscilacion atmosferica. La cantidad de materiales arrojada por el volcan fue tan enorme, que se calcula su volumen en 11 km*; las cenizas y los lapillis acumul4ronse en las cercanias del volcan en tal copia, que todas las islas pr6ximas quedaron sepultadas bajo una especie de s^bana blanquecina de 30 y 40 m. de espesor; en aquellos puntos donde las ag-uas alcanzan escaso fondo, el amontonamiento de aquellos materiales lleg-6 a constituir verdaderos islotes, que desaparecieron al cabo de alg-un tiem- po bajo la influencia del oleaje, las corrientes y mareas (1). (1) Este parece fue el crimen de los islotes Calmeyer, Slens y otros, que se creyo en un principio fueran volcanes submarines. ANALES DE HIST. NAT. — XV. 14 210 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (6) La bahia de Lampong', en Sumatra , vi6se invadida por una masa tan enorme de materiales, que formaron una especie de barra flotante de unos 30 km. de larg-o por uno de anclio, y de 10 k 12 m. de espesor, la cual impidi6 la entrada de los buques durante seis meses; poco k poco, sin embarg"o, las ag-uas y los ' vientos deshicieron aquella sing-ular muralla, esparciendo sus materiales en todas direcciones, habi^nd^los visto flotar hasta en los mares mas apartados. Hasta aqul el relato de lo que oy6 el insig-ne viajero k las gentes de aquellas apartadas reg-iones; ahora comienza la des- cripcion detallada 6 interesante de cuanto le fu6 dado obser- var en su expedicion, cuya derrota traza en el piano del es- trecho de la Sonda que ilustra su escrito. Comienza la expedicion el 21 de Mayo del 84 en Batavia, por cuya via f6rrea se traslad6 al puerto de Tandjong- Priok, en construccion ai'in, donde se embarco en el vapor Kediri, que el g-obierno de las Indias holandesas puso k disposicion suya y de otros pasajeros para realizar el viaje por el Estrecbo. Uno de los primeros puntos visitados fu6 el literal del dis- trito de Tang-erang, que fu6 inundado hasta kil6metro y me- dio, pereciendo victimas del desastre 2.340 entre indig-enas y chinos, habitantes de nueve pueblos que desaparecieron en totalidad 6 en parte. En el distrito de Serang", situado en Ja bahia de Bantam, desaparecieron 1.933 personas. La costa de la provincia de Bantam toda fu6 barrida por las inmensas olas que ocasiono el hundimiento del Krakatoa, desapareciendo por completo el pueblo y puerto Merak, el de Anjer, el de Tjaring^in y muchos otros hasta 48 con la mayor parte de sus habitantes, calcul^ndose las victimas, seg-un da- tos oficiales, en 19.632. La espl6ndida veg-etacion ecuatorial que ^ntes formaba las delicias y encanto de aquel territorio, fu6 aniquilada en una extension considerable por las ag*uas, arrancados de cuajo los cocoteros y dem^s esencias forestales, y arrastrados al fondo del mar, cual si fuexan sencillas haces de mieses. La furia del oleaje fu6 tal, que lleg'6 a arrancar violentamente masas hasta de 300 m' de voliimen de los arre- cifes de coral, deposit&ndolas lu6g-o en la costa, donde dice haberlas visto Cotteau en numero considerable. Este sing-ular hecho lo sefiala el mismo en la isla del Principe, situada k la (T) Vilanova. — erupcion del krakatoa.. 211 entrada SE. del Estrecho, anadiendo que, entre los zo6fitos arrojados k la costa, observo iino por todo extreme curioso por su herraoso color purpura. Esta isla, la mas g-rande de todas las del Estrecho, ni estk habitada, ni ha sido objeto de espe- ciales investig-aciones; en el momento de la cat^strofe parece que se encontraban en ella sobre 50 individuos ocupados en cortar lena, todos los cuales perecieron arrastrados por la fuer- za de las olas, que alcanzaron en la parte N. sobre 15 m. de altura. El aspecto que ofrecia el suelo cuando Cotteau la re- corri6, no podia ser m^s desconsolador y triste; pues no s61o habia desaparecido toda vegetacion, sino que era tal la ero- sion producida por las aguas, que lasraices de los g-randes ^r- boles dificultaban, haciendo penosa la marcha sobre un suelo tan accidentado, debiendo tomar g-randes precauciones para no ser victimas del aspecto eng-afioso que en muchos puntos ofrecia aquel; pues nivelado el terreno por masas flotantes de arenas y cenizas volc^nicas, si indiscretamente se ponia el pi6 en alg'un hoyo relleno por estos materiales, se corria el riesg-o de hundirse hasta la cintura y quizes perecer. Desde la isla del Principe se encaminaron los viajeros, siem- pre k bordo del vapor Kediri, hacia Belok-Betong*, situado en el fondo del golfo de Lampong-, la m^s oriental de las dos ba- hi'as que limitan las tres grandes puntas que por el S. acci- dentan el territorio de Sumatra; la otra es la llamada Se- mang-ka. Al paso aproxim^ronse bastante al Krakatau 6 Kra- katoa, hasta el punto de poder observar el aspecto que ofrece la superficie de la isla 4ntes adornada de exuberante veg-e- tacion, y hoy como cubierta de triste y ceniciento sudario, formado de arenas, de cenizas y lapillis. M^s all^, y k la en- trada del g-olfo de Lampong*, vieron tambien de cerca el g-ru- po de islas dichas Lag-ondi, donde el desastre revisti6 aun mayor car^cter de devastacion, por cuanto al furor del mar se ag-reg"6 la accion destructora de las cenizas y cieno calientes que todo lo destruyeron; diriase que los vientos del S. arroja- ron h^cia el 0. del volcan mayor cantidad de materiales expe- didos por 6ste en sus explosiones, los cuales hasta tal punto participaban de una alta temperatura, que todo lo abrasaron. Por esta misma circunstancia, y por la forma especial que ofre- cen ambos g-olfos 6 bahias , los efectos de la invasion de las olas y la acumulacion en i?u fondo de los materiales volc^ni- 21'^ ANALES DE HISTORIA NATURAL. (8) COS fueron inmensamente mayores. Asi es, que en la de Se- mangka, k 130 km. del Krakatoa, la capital llamada Benia- warig- fu6 totalmente destruida, pereciendo en el distrito hasta 2.600 habitantes. Una ola barrio la casa del Eeg-istrador ho- landte donde liabianse refug-iado sobre 300 indig-enas, los cua- les desaparecieron juntamente con la vivienda. La lluvia de ceniza candente caus6 alii tambien muchos estragos; en los bosques, rompi^ndose al peso de las cenizas las ramas de los 4rboles, sofocaban a los pobres fug-itivos y los asfixiaban. En la bahia Lampong* los danos y las victimas fueron aiin mayo- res por encontrarse m4s cerca del centro de accion eruptiva; asi, el niimero de personas desaparecidas se elev6 h 7.165; los pueblos importantes de Ketibang-, Tjantiy Kalianda, situados en la vertiente S. del volcan Radjan-Bassa, fueron destruidos, liabiendo caido sobre el territorio que ocupaban una gran llu- via de enormes fragmentos de lava, seguida de ceniza can- dente, y, por ultimo, de fango 6 cieno frio. La violencia del oleaje fu6 extraordinaria, contribuyendo k ello la forma de embudo que ofrece la bahia; todo el litoral quedo devastado y en ruinas por las olas, que alcanzaron 25 y 30 m. de altura. De la capital del distrito Telok-Belong y sus encantadoras cercanias, cuyo brillante paisaje ilustra con otros dibujos la Memoria de Cotteau, y es adjunto, no quedaban, cuando este pas6 por alii, mas que algunos escombros, restos de las casas de los europeos, de construccion algo mks solida que la de los tugurios indigenas. Pero de todo cuanto vio el intr^pido Cot- teau, nada tan curioso y que puede dar idea de lo extraordi- nario de las fuerzas naturales en determinadas circunstancias, como el vapor de ruedas trasportado a m^s de 3 millas inglesas de la bahia donde fondeaba el dia 27 de Agosto. Son tan curio- sas las noticias que acerca de este hecho notable refiere aquel ilustre viajero, que merecen en mi concepto ser conocidas. Hallabase el vapor de ruedas, titulado Barrow, en rada, de- lante de Telok-Belong, cuando en la maiiana del azaroso dia 27 de Agosto, una inmensa ola lo levanto en vilo, y ha- ci6ndole pasar por encima del dique, lo trasporto hasta el bar- rio chino; alii permaneci6 todo aquel dia; pero al siguiente, al amanecer, habia desaparecido, llevandoio otra ola, sin duda, al sitio que ocupa sobre el rio Kouripan; pero puesto de tal modo, descansando la popa y la proa sobre ambas m^rgenes (9) Vilanova. — erupcion del krakatoa. 213 5 - CO .2 o ^ O ^ w PC 2 ^ 5 o S pi 3^ (=5 -^ ^ I 214 AKALES DE HISTORIA NATURAL. (10) con el esmero con que un ing-eniero hubiera colocado un puente. El dibujo adjunto da idea de este suceso. La distancia que separa el sitio que hoy ocupa, seg-un indica el siguiente dibujo, de la rada, es de 3.300 m., y desde el barrio chino, donde fue trasportado por la manana, 2.200 m. En el momento de la cat^strofe, los iinicos europeos que habia en el buque, esto es, el capitan y el maquinista, creyeron correr m6nos riesgo asi^ndose k las ramas de un ^rbol; m^s, desdichada- mente para ellos, sobrevino otra ola que los arrastr6 al fondo del Oceano. Cosa extraiia, mi^ntras el Barrom habia sufrido tal y tan raro trasporte, y cuando las demas embarcaciones malayas yacian ni6s 6 m6nos averiadas en el fondo del valle, el trasporte llamado Marie, destinado al comercio de sal, se balanceaba blanda y tranquilamente en el puerto sin haber sufrido el menor desperfecto. Tambien es dig-no de notarse; que la tripulacion del Barrom que permanecio en el buque solo experimentc) el consig-uiente susto, que, en honor a la verdad, hubo de ser por todo extremo mayiisculo. El amig-o Cotteau, despues de relatar este sing-ular aconte- cimiento, recuerda y describe otro hecho anMog-o, ocurrido en Arica, en la costa del Peru, donde parece que el 13 de Ag-osto de 1868, k consecuencia de un fuerte terremoto, las ag-uas del mar invadieron la ciudad, ahogando a gran nume- ro de personas, y, saltando por encima de la poblacion, tras- portaron k una milla de distancia k tres grandes embarcacio- nes que habia en el puerto. Nueve anos despues invadieron de nuevo las olas aquel territorio, y levantando la corbeta ame- ricana de vapor la Waterie, y puesta a flote, fue llevada k unos 4 km. m^s adentro en el desierto, cerca de la via f^rrea de Tacna, donde Cotteau dice haberla visto en Setiembre de 1877, esperando, segun frase del mismo, que una tercera invasion de las aguas ponga otra vez k flote y en condiciones de viajar de nuevo en el pi^lago inmenso del Pacifico, la pesada carga de hierro que forma el armazon de aquel buque. Visitada ya la bahia de Lampongy sus alrededores, Cotteau con sus companeros de viaje, entre los cuales figuraba el ingeniero holand6s Van Heuckelum, de quien aquel recibi6 no pocas interesantes noticias por habitar el pais durante muchos anos, dirigi^ronse h^cia el volcan Krakatoa, pasando 4ntes por el islote llamado Proteccion y las islas *6eboukou y (11) Vilanova. — erupcion del krakatoa. 215 Sebesi, donde como la distancia al centre volc^nico era cada vez menor, los efectos de la erupcion fueron m^s terribles, si cabe: asi por ejeraplo, en el islote no s61o no qued6 casa 6 choza ni ^rbol alg"uno en pie, sine que perecieron los 150 habitantes que alii se encontraban el dia de la terrible explo- sion. En la g-ran isla Seboukou sulo se veia un confuso amon- tonamiento de troncos y ramas de iirboles sepultados en parte, sobre todo en las laderas de los montes, en la masa extra- ordinaria de materiales volc^nicos acumulados durante la erupcion. Tambien es volc^nica esta isla; pero k pesar de ello carece de cono central; no asi la llamada Sebesi, en la cual los efectos de la erupcion fueron tan to mhs desastrosos cuanto in^s corta es la distancia que la separa de Krakatoa. Nada absolutamente se salvo; el dia terrible, 27 Ag-osto, perecie- ron los 3.000 habitantes que la poblaban ; animales y plantas antes lozanas y vig-orosas, todo fu6 sepultado bajo una capa de 10 k 12 m. de arenas, cenizas, lapillis y frag-mentos de obsidiana, que seg'uu el Sr. Cotteau cubre la superficie toda de la isla. La forma de su territorio no vari6, sig-ue siendo c6nica truncada, como caracteristica de la naturaleza volc4- nica que le es propia; pero seadvierte un hecho rauy curioso, a saber: el aumento que experiment6 su territorio por efecto 6 como cousecuencia natural del aposamiento de materiales arrojados por el Krakatoa. Este hecho terraplen6 todas las desig-ualdades del suelo sobre el cual se camina, al parecer, muy f^cil y comodamente, siquiera se corra no escaso riesg-o de hundirse y desaparecer bajo la p6rfida y engaiiosa masa de cieno que forman con las cenizas y arenas las charcas que permanecen ocultas, como parece que el intr^pido y atrevido viajero quiso experimentar, confesando 61 mismo que h no haberle socorrido muy oportunamente su amig-o Breon que se hallaba cerca, quizes no hubiera contado la hazafia. Viendose libres del g-ran riesg-o que acababan de pasar, en- camin^ronse hkcia el interior, Ueg-ando hasta la falda del cra- ter central, notando en todas partes id6ntica disposicion de los materiales acumulados, ig-ualando y rellenando todas las desig-ualdades del suelo, lo cual oblig-a h caminar con cuida- do sumo, pues con frecuencia los detrictus volcdnicos aunque aglutinados y alg-o consistentes k la superficie, en el fondo permanecen sueltos y sin trabazon , lo cual hace que al menor 216 AN ALES DE HISTORIA NATURAL. (12) cheque se verifiquen grandes hundimientos, descansando k veces sobre paredes cortadas k pico y limitando enorraes grie- tas 6 hendiduras. En esta visita al interior de Sebesi tuvieroii ocasion de ob- servar un hecho que llen6 de ang-ustia k Cotteau y compafie- ros, pues era nada m6nos que los restos de un pueblo 6 aduar si se quiere, puesto al descubierto por la fuerza erosiva de las lluvias torrenciales que ocasionan las monzones del NO. Seg'un demuestra el adjunto dibujo, v6nse alii a mas del osario, en el que fig*uran seg-un Cotteau , sobre 50 esqueletos, .zZIT" >i5- ^ OSARIO DE SEBESI. (Del Album del Krakatoa mandado hacer por el Gobierno holandes.) muchos de ellos cubiertos aim con el trajede variados colores que usan aquellos naturales llamado en el pais sarong, mu- chos objetos de uso dom^stico y restos de sus viviendas, todo mezclado confusamente y en el mayor des6rden , ocasionado por el terrible elemento. Alg-unos cr^neos conservan adheri- (13) Vilanova. — erupcion del krakatoa. 2n dos al hueso, 6 mejor al cuero cabelludo, g-raiides mecliones de pelo casi en todos negro; diriase, en sentir de aqnel, que aquellos infelices perecieron ahogados por la lluvia de cieno volc^nico que hubo de ser fria 6 de temperatura no mu}^ alta, pues en ning-una parte se observan efectos de quemaduras. Pero como en las reg-iones ecuatoriales la fertilidad del snelo es tan exuberante, diriase que para contrarestar los te- rribles efectos de estas operaciones que alii revisten aspecto m^s imponente, la naturaleza en el corto espacio de tiempo que media desde la cat^strofe, habia empezado ya en Mayo de 1884, la obra calificada de reparacion por Cotteau, viendose por todas partes renacer aquella espI6ndida veg-etacion, que seg-un 6ste, no tardar^ ciertamente muclio en sombrear y cu- brir con su verdura aquel campo de destruccion y de muert'?. Desde Sebesi el dia 26 de Mayo dirig"i6ronse los viajeros k la famosa isla Krakatoa, siempre abordo del vapor Kediri, y tomando las mayores precauciones con la sonda para evitar un percance, pues los datos antig'uos acerca del fondo de aquel punto del estrecho, no sirven de nada por las profundas alteraciones ocasionadas por la erupcion. Antes de lleg*ar a Krakatoa observaron un heclio g-eog-r4fico, pero estrecha- mente relacionado con la actividad terrestre, a saber; la des- aparicion de las dos islas Steers y Calmeyer, y del islote sena- lado al E. de Verlaten en las nuevas cartas del Estrecho; una capa de ag-ua de 4 m. cubre sus despojos, y como este fondo no era propicio para naveg-ar, dio el buque la vuelta para acercarse a Krakatoa pasando por el canal de la isla llamnda Lang", por donde el capitan del Kediri no encontr6 sitio para abordar por demasiado fondo, indicando la sonda de 240 liasta 300 m. de ag-ua en el sitio donde en Junio del 83 habia aparecido el volcan Danan. El vapor quedaria, pues, k unos 500 m. de la costa, esperando los exploradores poder desem- barcar 6 acercarse por lo m6nos, vali6ndose de lanchas; pero ni aun esto les fu6 posible, como vcremos. Por aquel lado, dice Cotteau, ofreciase a nuestra vista y de frente el g-ran corte que produjo 6 que fu6 resultado del hundimiento del antig-uo volcan apag"ado. dicho Rakata, semejante t'l un g-ig-antesco murallon de forma triang-ular, alto de mas de 800 m., de color en g-eneral rojizo, en el cual disting-uense perfectamente los niveles de las antig-uas corrientes de lava imitando bancos 6 218 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (14) capas bastante reg'ulares, separadas por otros tantos lechos de cenizas y atravesadas en toda su extension por intrincada red de venas y filones de tintas alg-o menos osciiras, comuni- cando k todo ello el aspecto del corte volcanico mks grandioso que sea dado observar en la superficie terrestre. A medida que el buque iba aproxim^ndose a Krakatoa, la isla se presentaba k los ojos de los valerosos exploradores eomo rodeada y envuelta en densa capa de humo blanquizco, como si fuera resultado de infinitas y poderosas fumarolas, que saliendo de las muclnsimas g-rietas que ofrece el mura- EL KRAKATOA VISTO DESDE LA ISLA KALMEYER, ANTES DE HUNDIESE. (Dibujo de Weber, del Album publicado por el Gobierno holand6s.) lion vertical, fueran elev^ndose hasta coronar con sus blancas emanaciones la cima del volcan. Todo ello, sin embarg-o, no pasaba de ser una mera ilusion, como pudieron convencerse al aproximarse k la costa en la canoa , pues observaron que las supuestas g-rietas penetrantes en el interior del monte (15) Vilanova. — erupcion del krakatoa. 219 eran meros accidentes superficiales , especies de barrancos y pequenas g-arg-antas que accidentaban la pendiente del vol- can, y lo que se tomaba al principio como vapores despedidos por las humaredas, no era sino masas de polvo producido por la incesante caida desde lo alto de cantos de todas dimensiones que rebotaban sobre las paredes verticales del acantilado vol- c^nico. Esta escena, ya de suyo imponente. por cuanto pudiera ser indicio seg-uro de la escasa consistencia que dicho corte ofrece, iba acompafiada de un ruido sordo continuo parecido k grandes descarg-as de fusileria, y de verdaderas proyeccio- nes de masas de todos tamanos que tras de frecuentes y r^pidos rebotes iban k hundirse en el mar. Cuando alg-uno de estos proyectiles terrestres caian sobre terreno friable produ- cian un doble efecto, pues al disgreg-ar los materiales que cubrian el suelo, los m^s pesados se escurrian por la rdpida pendiente, ocasionando k manera de sing-ulares aludes de tin- tas oscuras y como si dij^ramos cascadas de arenas y lapillis que , recorriendo con pasmosa rapidez todos los accidentes de la montana, acumulabanse en forma de inmensos conos cuya base se perdia en el fondo del mar, que alii alcanzaba k la sazon una profundidad que no era menor de 20 m., k pocaff brazas del litoral. Las partes mks tenues y delicadas, compuestas de cenizas de color g"ris, se elevaban en la atm6sfera formando grandes y densas nubes, que los aires se encarg-aban de trasladar k larg-as distancias. Estando haciendo estas y otras no menos curiosas observa- ciones, refiere Cotteau que uno de los remeros de la lancha fu6 herido en una pierna por un canto del tamano de una na- ranja, y como quiera que el pelig-ro arreciara por cuanto gruesas piedras caian no 16jos de la canoa, consideraron pru- donte y oportuno alejarse de aquel sitio, pues el Rakata au- mentaba su actividad, ametrallando a los atrevidos viajeros, y poniendo en peligro su vida con la incesante explosion de sus materiales, acompafiada del ruido sordo y seco como de grandes descargas de artilleria, de las nubes de polvo que se levantaban y grandes surtidores que se advertian en el mar, como si 6ste hubiera entrado en ebullicion, no siendo, sin embargo, m^s que efecto de la caida en su seno de los materiales con mas fuerza despedidos por el volcan. '220 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (16) Y aqui llama Cotteau la atencion hacia un hecho muy cu- rioso, que prueba el espiritu delicado de observacion que le disting-ue, no dejando pasar desapercibido el menor detalle. por insig-nificante que sea, y es que cuando ocurria aquel re- crudecimiento, al jiarecer de la dinamica del Rakata, era cer- ca del medio dia, hora en que se verifican en mayor escala los desprendimientos de materiales, notandose que el fen6- meno va perdiendo paulatinamente su importancia a medida que declinan los rayos del sol, cesando por completo durante la noche. Yerdaderamente es notable y por m^s de un con- cepto interesante el hecho, ya que en el se refleja la g-randi- sima influencia que en las reg-iones ecuatoriales ejerce el astro del dia, especialmente actuando sobre materiales colocados en las condiciones en que k la sazon se encontraba el Krakatoa. Dejando ya el punto que ocupaban por el pelig-ro que cor- rian, dirig'i^ronse hacia la parte occidental del g-ran corte del pico Rakata, donde, alg'O mas seg-uros, pudieron abordar y poner por fin el pi6 sobre el volcan (vease el dibujo adjunto), aprovechando para ello la pequena cala que forma un barran- 00, en cuyas paredes, casi cortadas a pico, pudo el intr6pido •explorador observar la naturaleza y cantidad de materiales arrojados en la ultima erupcion. Con efecto, una de las lade- ras de aquella especie de enorme g-rieta, ostenta muchas co- rrientes antignias de lava neg-ruzca, al paso que la otra se ha- 11a constitLiida por las cenizas, arenas y lapilli de color g-ris claro, casi bianco, ya consolidadas, alcanzando alii y en otros sitios 80 y hasta 100 m. de espesor. En toda aquella costa. el mar, con su incesante y activa in- fluencia, representada por el oleaje, las corrientes y las ma- reas, va g-anando paulatinamente, si, pero con seg-uridad y constancia, el terreno que 4ntes perdiera por la acumulaciou de materiales, y lo hace batiendo en brecha el litoral acanti- lado, arrastrando al fondo los materiales m^s 6 m6nos conso- lidados, y poniendo, por fin, al descubierto enormes masas d(^ cenizas con los g-randes cantos de obsidiana neg-ra y verde que cayeron y se conservan en su seno. Llevado Cotteau de su espiritu escrutador, busc6 en todo el territorio de aquella isla los rastros que pudieran existir de yida, alii donde todo era desolacion y muerte, y dice que solo le fut^ dado encontrar, cosa extrafia, una diminuta araiiita (H) Vilanova. — erupcion del krakatoa. 221 1^ •222 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (18) ocupada en fabricar su tela; k cuyo prop6sito, anade el mis- mo, curioso seria poder seg-uir paso k paso el renacimiento y ulteriores progresos que alii ban de realizar por fiierza el reino veg-etal y el animal, operaciones que seg-uramente serkn rk- pidas, dadas la fertilidad del suelo, la intensidad de los rayos solares y la abundancia y frecuencia de las lluvias ecuato- riales. Por la tarde aquel mismo dia visitaron la isla Verlaten, an- tes adornada de una espl^ndida y exuberante veg-etacion y hoy cubierta toda ella de una capa de materiales arrojados por el Krakatoa, que en muchos puntos no baja su espesor deSOm.Pero lo mas curioso que ofrece la superficie, toda surcada de profundas grietas, es su semejanza, seg-un Cot- teau, con un g-laciar, cuya baja temperatura echaba este de m^nos en aquellos instantes^ sofocado sin duda por los ardien- tes rayos de aquel sol ecuatorial, que 61 califica de implacable, en un pais completamente desprovisto de veg-etacion por efec- to de la terrible catastrofe, que todo lo devast6. Y como prueba de los trastornos que esta operacion terrestre produjo, cita el infatig-able viajero el hecho curioso de lo que ha variado en anchura el canal que separa a esta isla de la de Krakatoa, que hoy es de unos 6 km. cuando kntes, de la erupcion ap6nas era de unos pocos centenares de metros. Excusado parece manifestar que esto es resiultado del hun- dimiento de la parte N. de Krakatoa, como claramente indica el piano adjunto, en el cual se senala tambien lo que la isla Verlaten g-an6 con la caida y acumulacion de los materiales arrojados por aquel volcan en los ultimos dias de Ag-osto de 1883. Este aumento fu6 tan considerable, que seg-un el ing-e- niero Verbeck, de 3,700 m', ha lleg-ado y alcanzaba k la sazon 11,800 m., es decir, que tripiic6 con exceso su superficie. El dia 28 muy de madrug-ada visitaron un mog-ote neg-ruz- co, situado k 2 km. al N. de Krakatoa, como ultimo resto de la parte hundida de aquel volcan, debiendo advertir que k muy corta distancia de aquel escollo, y en el lug-ar mismo donde en Junio de 1883 aparecio el volcan dicho Danan , la sonda no encontr6 fondo k 200 m. Tambien k la isla Lang-, ultima de las visitadas, le sucedio lo mismo que k la de Verlaten, pues sobre haberse separado del Krakatoa por el hundimiento de la parte N. de su territo- (19) Vilanova. — erupcion del krakatoa. 223 rio. la extension que ocupaba ci'eci6 tambien, siquiera en es- cala menor que en la otra, con los materiales acumuiados. Ambas k dos, esto es, Verlaten y Lang*, probablemente forma- rian orig-inariamente parte de la de Krakatoa, de la cual Cot- teau cree liubieron de separarse en alg-una otra erupcion, de la que la historia no conserva meraoria. Desde la isla Lang" visitaron de nuevo Krakatoa, pero sin senalar hecho alg-uno dig-no de mencion, y por ultimo, puso t^rraino k la interesante visita reg-resando de nuevo k Merak, punto situado en la costa NO. de Java, de cuyos desastres di6se cuenta oportunamente al comenzar el relato de la famosa y tristemente c^lebre erupcion. El pueblo indig-ena inaug-urado despues de la cat^strofe, pues el anterior desapareci6 por com' pleto, se instal6 muy oportunamente en puntos m&s altos y en el interior del valle, componi6ndose los habitantes europeos del g-uarda que cuida del faro, de un piloto ing-l^s y de un j6- ven aleman que desempeiia los carg-os de administrador de Correos y teleg-rafista , pues de alii parte el cable que une k Java con Sumatra. De Merak y sus cercanlas todo desapareci6 cuando la erupcion , pues hasta el material del ferrocarril de las canteras de donde se lleva la piedra para el puerto de Ba- tavia ha sido arrastrado al fondo del mar, como sucedi6 con alg-unos wagones y varias locomotoras , de las que alg-una se ve en parte hundida en la arena, no l^jos de la costa, 6 existe aiin en la via, pero las barras de liierro se hallan torcidas y rotas como si fueran de carton. El litoral ha cambiado por completo de aspecto, existiendo en la actualidad un ansa 6 ensenada donde ^ntes habia un cabo 6 promontorio, y vice- versa: v6ase el piano del estrecho. Al dia sig-uiente, 29 Mayo, traslad6me k Batavia, dice el in- sig-ne Cotteau, y lu6g*o al interior de Java, donde k las esce- nas de devastacion y de muerte que presenciamos durante los diez dias que dur6 el viaje por el estrecho de la Sonda, iban k suceder otras bastante m^s placenteras en el corazon de aque- 11a tierra privileg-iada, en la que por todas partes brota y se admira la vida exuberante, seg-un claramente indica el dibujo adjunto. Tal cs el extracto del relato que el infatig-able explorador public6 en el Tour die Monde, y que la sociedad se dig'n6 con- fiar k mis escasas fuerzas, para dar k conocer k nuestros con- 224 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (20) >- to (O c=! a p-i fU o > w f ^ ?=- 3 50 ^ W fX) c/o Q 1: 3 :25 rra ti' s F^ o •=) o M p" td 3 g fD. f^ ^ W *~^ Z t^ cs :33 C5 (21) Vilanova. — erupcion del krakatoa. 225 socios los hechos mhs notables que ociirrieron en el estrecho tie la Sonda desde el 20 de Mayo de 1883 en que se inicio la erupcion del Krakatoa, una de las m^s terribles de que se tlene conocimiento. Para poner t6rmino al escrito , entiendo que para quilatar el m6rito contraido por Cotteau , sevk conveniente insistir en aquellos puntos en que su descripcion difiere de las que acer- ca de la terrible erupcion ban dado otros varios viajeros, com- pletando y rectificando las diversas opiniones que acerca de aquel acontecimiento se ban emitido. En primer lug-ar, fija en el 20 de Mayo de 1883 el comienzo de la erupcion, fecha casi por nadie seiialada, pues en la ma- yor parte de los relatos se cita como hecbo aislado e inicial lo ocurrido el 26 de Ag'osto, content^ndose tan solo con decir alg-unos, que la actividad del Krakatoa databa ya de algunos meses. Pero Cotteau no se limita k fijar con exactitud aquella fecba, sino que marca tambien la de 1680, que fu6 la de la ul- tima erupcion de dicho volcan, circunstancia que hacia se le considerara como apag-ado; y a mks indica con puntualidad el sitio de la isla por donde comenz6 la funcion, que fue el 11a- mado Pebouwatan, bacia el N. de su territorio, cuya altura de 120 m. precisa ig-ualmente. A m^s de todo esto, habla de la erupcion ocurrida en el puerto llamado Danan en el mes de Junto, siendo tres los centros eruptivos principales, aparte los muchos otros que en diferentes puntos del Krakatoa existian k primeros de Agosto, no tomando parte en el imponente apa- rato el famoso Rakata, que diriase reservaba todas sus fuer- zas para el terrible paroxismo del 26 de Ag-osto, seg-uido del espantoso hundimiento ocurrido el dia 27, causa principal de la mayor parte de los atroces desastres que quedan apuntados. Tambien debemos k Cotteau la descripcion que da del sing-u- lar aspecto que ofrecia el inmenso corte que qued6 de Rakata al descubierto, ilustrado k mks con una lamina, cuyas excesi- vas proporciones nos priva con harto dolor de reproducir, y la no menos curiosa resefia del extrano modo como bajo la accion del calor solar va rapidamente desmoron^ndose. En un principio, cuando ocurre un suceso de tal magnitud, todo se exag-era, como ocurri6 con el niimero de victimas, que se dijo en varios relatos que lleg-aba k 100.000; y aunque la cifra seiialada por Cotteau, conforme a datos oficiales, sea aun ANALES DE HIST. NAT. — XV. 15 226 ANALES DE HISTOEIA NATURAL. (22) aterradora, sin embarg-o, disminuye en mas de la mitad los estrag'os. Otro tanto ociirri6 con motivo de los volcanes que se dijo habian aparecido, Ueg-ando alg'unos k decir que entre Java y Sumatra se liabia formado una linea nada meiios que de 16 crateres , cuando en rigor lo unico que aconteci6 fue la formacion, k expensas de los materiales acumulados, de las islas Steers, Calmeyer y otra, que desaparecieron poco tiempo despues. Estas y muclias m^s curiosas noticias que sirven de com- plemento y en alg-unos extremos de rectificacion 41o anterior- mente dicbo por los que le precedieron, quilatan el m^rito de lo escrito por el infatig-able viajero tantas veces citado, k quien la ciencia g-eogrt'ifica y g'eol6g-ica debe g-ratitud, complaci^n- dome en manifestarle aqui el testimonio de la que siente por 61 la Sociedad espailola de Historia jS'atural, y en especial el relator de su interesante viaje. Aliora, terminada ya mi mision, habra de permitirseme ha- cer advertir la sing-ular ooincidencia que salta k la vista entre la erupcion del estreclio de la Sonda, iniciada ya en Mayo, y el terremoto de Iscliia, ocurrido en Julio de 1883; es decir, un mes pr6ximamente ^ntes del gran paroxismo del Krakatoa; lo cual significa, en mi sentir, que entre todas las manifestaciones volcanicas existe la m^s estrecha solidaridad, cualquiera que sea la causa que las determina y la teoria que para explicar- las se invente (1). Habiendo recibido posteriormente el folleto que acaba de publicar el autor del escrito que antecede , dando cuenta de la visita que despues de recorrer el estrecho de la Sonda hizo (1) El eminente profesor Daubree, en la Memoria que acerca de los terremotos lej^o en la Academia de Ciencias de Paris, opina de identica manera, segun se desprende de lo que a proposito de la erupcion del Krakatoa maniflesta, pues dice textualmente: «Esta catastrofe debe mencionarse aqui por sus conexiones con los terremotos propia- mente dichos», y eso que no se hace cargo de todo lo que en el estrecho de la Sonda ocurrio antes del 27 de Agosto. En otro parrafo de la mencionada Memoria, se expresa en los siguientes terminos: «Entre las crisis volcanicas y los terremotos, a mds de las relaciones geograficas, existen otras que, como la alternacion con que unas y otras funcionan, establece entre ellas nuevos vinculos.» Se sabe, con efecto, que todas las erupciones volcanicas se anuncian por temblores, cuya violencia se calma en cuanto se abre una boca volcanica que da paso a torrentes de vapores igneos. (23) Vilanova. — erupcion del krakatoa. 2H a los m4s notables volcanes de Java, pareciome oportuno aua- dir tan interesantes noticias k las indicadas, ya que se re- lacionan con uno de los centros de din§,mica terrestre m^s notables y de nosotros poco conocido , razon que me cblig-6 k impetrar de la Sociedad el permiso para liacerlo, aproveclian- do la oportunidad de haberse retardado alg-o la impresion del primer escrito esperando que estuviera concluido el mapa. Contando, pues, con este permiso, concedido en la sesion ulti- ma, li6 aqui lo m&s curioso que en la citada noticia de Cotteau, inserta en el tomo xii del Anuario del Club alpino francos, encuentro. Al pretender visitar los volcanes de Java, la pri- mera dificultad con que se tropieza es la de hacer la eleccion, a tal punto son numerosos, y cual m^s, cu&l m^nos, todos in- teresantisimos, por las circunstancias que en ellos concurren. Para persuadirse de esto, bastard manifestar que en una ex- tension de territorio que apenas lleg'a k la cuarta parte del que ocupa la Francia, se cuentan cuarenta y seis volcanes, de los cuales hallanse en plena actividad sobre unos veinte; sin que pueda uno fiar mucho respecto de la completa extincion de los que aparecen como apag-ados, seg-un acaba de probar el Krakatoa, tras de dos sig'los y pico, de no haber liecho erup- cion hasta la terrible de Ag'osto de 1883. En vista de estas dificultades, decidi6se Cotteau k visitar los que se liallaban mas cerca de Buitenzorg-, lug-ar de su resi- dencia despues de la expedicion que antecede, y los que fueran mas abordables. Por de pronto, k la salida de aquella poblacion, cuyo encanto expresan los liolandeses con el nombre que le dieron, que sig-nifica ^^^^ cmdados, pequeno Versalles, cuyo jar- din bot^mico no tiene rival en el mundo entero seg-iin Cotteau, disting-uense los dos volcanes Uamados Salak y Ghede, que abandono por entonces el intrepido viajero, prefiriendo diri- g'irse h^cia Bandong-, pueblo situado en una ft^rtil y risuena meseta, cuya altura, 700 m., modera alg-un tanto la extremada temperatura que en diclias latitudes suele experimentarse, con el fin de visitar el volcan llamado Tankuban-Prahu, nombre que sig-nifica en leng-ua malaya barco invertido, que es, con efecto, el aspecto que ofrece visto k la distancia de unos 30 km. Hasta Bandong' lleg-a la via f6rrea que parte de Buitenzorg-, pero desde alii el viaje se hace on el carruaje del pais, que se llama Kahar, hasta el pueblo de Lembang, situado k 1.200 m. 228 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (24) sobre el nivel del mar, desde donde hay que hacer la ascen- sion del volcan que est^ h otros 1.000 m. mas alto, a caballo 6 k pi6, habi^ndose decidido por este ultimo medio k que con- vidaban el tiempo fresco, efecto de la ben6fica lluvia que habia caido aquella manana y el cielo alg-o cubierto. Com- pr^ndese ademas que el viajar de este modo se adapte mAs h las condiciones del observador concienzudo y entusiasta por las bellezas naturales, que me consta k ciencia cierta concur- ren en D. Edmundo Cotteau , quien aseg-ura que ^1 mismo se hallaba embelesado y sin sentir las fatig-as de la ascension, contemplando al paso aquel rico y exuberante paisaje, en el que fig-uraban tantas y tan variadas plantas, desde el bambu y el pl&tano, la palma del azucar, el cafe y la quina, hasta los bosques virg-enes de helechos arb6reos, de filodendron y de mil especies de lianas trepadoras. Una vez alcanzado el v^rti- ce del volcan k 2.072 m. de altura, tuvo que bajar algo por la opuesta ladera para mejor observarle, advirtiendo en primer t^rmino una g-ran abundancia de frambueseros repletos del sabroso fruto junto al camino mismo, brindando con aquel reg-alo al viajero, y algo miis allk un bosque, no vivo, sino de es- queletos de ^rboles, que permanecen aim de pi6, pero muertos y secos por las emanaciones delett^reas del volcan. Desde alii aparece gran parte de la llanura de Java, con un tinte azulado muy notable, parecido al de las ondas del mar, por efecto de la deslumbradora luz ecuatorial, destacandose de aquella es- pecie de inmensa y encantadora sAbana azul, no pocas man- chas que representan los bosques que rodean y protegen con su ben^fica sombra k los pueblos. Llegase por estrecha senda hasta un punto en el que el terreno representa una especie de arista, por donde termina el alto murallon que separa y domi- na lo m6nos en 150 m. los dos crateres que ostenta el volcan, anchos de m^s de 1 km. y cuyo fondo hallase ocupado por delet^reos y p6rfidos pantanos de aguas estancadas, de color lechoso. De los dos crateres, el de la izquierda estaba al pare- cer tranquilo, acreditando tan s61o su relativa actividad las fumarolas 6 humaredas que sin ruido ostensible se despren- den de la superficie liquida; pero el de la derecha acus6 un estado mayor de paroxismo, pues se percibia distintamente un terrible ruido alia en el fondo, desde el cual se levantan k notable altura magnificos surtidores de agua hirviendo, pues- (25) Vilanova. — erupcion del krakatoa. »9 to que se advierte en la superficie liquicla el movimiento pro- pio de un liquido en ebuUicion. El seg-undo volcan que visito el incansable Cotteau fu6 el llamado Guntun-Gunur, ciiya ascension, siquiera muy inte- resante, fue tambien alg'o m^s fatig-osa por las pendientes rapidas y el mal camino que hay que recorrer, sin citar del monte particularidad dig-na de llamar la atencion. De regreso k Buitenzorg-, liizo Cotteau la ascension del vol- can llamado Glied(^, cuya altura es de 3.000 m., distingui^n- dose el picaclio desde muy l^jos en el Oc6ano, 6ntes de lleg-ar a Batavia, ascension fant^stica hecha -k pi6 y k la palida pero muy clara luz de la luna el 10 de Junio, y erizada de tantas dificultades por efecto de la naturaleza y estructura del terre- no, por la abundancia de ag-uas corrientes y estancadas, Mas unas, termales otras, acusando la temperatura de 41" y por la indole especial de la vegetacion, que mas de una vez, segiin confesion propia, hubiera deseado el animoso viajero oir la voz de retirada de su companero Breon y de los g-uias mala- yos que le acompaiiaban. A las 2'' 30" de la madrugada y a la altura proximamente de 2.000 m. encontraron el manantial termal, originando las aguas de este, como de otros cuya tem- peratura era muclio menor, infinidad de arroyos y cascadas por entre las cuales tenian que marchar los excursionistas, moj^ndose liasta los liuesos, como suele decirse. A la altura de 2.500 m. la vegetacion cambia por complete de aspecto, las orquideas espl6ndidas y los lielechos arb6reos desaparecen para ser reemplazados por arboles y arbustos, cada vez mks pequenos y raquiticos, de aspecto europeo. Por fin, poco antes de la salida del sol llegaron k la ansiada cumbre, desde la cual gozaron los viajeros de un panorama maravilloso; k corta dis- tancia el volcan Pangerang y el majestuoso picaclio del Man- dalawangi; algo mks distantes muchos otros conos volcanicos de color azulado m4s 6 m(§nos intenso segun la distancia, apa- recian como otras tantas islas de un fantastico arcliipielago al trav6s de una especie de inmensa cortina de nubes que se ex- tiende k 2.000 m. de la superficie. A los primeros rayos sola- res la gasa interpuesta desapareci6, presentandose k los ojos extasiados de los viajeros la llanura sembrada de manchones amarillos salpicados de verde, indicando el emplazamiento de los pueblos y de los arrozales. Despues de atravesar con no 230 ANALES DE HISTORIA NATURAL. t.2») pocas dificultades el antig-iio crAter, apareci6 en la vertiente opuesta el abierto en la nueva erupcion, especie de gran cono invertido de unos 400 m. de di^metro y otros tantos de pro- fundidad, por donde todavia se advertian las senales del re- ciente paroxismo, especialmente grandes chorros de ag-ua hirviendo y fumarolas de notoria violencia. La bajada al fondo no era prudente ni siqiiiera intentarla, por cuanto las paredes del crater, cortadas h pico en muchos pimtos, aparecen por todas partes cubiertas de azufre, lo cual sig-niflca que en esto no se apartan aquellos volcanes de lo que caracteriza y tantas veces liemos visto en el Etna, Vesubio, etc. Entre los volcanes de las provincias centrales el primero que llam6 su atencion fu6 el Uamado Merapi, cuya imponente y majestuosa masa de 2.800 m. se disting-ue perfectamente desde Djokjokarta y desde Solo, pueblo delicioso situado en un punto que sirve de lazo de union entre el Merapi y el Mer- babu, alto 6&te de 3.116 m., y donde merced k su altitud de 1.585 m. se g-oza de una temperatura muy ag-radable, que per- mite cultivar las legfumbres y los frutales de Europa, como se dan en el jardin del g'obernador de Solo. La ascension no se hizo sin veneer g-randes dificultades, hijas como en casi todos los volcanes de las pendientes r^pidas y de la abundancia de arenas, cenizas y cantos sueltos que no permiten sentar bien el pi6. La cavidad del crater, bastante g-rande, asi en anchura como en profundidad; del fondo se escapaban numerosas fu- marolas que indican cierta relativa actividad , aunque no acompanadas de esos ruidos sordos y subterraneos que indi- can hallarse el volcan en estado de paroxismo. El panorama que desde aquella eminencia se descubre parece que es en- cantador, disting-ui^ndose perfectamente el Merbabu, cuyas enormes grietas se unen con las del Merapi, y m^s alia, en direccion 0., el famoso cono del volcan Sumbing- que alcanza la enorme altitud de 3.336 m. El dia 30 de Junio realiz6 Cotteau la ultima ascension a los volcanes javaneses, subiendo al llamado Bromo, distante 400 kil6metros al E. del Merapi. Su itinerario fu6 el sig-uiente: de Solo a Surabaya, seg-unda capital de la isla, 261 km. en ferro- carril, atravesando un territorio delicioso y exuberante de ve- getacion, siendo el arroz y la cana dulce los principales culti- vos; encontrando k su paso los dos volcanes Lawou (3.236 m.) (27) Vilanova. — erupcion del krakatoa. 231 y Willis (2.168 m.), que rompen la monotonia de la llaniira; de Surabaya a Pasuruan 63 km. en via ferrea, de este punto h Paserpan en carruaje y k caballo liasta la estacion sanita- ria de Tosari -k 1.780 m. de altitud, situada en medio de ricos cafetales y g"ozando del temple de una no interrumpida pri- mavera; desde alii se descubre el macizo volcanico, dicho Ardjouno, cuya cima situada k 3.333 m. de altura se llama Vidodayan, que en leng-ua malaya sig-nifica residencia de los dioses. Por ultimo, se lleg-a al Bromo, que en sentir de Cotteau es uno de los volcanes mks notables, no tan s61o del territorio de Java, sino del mundo entero: su base ocupa una superficie inmensa, la pendiente suave y regular en un principio, afecta despu^s el aspecto de terrazas sucesivas; su forma no es tan perfectamente c6nica como la de otros volcanes; alcanza la altitud de 2.500 m., con la particularidad parecida k lo que se observa en Stromboli, de ofrecer el crater por debajo del punto culminante. En la ascension se disfruta de un paisaje distinto del de otros volcanes de aquel territorio, liall^ndose liasta 2.300 metros cubierto el suelo de pinares y bosques de cipre- ses gigfantescos, y sembrado el camino de maizales, de campos de coles, patatas y otras liortalizas, y de flores de capuchinas, de miosotis , de claveles y otras varias que semejan la vege- tacion europea. A las ocho de la manana llegaron los viajeros al borde del antiguo crater, dicho Mungal, situado k 2.378 m. de altura, el m^s extraordinario que pueda imaginarse, ya que segun Cotteau, representa 6 afecta la forma de una elipse, cuyo mayor di^metro mide 7 km. y el menor 5 H , con una profundidad aproximada de 250 m., rodeado el borde de una especie de faja de variadas alturas, y el fondo piano, cubierto de hierbas amarillentas, recibe el nombre de mar de arenas, por cuanto las cenizas y lapillis movidos y trasladados de un punto a otro por los vientos, forman en muchos puntos espe- cies de surcos semejantes k las olas del Oc6ano. En el centro de aquel desierto de arenas se levantan varios picachos c6ni- cos, y entre ellos el Bromo, todavia k la sazon en actividad, cuyo crater se lialla a unos 200 m. de altura sobre el fondo del antiguo Mungal , su borde mide 1 km. de dij\metro y una profundidad de 200 m.; en sus paredes distinguense las dife- rentes corrientes de lava y capas de arenas y cenizas, buzando h&ciauna cavidad que ocupa el fondo por donde acompafiadas 232 AN ALES DE HISTORIA NATURAL. (28) de g-randes ruidos subterraneos se escapan enormes columnas de vapor. Dicha cavidad cambiaba de dimensiones y aspecto muy h menudo, al decir de Cotteau, vi^ndose con frecuencia su interior tenido de rojo oscuro, que sin duda seria el color de la lava en ig-nicion. Desde lo alto de Bromo distfng-uese perfectamente y en toda su esplendidez el rey de los volcanes de Java, el Semiru , cuyo cono, punto culminante de la isla, alcanza 3.672 m. de altura; despide continuamente la columna de vapor que acredita hallarse en plena 6 en semi-actividad. Este ultimo volcan no pudo ser visitado por Cotteau por la distancia, cinco jornadas, que median desde el Bromo, y por la JDremura del tiempo, teniendo que embarcarse en Batavia en el vapor que habia de llevarlo a Australia. Desde la rada de Samarang' se disting-ue perfectamente el panorama com- pleto de la cordillera volc^nica que corre paralela a la costa en el centro de la isla; seis son los principales, a saber: cami- nando del 0. al E. el Djieng-, el Sindoro, el Sumbing-, el Unarang, el Merapi y el Merbabu; de todos los cuales s61o el Merapi despide la columna de liumo que se distiug-ue per- fectamente a pesar de la distancia que lo separa, 60 km. Hacieudo escala en Pekalong-an , Tag-al y Cheribon , distin- guense al paso el volcan Slamat y lu^g-o el Tjerimai, de mas de 3.000 m. de altura, por no citar m^s que los principales. Una ultima y curiosa observacion , y que da idea de lo que en Java calienta el sol: habiendo olvidado servirse de los guan- tes, h los tres dias advirtio que la mano, y especialmente los dedos, liabian tornado el color de cangrejos cocidos; son pala- bras propias. Tal es en breves frases el interesante relato del insigne e infatigable Cotteau, ilustrado con varios dibujos, a favor de los cuales y de la puntual y fidelisima descripcion que da el autor, puede formarse idea de aquel singular centro volcanico, uno de los mas importantes del globo. DESGRIPGIONES DE MOLUSCOS DE MALLORCA, DON FERNANDO MORAGUES. (Sesion del 2 de Junio de 1886.) Una vez descritas por el reputado naturalista Sr. Dr. Will Kobelt cuatro especies nuevas de moluscos terrestres de Ma- llorca, he creido conveniente publicar en los Anales dichas descripciones para conocimiento de los senores socios; de- biendo advertir que las tres primeras descripciones ban sido ya publicadas como podra verse , y que la ultima la publico yo en estos Anales, a peticion del citado Dr. Kobelt, a cuyo senor no puedo menos de manifestar mi ag-radecimiento por su amabilidad en estudiar y describir los moluscos nuevos que de Mallorca le remito. Helix (Jacosta) Moraguesi Kobelt. Testa late et perpective umbilicata, depressa, spira plana, carina irreg-ulari munita, solidula, cretacea, albida vel obso- letissime fasciata, apex minimus, Isevis; sutura impressa, cre- nulata, anfr. 5>9 plani, leniter reg-ulariterque crescentes, ca- rinati, costis obliquis, distantibus ad carinam distinctiori- bus sculpti; ultimus pEenultimo vix latior, descendens, cari- na irreg-ulariter flexuoso-serrata cing'ulatus, supra planatus vel impressus, infra rolundatus, circa umbilicum indistiucte 234 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (2) cristatus, costis in umbilicum deciirrentibus. Apert. irreg-ula- ris, lunata, ad carinam canaliculata, peristomate recto, albo- labiato, marg-inibus conniventibus, callo tenuissimo junctis, supero protracto, basali irreg-ulariter arcuato, vix reflexo. Diam. maj. 12, min. 10, alt. 4,2 mm. Hab. Palma insulae Majoricse. Helix Moragiiesi Kobelt, Nachr. Bl. Mai. Ges. xv, 1883, p. 114. Iconogr. N. F., fig*. 159. Helix (Iberus) Oberndorferi Kobelt. Testa exumbilicata, depresse conica, solidiila, basi leviter impressa, subcostulato-striatiila, albido-grisea, seriebusmacu- larum castanearum vel fasciis interruptis 5. aperturam versus nig-ro-castaneis cincta et maculis corneo-castaneis fulg-uratis pallidioribus iindique nisi ad basin ornata, basi albida ad in- sertionem marg-inis basalis baud maculata. Anfr. 5 convexi, reg-ulariter accrescentes , ultimus baud dilatatiis, subinfla- tns, basi convexus, ad locum umbilici impressus, antice valde deflexus. Aper. ovato-rotundata , valde lunata , marg-inibus distanctibus, peristomate supero leviter expanse, externo vix reflexiusculo, basali incrassato, subdentato, ad insertionem vix dilatato. Diam. maj. 20, min. 18, alt. 14 mm. Hab. Palma Majoricae. Helix Oderndorferi Kobelt, Nachr. Bl. Mai. Cfes. xiv, 1882, p. bg". Iconogr. N. F., fig*. 62. Hyalina lentiformis Kobelt. Testa aperte umbilicata, orbiculato-lentiformis, carinata, utrinque convexula, striatula, fusco-cornea. Anfr. 5 reg'ulari- ter accrescentes, sutura distincta sub-marg-inata discreti, ul- timus vix dilatatus, distincte ang-ulatus, basipallidior b^vior. Apert. lunato-ovata, extus ang-ulata, labro tenui, simplici, ad insertionem baud dilatato. Diam. maj. 12, min. 11, alt. 5-6 mm. Hab. Majorica. (3) MoragueS.— DESCRIPCTONES DE MOLUSCOS DE MALLORCA. 235 Hyalina Untiformis Kobelt, Nadir. Bl. Mai. Cies. xiv, 1882, p. 122. Pupa Moraguesi Kobelt. n. sp. Testa perforata , conico-elongata , spira attenuata , apice acuto , cornea , sub lente oblique et confertim costulato- striata. Anfr. 5 convexiusculi, sutura profunda discreti , re- g'ulariter crescentes, ultimus penultimo vix latior, ad aper- turam leviter ascendens et pone marg-inem levissime plana- tus. Apertura obliqua, oblique ovata, fere cordata. sexplicata, plicis duabus punctatibus, supera brevi, infera long-a , in- trante, columellaribus 2, supera ad insertionem columellae, infera minore, palatalibus 2 subajqualibus ; peristomate levi- ter incrassato, marg-inibus callo tenui junctis, columellari subdilatato, patente. Alt. 4. mm. Hab. Majorica. Esta especie fue descubierta en Alcudia por D. Jos6 Capde- bou, cuyo seiior tuvo la amabilidad de regalarme varies ejem- plares. CONTEIBUTION L'ORIHflPTEROLOGIE DE I/ESPAGl CENTRAIE XjE :r. IP. J". i=-A.iex abdomims 9 utin Epa- cromia thalassina F. Long', corporis ^■'22 -28""; Q 25,2-32-"'' — pronoti 3-4 4,6-5,2 — elytrorum 15,5-18.5 20 -24 — fem. post 10,2-12,7 13,5-15 D'un gTis roussatre vari6 de brun, passant au gris blanc sin- la tete et sur la face externe des femurs posterieurs. Tete ro- buste, Yeux gros et saillants. Occiput arroiidi , orn6 cliez les individus a coloration vive de 4 fascies etroites, brunes, dont 2 post-oculaires droites, et 2 faisant suite aux carenes laterales du vertex, arquees et diverg-entes. Vertex 16g'erement excav6, triang-ulaire en avant, a sommet tronqu6, limits late- ralement par deux carenes un peu converg-entes en arriere. Fossettes triang-ulaires, souvent emouss6es en avant et passant a la forme trapezoidale. peu profondes. Front reeling, a profil convexe; surface lisse, un peu ponctu6e au dessus du chape- ron. C6te frontale r^trecie a son origine, puis sensiblement parallele, disparaissant bien avant d'atteindre le chaperon, plane et ponctu(§e, offrant autour de I'ocelle une impression peu etendue cliez la 9, pouvant affecter chez le cf la forme d'un sillon peu profond. (.1) In J" post dessicationem abdomine notabiliter breviora. (7) Pantel. — orthopteres d'ucles. 213 Antennes filiformes , ayant chez le q^ deux fois la long-ueur du pronotum.. aussi long'ues que la tete et le pronotum r6unis, €liez la Q; d'un gris roux, plus sombres en dessous et vers rextr^mite. Pronotum peu r6treci en avant. Disque d'un roug-eatre obs- €ur, un peu fauve en arriere, souvent orne de deux fascies lat^rales sinueuses, assez rapproch6es vers le milieu du pro- zona, diverg'entes dans les deux sens a partir de ce point, d'un gris pale. Sillon transversal principal droit uu ondule, plus rapproche du bord anterieur que du bord posterieur. Carene mMiane saillante, interrompue par le sillon transversal; les deux seg'ments vus de profil formant un angde rentrant tres obtus. Partie dorsale du m^tazona prolong-6e en arriere en un processus obtusang^le, a sommet arrondi et a c6t6s l^g-^rement convexes en dehors; surface plane, tres finement rug'ueuse et mate au milieu, chagrinee et luisante sur les aretes laterales qui sont larg-ement 6mouss6es. Lobes reflechis offrant vers le milieu une larg-e impression; surface chag-rinee dans la partie metazonaire, plus ou moins in^gale dans la partie prozonaire ou s'observent de g-ros points enfonc^s peu nombreux et peu profonds, en meme temps qu'une taclie brillante pale et bor- d6e de noir; bord inf^rieur descendant obliquement de chaque cote, mais surtout par devant, et formant vers le milieu un ang-le saillant obtus et emousse. Elytres un peu plus long-s que Tabdomen dans I'insecte vi- vant, un peu plus courts chez le cf apr^s la dessiccation; a peu pres translucides (moins cependant que chez VEpacro- mia thalassina F.), d'un g-ris fauve interrompu par des taches irr^g'ulieres brun-sombre. Ces taches sont plus petites que chez VEp. thalassina F. , mais leur distribution est k peu de chose pr6s la meme: la premiere par ordre d'importance occupe la r^g-ion du plexus discoidal et s'etend en avant j usque dans I'aire mediastine; la deuxieme est situ6e un peu au del^ du pre- mier X basilaire et va du bord anterieur a la nervure radiale ant^rieure; les autres sont plus petites et distribuecs princi- palement dans le champ discoidal. Nervature d'un caractere fort et tr^s accentu6, en general. Aire mediastine prolong-ee au dela des Vs niais n'atteig-nant pas les % de la long-ueur de I'^lytre. Nervure intercalee parallele k la nervure radiale dans la plus g-rande partie de son parcours, s'en rapprochant sen- 244 ANALES DE HISTORIA ^'ATURAL. (8) siblement a ses deux extremit^s. Nervure radiale moyenne bifurquee iin peu an dela dii milieu: le rameau ant^rieur de- meure simple; le rameau posterieur fournit trois rameaux se- condaires qui se distribuent dans la portion apicale de I'elytre. Ailes transparentes, l^g^rement lav^es a la base d'une teinte opaline bleu-blanchatre. Nervures des reg-ions ant(^rieure et apicale d'un brun noir. Femurs posterieurs robustes , comprimes-dilates. Surface interne de couleur claire, lavee, principalement vers la base, d'un rouge carmin faible, devenant tres intense dans le sillon inferieur, ornee de trois taclies brunes et d'un anneau preg"6- niculaire jaunatre; surface externe d'un g-ris blanchatre sur lequel ressortent plus ou moins des taches obscures corres- pondant a celles de la face interne: la 3'' a partir de la base, situ^e immediatement au dessous de I'anneau pale preg-eni- culaire, est constamment bien visible; carene inf^rieure orn^e de 4-6 points noirs larg-ement espaces. Genoux et tarses poste- rieurs comme ebez VE'p. thalassina F. La teinte roug-e est un peu plus intense que dans cette espece et moins que dans VEp. strepens Latr. Poitrine g-ris-blancliatre ou g-ris-violac6 , faibleraent ponc- tuee et a peu pres glabre. Espace compris entre les lobes m6- sosternaux marqu6 en avant d'une petite impression noire; celui compris entre les lobes metasternaux presque entiere- ment noir. Abdomen dans le c/": d'un g-ris roussatre en dessus, de la couleur du sternum en dessous; ayant, a la mort, une ten- dance marquee a se relever a partir du 5'' seg-ment; plaque supraanale tres g-rande, a peu pres aussi larg-e que long-ue, arrondie a son insertion, un peu att^nuee sur les cotes et pro- longee au milieu en un processus ang-uleux, aig"u, a cotes le- g-erement sinueux, h surface plane, rug-ueuse, couverte dans la moitie apicale de rides longltudinales et ofTrant dans la moitie basilaire un larg-e sillon median peu profond, borde de part et d'autre par une lig-ne elevee qui slnfiecbit vers le mi- lieu et vient s'appuyer normalement centre le bord lateral; cerci a peu pres cylindriques, assez allong-^s, presque g-labres, termines en pointe mousse; plaque sous-g-enitale avancee pa- rallelement a I'axe de I'abdomen et dans le plan meme du 9*" segment ventral, completement aplatie sur elle-meme, regu- {«) Pantel. — orthopteres d'ucles, 245 lierement arrondie a I'apex, g-labre, fixee au seg-ment ventral par line suture bien marquee ang-uleuse au milieu. Abdomen dans la Q: de la m6me couleur que dans le a'; pla- que supraanale et valvules conformees comme dans VEi^. tha- Jassina F. II est probable que la couleur est sujette dans cette espece comme dans ses cong-eneres a de g-randes variations. Sur le petit nombre d'individus, une quinzaine environ, que j'ai pu observer, il s'en est trouve iin d'un vert clair et plusieurs au- tres chez lesquels la couleur verte apparait sous forme de fas- ■cies dans le champ marginal de I'^lytre ou meme sur le pro- notum. VEi). platypygia est caracterise en premier lieu par la con- formation si siug-uliere des pieces anales cliez le cf et par la tendance de I'abdoraen, non moins exceptionnelle peut-etre cliez line espece ail6e. a se relever (quoique d'line maniere moins brusque que chez les Pamphagides ) ; par le contour in- ferieur des lobes reflechis; par la brievete relative des organes du vol et enfin par les taches d'un noir de poix qui ornent les espaces interlobulaires du sternum et le font paraitre nigro- ombilique. Ces caracteres ne lui sont communs avec aucun autre Epacromia d'Europe, et, bien que le dernier ne puisse avoir de soi qu'une importance tres secondaire , il y a lieu de le croire constant et on pent en tirer parti pour reconnaitre immediatement la Q , un pen plus ditRcile a disting'uer. Cette remarquable espece se rapproche visiblement de VEin- <;romia thalassina F. par la conformation de la cote frontale, des fossettes du vertex, et surtout par la livree g-^n^rale, par la forme et la distribution des taches sur les ^lytres et sur les pattes posterieures; elle s'en disting-ue par les caracteres d^ja sig-nal^s et en outre par ses formes plus lourdes, sa taille plus g-rande, la position de la nervure intercal^e jiar rapport a la nervure radiale, et par la puissance des femurs postc'rieurs. Les deux espaces ont et6 capturees simultan^ment, en autom- ne, dans une prairie sal6e. EUes ne paraissent pas resister aux froids de I'liiver aussi facilement que VEp. strepens Latr.: abondantes en individus au inois de novembre , elles avaient disparu un mois plus tard et fait place k de nombreux Epa- cromia strepens. 246 ANALES DE HISTORIA NATUEAL. (10) CEdipoda collina, sp. n. Corpus crassiusculum. Colore griseo vel obscure testaceo fiisco- Tariegaio, vel s^iMoto cinereo-pulvendento, summe variaMH. Ver- tex mque latus et longus, obscure octogonus, concavus, irregulari- ter fossulatus , ad insertionem costre frontalis excaxato-excisxis. FoveoJce irregulares, pentagono', undique costiilatfp. Costa fron- talis in cf subparalleJa, in 9 ad insertionem antennarum dilatata, infra ocellum quandoqne constricta; iibiqiie sulcata, jmrte supe- riore carinula habitudinis valde variabilis ornata. Pronotmn an- tice constrictum, sulco transversa in tertia parte antica sito. Pro- 2ona supra tuberculis elevatis latis verrucosa. Aletacona parte discoidali in processum acxitangulum producta, medio sul)con- vexa, ad sulciim transversiim late impressa, cantJiis acutissimis extrorsuni valde convexis lUrinque limitata, ve7Tucis oblongis scabra. Carina media expressa, parte 2^'i'ozonali elevata, subrec- ta, ad sulciim abrupte excisa; j^rte metazonali a latere visa hinc et inde depressa , medio arcuata, acuta. Elytra regulariter me- dium tibiarum posticarum haud vel vix attingentia. Ala suaviter caeruleo vel per varietatem roseo-liyalince, fascia fnsca transversa postice abbreviata in sinu 3° vel 4° desinente, marginem posticum haud vel vix attingente, intus 2Mrum arcuata necnon vittam ra- dial em long am emittente; apice hyalino. Femora postica in mo- dum CEd. gratiospe Sew. constnicta et picta, sicut et tibia j^osti- ca. Pectus sublatius quam longius. Abdome^i cmnpectore sordide l'Utesce7is, in of citrinum, vel griseum violaceo-adspersnm , parte discoidali segmentorum ventralium saturatius violacea. Reliqua ut in CEd. gratiosa tServ. Long", corporis c — pronoti — elytrorum — fem. post Var. sulpliurans: Corpus totum prninositate sulphurea mar- moratum. Tegumentum sculptura expressiori. Costa frontalis distinctius sulcata. Ala semper rosea. Tibia postica cum tarsis omnibus lutescentes. 16 -19""': 9 19 -26-"' 4-5 5,5- 6,3 15,8-21 19 -24 11 -12,5 12,3-15 (11) Pantel, — orthoptere^ d'uclks. 247 Variationes indolis inconstantioris. H) Corpus totwi'ii lyminositate alhida varie pictum: sculpiura tegiimenti obtitsior, verrncis et costulis majoribus prope de/icien- tibus. Femora postica distinctius mnltifasciata. y) Corpus totiim ochraceo-vinosnm; fasciis trans'oersis elytro- rxiM femormnqve snbdeletis : sculptnra ^;/?^? minusve obsoleta et pimctuatione conferta suppleta. d) Pro'iwii metazona superne ?iwea. pla/m . carina media dis- tincta sed valde Jmmiliata. i) Pronoti metazona tota pallida^ sordlde lutescens vel oc/tra- cea, typice rugosa vel sublavis. Taille mediocre . formes trapues. La disproportion entre la larg-eur tres notable de la poitrine et celle du notuni , la dis- position des elytres au repos et, en g-eneral, I'obliqnite des parties laterales inser^es a angle vif sur les parties dorsales lui donnent une forme pyramidale assez accnsee. T^g-nment fortement rug-ueux, asaillies quelquefois calleu- ses et (^burn^es. Conleur tres variable: le plus souvent g*risatre ou fauve, abondamment vari6 de taches sombres; quelquefois unifor- m^ment g-ris-cendr^ , poudreux ( coUines gypseuses ). Les variations les plus notables sont signal^es a la suite de la diagnose. Occiput proeminent, h6riss6 d"asp6rites au milieu desquelles on distingue souvent une carinule m^diane prolongee jusqu'au tiers de la longueur du vertex. Vertex irregulierement octogonal . a pen pres aussi large que long ou un pen plus large dans quelques Q; concave, h surface tres in^gale; fortement creus6 et 6chancr6 en avant a Torigine de la c6te frontale. Fossettes irregulierement penta- gonales, ordinairement profondes et a bords saillants. Cote frontale large, subparallele cliez le cf, dilat6e a la liau- teur de Tinsertion des antennes, un pen r^trecie au dessous de Focelle , puis insensiblement dilat^e vers le chaperon cliez la 9 ; creusee dans toute sa longueur d'un sillon pen profond et orn^e k la partie sup6rieure d'une carinule rn^diane. Cette carinule est ordinairement limitee en avant du vertex par une saillie transversale , et se continue inferieurement par un sillon quelquefois peu marque, resserr^ au niveau de Tinser- 248 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (12) tion des antennes par deux eminences lat(^rales irreg'ulieres; elle est quelquefois disloquee, ou contourn6e, ou reduite a un simple tubercule marquant son orig-ine. Antennes ayant meme long'ueur relative que dans les espe- ces voisines, un peu d^prim^es , principalement a la base. Couleur fauve ou cendree, le plus souvent interrompue en dessus par des taches obscures simulant des anneaux: plus sombre en dessous et dans la partie apicale. Pronotum fortement 6trang'16 en avant du sillon median, prolong-^ sur les elytres en un processus ang'ulaire aig"u; con- colore ou orn6 accidentellement sur le bord posterieur d'un lis6re jaune de soufre. Partie dorsale du prozona assez elev6e vers le milieu, limit^e de part et d'autre par deux petites cotes fort courtes et verruciformes, issues du bord ant^rieur etdiri- g-6es obliquement en dedans; heriss6e de tubercules allong'^s irr6g'uliers que domine la crete m^diane; celle-ci est assez 6Ie- v^e, brusquement et profond^ment couple par le sillon trans- versal an V3 ant6rieur de la long-ueur totale du pronotum. Partie dorsale du m6tazona fortement deprimee a sa base, plus ou moins convexe vers le milieu; limitee lat^ralement par des aretes tranchantes fortement arquees en dehors; Ii6riss6e de tubercules allong-^s disposes quelquefois sym6triquement. La oarene mediane est bien marquee sur cette partie mais peu elevee; vue de profil, elle s"61eve h partir du sillon transversal en decrivant une courbe assez variable, quelquefois simple- ment convexe, d'autres fois 16g-erement ondul^e. Lobes r^fle- chis offrant vers le milieu une larg-e impression; finement cbagrines ou grossierement rug-ueux. Elytres atteig-nant k peine et ne d6passant que par excep- tion le milieu des tibias posterieurs; de couleur pale, coupes transversalement par 3 fascies obscures: la fascie basilaire s'etend au dela du premier X de la long-ueur: elle est souvent effacee a la base , ou resolue en taches espac^es qui laissent apercevoir la couleur du fond; la fascie apicale est vag^uement triang-ulaire , souvent nebuleuse. La nervure intercalee est, a son orig'ine, plus rapproch^e de la nervure ulnaire que de la nervure radiale; elle demeure a peu pres parallele a celle-ci, ou s'en rapproche insensiblement et vient se terminer dans la branche radiale de Tare stig-mataire, ou devient indistincte a rextremit6 et se perd a travers les venules transversales. (13) Pantel. — orthopteres d'ucle.s. 249 Les nervures les plus saillantes: radiale moyenne, aiiale et axillaire, soiit souveut ornees de points noirs que Ton retrou- ve assez ordinairement sur les diverses arfites vives du teg-u- ment, Ailes d'un bleu tres delicat et transparent, ou, par excep- tion, d'un rose tres 16g-er. Fascie transversale noire, de larg-eur moyenne, peu arquee en dedans, peu attenu^e a son extremi- te, disparaissant dans le S*" sinus ou dans la premiere moitie du4''; se rapprocliant beaucoup du bord posterieur de I'aile mais ne Tatteig-nant qu'exceptionnellement. Interieurement cette fascie envoie vers la base de Taile une bande radiale nettement limitee sur ses bords, prolong-ee jusqu'a une dis- tance de I'insertion eg-ale au }{ de la long-ueur totale. La r6- g'ion basilaire de Faile faisant suite a la bande radiale est in- colore ou a peine lavee de bleu sur les nervures, bleuatre dans la vari^te a ailes roses. La portion apicale laissee libre par la fascie transversale est hyaline, avec quelques nervures en- fum^es par places; sa long"ueur est eg'ale au }i de celle de raile. Femurs posterieurs robustes, conformes et color^s comme chez V(Fd. gratiosa Serv. Tibias correspondants faiblement bleuatres, pales en dehors et par dessous; offrant dans leur livree les m6mes particularites de detail que dans cette mSme espece. Tarses posterieurs pales ou bleuatres, quelque- fois d'un jaune assez vif en dessous ou entierement jaune- citron. Plaque sternale sensiblement carree chez le a, plus larg-e que long'ue chez la Q, parsem6e ca et la de points enfonc6s; d'un gris pale saupoudre de violet ou uniform^ment jau- natre. Abdomen de la couleur de la poitrine. Dans les individus a dessous du corps violace les plaques ventrales des seg-ments abdominaux sont plus foncees sur le disque, et les dernieres sont quelquefois d'un bleu intense. Les pieces anales sont con- form^es comme dans les especes voisines. Cette espece parait caracterist^e principalement: 1" par ses formes lourdes et raccourcies dont le caractere est facile k sai- sir dans le sternum et dans les org-anes du vol; 2" par la livree des ailes. Sa structure generale vivement accentuee , la long-ueur de 250 ANALES BE HISTORIA NATURAL. (14) la bande radiale, la tendance de la fascie transversale a lais- ser libra le bord posterieur de I'aile, d'autres caracteres moins importants tels que la pruinosit^ blanche qui apparait acci- dentellement sur la tete et sur le pronotum, la rapproche- raient de V(Ed. gratiosa Serv. Elle s'en distingue 1" par ses formes plus ramasst^es: le sternum, les femurs post^rieurs, les plytres surtout, sont notablement plus courts; 2" par la colora- tion des ailes: la fascie transversale est plus courte. moins ar- quee et moins att^nu^e k I'extr^mit^, la couleur, meme dans la vari6t6 rose, est plus l(^g"ere et d'un ton different. Les memes caracteres, auxquels il faut ajouter la long-ueur plus g-rande de la bande radiale, permettent de la disting-uer de V(Fcl. ccerulescens L. II faut remarquer cependant que cer- tains individus (/» exceptionnellement favoris^s sous le rap- port des org-anes du vol , ont les ^.lytres aussi long's ou meme plus long's que certains of du ccerulescens. II sera plus facile d'apprecier les differences qui viennent d'etre sig-nal^es par le rapprochement des contours de la pla- que sternale d'apres 3 Q de m6me taille appartenant respecti- vement aux 3 especes, et par le tableau comparatif des dimen- sions du corps et des (^lytres. A) (Hd. gratiosa Serv.— B) ffi"^. ccerulescens L.— C) QHd. colUna m. ESPECES. LONG. DU CORPS. LONG. DES ELYTRES. QSd. gratiosa Serv. (ex Brium.). ^9 16 —20""" 21 —27 18 — 23""" 23 — 29 (Ed. ca^rnlescens L ' 1 Q 16 —20,2 22,5 — 28 17,2 — 21 24 —27,5 (Ed. follina m ■ '9 16 —19 19,8 — 26 15,8 — 21 19 —24 1 (15) Pantel. — OETHOPTERES D'UCLES. 251 II eut ete desirable de faire ressortir les differences que pr6- sente cette espece vis-a-vis de YCEd. Charimiiierl Fieb. Ne con- naissant pas en nature ce dernier in.secte je dois mo borner a dire que d'apres les descriptions il aurait le teg-ument nota- blement moins rugueux. Les deux especes seraient elles iden- tiques? il est impossible de le soupconner d'apres les descrip- tions des auteurs. Observat. I. Cette espece est, de tout le ^Ton])e des G^di- fodites, celle que Ton rencontre le plus fr^quemment dans cette r^g-ion, et tout porte a croire qu'elle est repandue dans toute I'Espag-ne: sa presence a ete constatee a Madrid par M. le Professeur Bolivar et j'ai recu moi-meme de M^lag-a quclques exemplaires d'un (Edipoda qu'il est difficile de ne pas rappor- ter a cette espece, malg-re leur etat de conservation peu satis- faisant. II est done probable qu'elle a 6te observ^e par les en- tomolog-istes et s'il n>n est pas fait mention dans leurs ouvra- g-es, c'est peut-etre parcequlls Tout consideree comme une sim- ple variety du CferuJescens. L'auteur du Prodromu^ Qidipod. (1) vise peut-etre cet insecte quand il sig-nale (p. 151) une varia- tion du C(PruJescens caract^risee par •:< fascia alarum postice evanida, vitta humerali long-iore (Hispania).» Ces considera- tions, outre la dilficult6 qu'il y a a caracteriser une espece aussi variable dans sa couleur et dans la texture de son t^g-u- ment, exig-eaient de moi plus que de tout autre la plus pru- dente reserve relativement a cet (Edipoda. Cependant Tobser- vation attentive d'un g-rand nombre dexemplaires , la d6- couverte de tout un ensemble de variations n'ayant rien de commun avec les variations de VCEd. carulescens L., et par dessus tout Tassentiment de M. Bolivar, m'ont determine h en publier la description. Je viens de nommer le savant Professeur qui a resolu mes difficult^s et dirig-6 ce modeste travail; c'est pour moi un de- voir en mt^me temps qu'une douce satisfaction de dire la part qu'il y a prise et de lui offrir, en presence de mes colltig^ues a la SociEDAD DE HiSTORiA NATURAL, I'liommag-e de ma profonde g-ratitude. Observat. II. La variation de la couleur des ailes dans cet (1) Pfodromus (Edipodiorum. auctore H. <1p Saussure. Geneve, 1881. ■252 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (16) Qidipoda s'explique difficilement, peut-etre , dans la theorie propos^e par M. Brunner (Prodromns der Eiirop. Orth. , pag-es 160 et 163). D'apres cette tli6orie la couleur du type resiilte- rait de la fusion de deux pig"ments colores differents, tandis que dans la variety Tun des pig-meuts aurait disparu par une sorte de phenomene d'albinisme, et Ton verrait apparaitre seule la couleur composante non detruite (1). II faudrait done, si cette tlieorie etait I'expression de la r^alite des Glioses, que dans cliaque cas la couleur observee dans une variete put 6tre consid^ree comme composante de la couleur du type. Or, le rose tendre de VGiJdij). colUiia pent difficilement ^tre envi- sag'e comme couleur composante du bleu pale. Suivant Hel- moltz, les composantes de cette derniere teinte seraient plutot le violet et le vert. Uu reste, mSme dans le cas oii la couleur de la variete pourrait effectivement etre reg-ardee comme com- posaute de celle du type, la theorie du celebre naturaliste de Yienne ne serait completement confirmee par les faits que si Ton decouvrait pour cliaque espece la double variete dont elle inontre la possibility; si Ton decouvrait p. ex. a cote de VCEdi- poda TariaMUs, Mew par disparition du pig-ment roug-e, un (Fd. variaMlis. ronge par disparition du pig-ment bleu. Scirtobsenus gen. nov. Vertex rotundato-convexus. Pronotum parmim , rotundatum, hand cdriniilatum, liostice suMnincatum. Elytra squamceformia, in (f incmiibentia, in 9 lateralia. Prosternum Msjmiosum. Pedes postici longissimi. Tihia posticm siipra tersiis apicem dense spi- nosce, ajnce suUus spinis apicalihus 2 armatcE; tarsi postici plan- (1) Cette idee ingenieuse nettement exprimee dans plusieurs passag'es ou I'auteur parle de couleurs unies: «... das lichte Blau... welches bei der normalen Farbung mit dem Roth vereint (iie Rosafarbe erzeugt», p. 160,oude couleurs composees: «... die rothe Farbe der Unterfliig'el... aus Roth und Lichtblau ziisammenffesetzt isti>, p. 163, parait bien differente de celle que M. de Saussure lui attribue dans son Prodromns (Edipodionmi , quand il dit, p. 117, en exposant la theorie de son illustre collegue: «la couleur rouge (de V(Edip. vanahilisj est le resultat de deux pigments sxiperposes, I'un superflciel rouge, et I'autre sous-jacent qui formerait la couleur foncierede For- gane, d'ou resulterait que lorsque le pigment superflciel ferait defaut on verrait ap- paraitre la couleur de pigment profond.v (i~) Pantel. — orthopteres d'ucles. 25» iulis lileris artlculo primo cequilongis. Segmentum anale c" an- guste emfirginatum. Cerci o^ conici, iJicurvi, last dente armaii. Ovipositor suMncurvus, apice acuminatns. Genus Antaxlo Br. et HJiacocUidl Fieb. affine. Scirtobfenus — qui prog-reditur assultim, c-x/praw, ib'ai'yw. Scirtobsenus grallatus, sp. n. (PL ii, fig-. 3.) Statura gracillima. Griseus , casianeo-marmoratv.s . supra xitia Jongitudiiiali 2)alUda Jineam oisciir am inch( dente , lateri- Ins ohscuris. Vertex rotundato-convexus , articnJo i" antennanini suMatior. Fades totamarmorata. Antenna corjmre dupJo longio- res. Pro7iolum parvum, aniice distincte, ptostice siiMndistincte truncatum, supra roinndaium, lave. Lohi deflexi magnam par- tem odsciiri; marginiins inferior e et ]mstico pallide marginatis, lineola ohscura ad limhim marginis inferioris api'posita. Elytra in (f inciundeniia , hicoloria, marginem postimmi segmenti aldo- minalis 2' /mid atfingeniia: in 9 lateralia , metanotiim vix su- perantia. Pectus spims prosternaliliis 'breviusculis , graciliMs; loiis mesosternalibus acuto, metasternaUhus oltuso-angnJatis. Femora antica et intermedia marmorata , stihtus inermia. Ti'bt(P correspondentes maculis mtjoribus ornatm, supra, latere externo. 3-4 spinulosoi. Femora ptostica hasi incrassata valde elongata, subtiis margine interno 4-5 sjnnuloso. TiMce posticce supra spi- nis co)i/ertis, apice rufis. Cerci of fere semicirculariter in(*iirvi, iasi, latere interno dente horizontali rohisto instructi, apice acu- minati. Ovipositor incurvns, apice sensim acuminatns, corpore multo hrevior. Lamina subgenitalis 9 triangiilariter emargl- nata, lobis triangularibus. Long-. cori)oris g'M4-16°""; 9 13-16""" — pronoti 3,8 3,9 — elytrorum 1,9 1,2 — fem. post 17 17,8 — ovipositoris 11,2 Remarqnablement .svelte ct allonge; de coulcur grise. orne sur tout Ic corps de marbrnres d^licates d'un chatain plus on moin fonc6 avec une tendance au vert-olive: une larg-e bande 251 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (1«) pale comprise eiitre deux bandes laterales sombres reg-iie le long" dii corps depuis le sommet du vertex jusqu'a rextr6mit6 de Fabdomen; cette bande est ordinairement divis6e par une lig'iie m^diane obscure mieux marquee sur la tete. Tegu- ment lisse. Ii6risse principalement sur les antennes et sur les pattes de polls courts, dresses. Vertex convexe et arrondi, notablement avance, uii peu plus larg-e que le premier arti- cle des antennes. Face fortement reclin^e , l^g'erement ponc- tuee; offrant de chaque c5t6 une fascie plus claire, mal d^fi- nie sur les bords, qui descend de la base de I'antenne et se continue sur les pieces buccales. Cette fascie est orn(^e infe- rieurement d'un point noir assez distinct. Vers la base du labre s'observe un point semblable determinant avec les pre- cedents un triang-le equilateral. Antennes ayant au moins deux fois la long-ueur du corps; le premier article est forte- ment g-ibbeux en dedans, marbre; le deuxieme cyiindrique, chatain, orne d'une tache pale; les autres sont peu distincts, uniformement testaces. Pronotum assez petit, etroit et arrondi en dessus, presque ediancre par devant, a peine tronque en arriere, lisse, sans vestig-e de carene mediane; offrant vers le premier )i anterieur un sillon peu visible courbe en avant en forme de fer a cheval, et vers les -/g? deux petites impressions lineaires obliques dont Fensemble dessine un v ouvert en avant. Lobes retiediis assez fortement rebordes sur les bords inferieur et posterieur; a sur- face presque entierement occupee par la bande lat6rale obs- cure qui s'eiarg"it sur le pronotum et devient ang"uleuse infe- rieurement; la partie restee libre est jaunatre et constitue un lisere long-eant le bord inferieur et remontant le long- du bord posterieur de maniere a retrecir la bande obscure; une lig'ne obscure est incluse dans la partie horizontale du lisere et appliquee contre le rebord inferieur. Elytres du cr' prolong-es j usque vers le milieu du 2' seg-ment, blancs dans leur moitie interne, sombres dans la reg-ion ante- rieure, a nervures radiales noires, fortement saillantes. Elytres de la Q lobiformes et lateraux, depassant a peine le bord pos- terieur du metanotum. Epines prosternales g-reles, assez courtes, terminees en poin- te mousse espacees entr'elles. Les lobes mesosternaux sont decoupes en ang-le aig^u; les raetasternaux en angie obtus. (19J Pantel. — orthopteres d'ucles. 255 Femurs anterieurs et interm^diaires uiiiform6ment marbr^s a Texception de Tapex qui est pale, inermes en dessous. TiLias correspoudants plus pales, orn^s a la base des Opines de taches noires qui les font paraitre semi-annel6s; portant en dessus, sur le bord externe 3-4 Opines. Le bord interne est mutique dans les tibias anterieurs, 1-2-spineux dans les tibias interm6- diaires. F6murs post^rieurs fortement renfl6s dans la partie basilaire. plus long-s que le corps, amies sur le bord infcro- interne de 4-5 epines tres petites. Tibias post6rieurs tres den- s^ment spineux en dessus, surtout vers Tapex. Plantules libres des tarses correspondants aussi long'ues que le premier article. Seg'ment anal du ^f marqu6 a partir du milieu d'une im- pression long-itudinale et ^troitement emarg'in6 a I'extr^mit^. Cerci du c^ coniques, allong"6s, courbes en dedans, acumin6s, munis interieurement d'une forte dent basale horizontale; de couleur pale en dessus, bruns en dessous et poilus. Plaque infra-anale 6troitement emarg-inee en rond, Oviscapte notablement plus court que le corps, courb^, acu- mine. Le bord sup6rieur est r^g-ulierement courb6 des le pre- mier Vs basilaire; le bord inf^rieur, des le milieu seulement. Plaque sous-g^enitale de la 9 triang'ulairement 6marg-in6e, a lobes triang-ulaires, leg-erement car6n6e sur la lig-nem^diane; la forme de cet org-ane est du reste assez variable. Get petit decticide pr6sente les dimensions et jusqu'a un certain point le facies ext^rieur d'un Ctenodecticus Bolivarii Tar"-. 256 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (20) 2^ PAKTIE. CATALOGUE RAISONNE DES ESPECES RECOLTEES A UCLES ET DANS LES LOCALITES VOISINES. La reg'ion exploree comprend: 1°, aiitour d'Ucles, un cercle d'uiie a deux lieues de rayon, assez frequemment visits sur lapliipart de ses points; 2°, dans quelques directions, des pe- netrations plus ou moins avancees dans les localites voisines, n^cessairement mal 6tudi6es. Les localites differentes d'Ucles seront indiqu^es toutes les fois qu'une espece y aura 6te ren- contree exclusivement. L'ordre suivi dans la distribution des especes est celui du Prodro^mis der E^iropdischen Orthoptereri de M. Brunner von Wattenvyl. Forficulodea (Forflcularia Br.) ^^^ Labidura Leach. L. riparia PaU. Observe dans deux localites differentes mais toujours au bord des eaux saumatres ou franchement salves. Tres abon- dant sous les pierres et dans les crevasses de la vase dess^- cli6e, quelquefois dans de petites g-aleries qui paraissent avoir ete creus^es par I'insecte lui-m6me. — Rio Salado, pres Taran- (1) n parait preferable d'adopter pour les noms de families une desinence unifor- nie,tout en reconnaissant qu'une exception en faveur de ce premier groupe,qui constitue pour plusicurs auteurs un sous-ordre distinct, serait fondee sur des raisons serieuses. (21) Pantel. — orthopteres d'ucles. 25T con!, Lag-iinas de Montalbo! — Larve on iiymplie: f^vrier, mai, juin, juillet; adulte: fevrier, avril, mai, juin, juillet, no- vembre. Anisolabis Fieh. A. annulipes Luc. Sous les pierres humides, aux bords dii Badija et quelque- fois sur les collines. Assez rare. Je n'ai jamais rencontre le (f. — Larve: avril, aoiit; adulte: avril, juin, juillet. A. moesta Gene. Cette espece se rencontre commun^ment sous les pierres, principalement aux bords des champs, pendant la plus g-ran- de partie de I'annee. Forficula L. F. auricularia L. Espece tres commune. Elle parait manifester une certaine preference pour le voisinag-e des pares h moutons (corrales) etablis sur les collines. Au printemps on y remontre fr^quem- ment la 2 environn^e d'une multitude de larves, vivant sous les pierres, dans des g-aleries peu profondes. Blattodea. Ectobia Westw. E. ericetorum Wesm. Sous les pierres s^ches ou au pied des arbres. Assez rare. — Larve ou nymphe: juin h aout; adulte: septembre, octobre. E. livida F. Sous les feuilles seches, quelquefois volant sur les plantes. Espece commune. — Nymphe: mai ^juillet; adulte: juillet k septembre. On rencontre des exemplaires chez lesquels la fascie brune inter-oculaire se re^sout en une double s^rie de points, le front conservant dans I'adulte la livr6e de la larve. ANAL"S DE niST. NAT.— XV. 17 258 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (22) Aphlebia Br. A. subaptera Ramh. Cette espece est tres abondante dans certaines stations, prin- cipalement sous les feuilles seches, au pied des arbres, dans le g-azon ou sous les pierres. — Adulte: avril a aoiit. L'observation d'un assez g-rand nombre d'individus des deux sexes me permet de donner la description du c' Qui est de- meur6 inconnu depuis la publication de la Faunede V Andalou- sie, et de completer sur quelques points de detail celle de la Q. c/ Ovale-lanceole, noir. annele de blanc et de g-ris. Vertex orne d'une taclie transversale blanche. Antennes brunes, plus ou moins pales a la base. Pronotum semi-orbiculaire, subtron- qu6 ant6rieurement, entour^ d'un lisere blanc-diaphane ^largi sur les cot6s; disque noirbrillant ou roux. Les deux seg-ments post^rieurs du notum et ceux de Fabdomen . constamment noirs, sontbordes d'un lisere blanc-d'ivoire et nettement limi- te sur le mesonotum , blanc-g-risatre , mal limite et macule de brun sur le metanotum et surtout sur les segments abdomi- naux. Elytres squamiformes, depassant a peine le bord poste- rieur du mesonotum, lisses, diaphanes, ayaut leur bord in- terne obliquement arrondi et leur bord externe presque droit. Le 6'' seg-ment dorsal de Tabdomen , aussi larg-e que les deux precedents reunis, offre au milieu une echancrure profonde subtriang-ulaire; le 7% ordinairement cach^ sous le precedent, au moins dans I'insecte dessech^. est ecliancrt^ de la meme maniere mais depourvu d'enfoncement median; le 8' est exer- te, largement ecliancre en rond. A partir du 8' segment I'ab- ■domen est sensiblement tectiforme. Plaque supra-anale sub- triangulaire, blanche dans sa partie libre. Cerci noirs. Dessous du corps noir, a Texception des contours lat^raux ; plaque sous-g6nitale mediocrement prolongee , entierement noire. Pattes testacies, presque diaphanes. Femurs etroitement mar- gin's de brun, cette meme teinte apparaissant sous forme de taches a la base des epines des tibias et a Textr^mite des arti- cles des tarses. Commun au printemps. il ne tarde pas a disparaitre. Q Corps ovale-oblong dans Tinsecte vivant, notablement elargi en arriere dans les exemplaires desseches. par suite de <23) Pantel. — orthopteres d'ucles. 259 raffaissement des aniieaux de rabdomen. T^te comme dans le of; antennes plus pales. Pronotum suborbiculaire, entoure d'un Iis6r6 pale, transparent, notablement plus larg-e sur les c6t6s et se continuant sur les deux autres seg-ments du notum: disque de couleur tres variable, quelquefois noir ou roux, le plus souvent g"ris, et orn6 dans ce cas d'une ponctuation ma- localit^s et aux memes 6poques, on se demande oii peut bien etre le fondement d'line distinction specifique. Acrotylus Fieh. Acr. Insubricus Scop. Un pen partout et a pen pres a toutes les 6poques. Assez commun. — Nymphe: aout, d^cembre; adulte: f6vrier a d6- cembre, CEdipoda Latr. (Ed. caerulescens L. Lieux steriles exposes au soleil; tres localise et pen abon- dant. — Juillet h novembre. Cette espece offre d'assez grandes variations dans la sculp- ture du teg-ument et dans la coloration. II est frequent de ren- contrer des individus chez lesquels le processus triang-ulaire du pronotum est bord6 d'un Iis6r6 jaune ou gris clair; cette meme teinte envahit quelquefois le metazona tout entier. Dans I'aile, la bande radiale est sujette a varier: je possede un individu chez lequel elle a totalement disparu. (Ed. collina m. Collines, champs incultes. La forme h ailes roses et notam- ment la var. sulpJmrans vivent de pr(^ference sur les collines g-ypseuses. Tres-commun. — Adulte: juillet a d^cembre. (Ed. fusco-cincta Luc. Meme habitat. Tres commun. — Juillet a novembre. Les exemplaires d'Espag-ne pr^sentent vis-^-vis de ceux d'Alg-^rie quelques 16g-eres differences. Les ailes sont un peu plus etroites proportionnellement; la bande hum^rale, tou- jours bien indiqu^e, est quelquefois assez prolong-^e; la cou- leur est toujours le bleu verdatre opalescent. Chez les indi- vidus qui vivent sur les collines g-ypseuses steriles et denud^es, les taches noires du t^g-ument et notamment les larg-es ban- des transversales des elytres disparaissent plus oumoins, et rinsecte est d'un g-ris pale uniforme, poudreux. (37) Panlel. — orthopteres d'ucles. sto Pachytylus FieJ). P. nigrofasciatus de Geer. Sur les coteaux ou dans les champs. On le rencontre assez souvent mais jamais en masses. — Nymphe: juillet; adulte: ^v^rTrr^'7^\ juillet k novembre. /C^ -^r^^c^ / > P. cinerascens Fair. Vit par bandes nombreuses au milieu des hautes herbes, an bord des fosses. Assez commun. — Nymphe: septembre; adulte: aout (individus Isolds), octobre (bandes plus ou moins nom- breuses). CucuUigera Fisch. C. flexuosa Serv. Collines rocailleuses et st^riles. Assez rare. — Larve: mai; adulte: juin a aoiit. Je possede un individu (f monstrueux chez lequel la plaque sous-g"6nitale est nettement bifurqu^e. La conformation particuli^re des ailes chez le c/ laisse faci- iement soupconner que ces org-anes interviennent dans la stridulation. On y observe, en effet, des nervures saillantes, des aires dilat^es et r^g-uli^reraent r^ticul^es qui rappellent la structure des 61ytres d'un Stenohothrus ou d'un Arcyptera. Je ne sache pas cependant qu'aucun Orthopt^riste se soit occu- py soit de verifier si I'insecte possede r^ellement la faculty de striduler, soit de d^finir le role particulier de Taile dans la stridulation. Les circonstances m'ayant mis a meme d'6tu- dier sur le vif cette curieuse esp^ce, j'ai pu constater un cer- tain nombre de particularites qui se rapportent k cette double question. On me permettra de les exposer avec quelques de- tails. Le vol du CucuUigera flexiiosa cf est ordinairement silen- cieux, mais il s'accompag-ne, au gr6 de I'animal, d'une stri- dulation forte et ronflante, d'un caract^re tout-^-fait particu- lier. L'insecte fait entendre cette stridulation principalement quand il est sur le point d'aterrir, comme s'il se f^licitait bru- ANALES DE HIST. NAT. — XV. 18 274 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (38) yamment d'avoir 6chapp6 au filet du chasseur. Le son se pro- diiit tres net et tres plein, tandis que les pattes post^rieures sont immobiles et ^tendues parallelement k Taxe du corps, c. a. d. dans des conditions oil il ne saurait 6tre attribu6 au frottemeut des femurs post^rieurs contre la face sup6rieure des ^lytres. D'ailleurs la face interne des f6murs est d^pourvue de nervure frottante. II faut done chercher ailleurs I'orig-ine de la stridulation cliez cette espece et probablement aussi chez \q5 Eremodides en g-^n^ral, reserves faites des modifications entrain^es par les divers caracteres sp6cifiques. Et pour 6car- ter en passant une opinion qui a 6t6 6mise par MM. Graber et Krauss (1), au sujet d'un CucuUigera differant d\i /lexuosa, on ne saurait assig-ner le frottement du f^mur contre la petite plaque en forme de rape qui orne le 2^ segment dorsal de I'abdonien. M. Brunner fait remarquer tres judicieusement que cette plaque existant indiflf^remment chez le ^f et chez la Q, chez les esp^ces brachypteres et chez les esp^ces long-uement ail6es, ii n'est pas a pr^sumer qu'elle fonctionne comme org-a- ne sonore. Du reste, I'immobilit^ des pattes post6rieures pen- dant la stridulation ne laisse aucun doute h cet 6g"ard. On ne pent pas davantag-e mettre en avant le frottement de I'aile contre I'^lytre. Un pareil frottement donne naissance, comme on salt, au bruissement particulier qui accompag-ne le vol du PsopJnis strid^ilus et, suivant Fischer, celui du Stenobothrus morio. Mais ce bruissement qui n'est point arbitraire, pour me servir de I'expression m^me de I'auteur que je viens de citer, et qui r6sulte m6caniquement, chez la Q aussi bien que chez le cf, du frottement des nervures ant^rieures de I'aile contre la face inferieure de I'^lytre, n'a rien de commun avec le veritable chant dont il est ici question. Ce chant est produit sans aucun doute par les vibrations de I'aile, et ces vibrations sont excit^es par le frottement non de la face sup6rieure mais de la face inferieure; car d'une part la r^g-ion moyenne de cet org-ane est visiblement conform^e pour fonctionner comme caisse r^sonnante, et d'autre part c'est sur la face inferieure que s'observent les nervures les plus saillantes. J'ajoute que (1) XXXI Bd. der Denhscrift der mathem naturtv. Klasse der k. k. Ak. d. Wissensch. in Wien 1875, p. 87. (HO) Pantel. — orthoptkres d'ucles. 275 le frottement parait avoir lieu entre la i)ortion moyenne a h de la nei'vure axillaire post6rieure et la face dorsale des tibias interm^diaires. Si Ton 6tale les ailes d'un sujet frais et que Ton attaque transversalement la nervure indiqu^e en passant sur elle la face dorsale du tibia, on determine la production d'un bruit faible qui est a la stridulation de Tinsecte vivant ce qu'est a celle d'un Slenohothrus le bruit que Ton produit en passant le femur sur relytre. D'ailleurs la nervure ^tudiee au microscope se niontre admirablemeat conformee pour ce g-enre de fonction: elle est surraontee d'une crete fort saillante, cor- n^e, et renforcee sur les cot6s par des rides transversales qui I'emp&chent de se deformer sous I'efTort de traction lat6rale exerc6 par I'org-ane frottant. On sait que cette meme crete existe, quoiqu'elle y soit moins marquee, sur la nervure ra- diale des Stenobothriis. De son cote, la face dorsale du tibia interm^diaire est armee d'une serie de tubercules relative- ment g-ros et espaces qui aug-menteraient le frottement et fonctionneraient comme la colophane que Ton passe sur I'ar- chet du violon. II est vrai que leurs dimensions et leur forme conique paraissent tout d'abord inconciliables avec le role que je leur attribue, mais ces dimensions et cette forme ren- draient compte pr^cis^ment de ces 6branlements forts et sac- cad6s qui se traduisent par le ronflement dont il a H^ ques- tion. Enfin, les mouvements a executer par I'iusecte dans cette liypothese sont a pen pres les seuls qui soicnt jjossibles dans les conditions ou le son est produit, et n'ont rien de violent: I'aile 6tant maintenue horizon talc et d^ployee, I'animal re- leverait le f6mur interm^diaire centre les flancs en m6me temps qu'il imprimerait au tibia un mouvement alternatif d'avant en arriero. et d'arriere en avant. Je dois avouer qu'en abaissant I'aile et en frottant la nervure a h contre le femur 276 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (40) interm^diaire, on obtient aussi une petite stridulation , mais ce mouvement parait moins naturel que le pr6c6dent et on ne voit pas comment avec une pareille position imprim^e aux ailes, le vol de I'insecte pourrait se soutenir sans irr^g-ularite. Pyrgomorpha Serv. P. grylloides Latr. Champs incultes, depressions herbues , collines couvertes de thym etd'autres plantes basses. Commun. — Larve ou nym- phe: septembre k fevrier; adulte: mai ^ juillet. Ocnerodes Br. 0. Brunnerii Bol. Coteaux sees et pierreux ou champs incultes. Commun. — Larve: aoiit^mai; adulte: mai^juillet. Quelques individus attardes se rencontrent encore en octobre. La description orig-inale de VAcocera Brunnerii Bol. ayant 6t6 faite d'apres un seul individu 9 quelque peu anormal et en mauvais 6tat de conservation, certains caract^res accessoi- res s'y trouvent sig-nal^s qui n'appartiennent k I'insecte que par exception. Ces caracteres ont 6t6 r^pet^s ulterieurement soit dans les Analecta orthopterologica de I'auteur, soit dans le Prodromiis de M. Brunner. Le a' d'ailleurs n'a jamais et6 de- crit en detail bien quMl en ait 6t6 public un dessin par M. Mar- quet (Bull, de la Soc. d'Hist. nat. de Toulouse, 1883). II ne sera done pas inutile de donner ici quelques indications tendant a completer la description de ce remarquable pamphagide. La couleur est assez variable : on trouve indifferemment des individus marbres, g-ris mouchet^s de brun, uniform6ment ferrug"ineux on ochrac6s. Le pronotura s'^tend jusqu'au bord post^rieur du mesonotum (1); sa surface est granuleuse, in- (1) Sice dernier segment parait quelquefois libre en arriere, cela tient a la pose ilefectueuse du sujet; d'ailleurs sa consistance membraneuse indique suffisamment qu'il est destine a etre protege. (41) Pantel. — orthopteres d'ucles. ztt ^g-ale, h^riss^e de gros tubercules qui sont g"6n6ralement bien saillants chez le (/, 6mouss6s chez la Q; la crete vue par c6t6 est nettement convexe (presque droite par une exception tres rare, jamais droite). Les 61ytres d^passent quelquefois le bord post^rieiir du m^tanotum chez le (f; chez la Q il ne Pattei- g*nent que rarement et ne le d^passent jamais. L'abdomen est notablement eleve en dessus a sa base ; les segments dorsaux sont surmontes pres du bord d'un tubercule median dont I'en- semble constitue une s6rie long-itudinale; ces tubercules sont assez aig-us chez le of, plus ou moins 6mouss6s surtout a par- tir du S*" ou 4" seg-ment chez la Q; on observe en outre vers la base de Tabdomen deux series lat6rales de tubercules plus l)etits n'existant chez la plupart des Q que sous la forme de plis 61eves peu marques. Les tibias post^rieurs et la face in- terne des femurs correspondants sont le plus souvent jaune- verdatre. Chez le c/" la plaque sous-g-enitale se r^fi^chit sensi- blement en dehors a son bord apical, en sorte que, vue de pro- fil, elle parait sinu6e; le processus membraneux qui la sur- monte est- long- et rid6 transversalement. Chez la Q le 8* seg"- ment ventral est d6coupe a I'apex en 5 lobes in6g*aux dont le bord libre est aminci et cr^pu; le lobe median est petit et de forme triang-ulaire. Long-, du corps c' 29 -SS"-^; 9 42-55""" — pronot 7-9 10-11,5 — des ^Ivtres 4,5- 6,5 6- 7,5 — femurs post 13 -15 17-21 Pamphagus Thmih. P. deceptorius Bol. Collines bois6es; exclusivement sur le Rosmarinus officina- lis. Rare. — Adulte: juillet, aout. Acridium Geoffr. Acr. .fflgyptium L. Quelques individus Isolds se rencontrent aux environs d'U- 278 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (42) cl(§s. J'en ai observe des bandes nombreuses sur les bords dvi Tag-e en septembre. L'adulte y abondait aiiisi que la nympbe, sur les hautes herbes, Carex, Scirpris, etc., des bords du fleu- ve. II y aurait done pour cette espece une denxieme 6poqne d'apparition, outre celle, bien connue, du printemps. Caloptenus Bunn. C. Italicus Z. Tres commun partout. surtout dans les endroits incultes, de juillet a d^cembre. La var. marginella Serv. est aussi fort commune. Platyphyma Fisch. PI. Giornae Rossi. Collines bien expos^es au soleil et champs incultes. Com- mun. — Principalement de juillet au premier printemps. Tettix Charp. T. bipunctatus L. Dans les fosses desseches. Assez rare. — Mai. T. meridionalis Ramd. Bords du Badija, volant quelquefois au soleil dans les che- mins sablonneux. Assez rare. — Avril. Locustodea. Phaneroptera Serv. Ph. quadripunctata Br. Clairieres des bois, champs cultives et vig'nes; sur les ar- bres, les buissons, les Retama, etc. Pen commun.— Nymphe: juillet; adulte: juillet k octobre. (43) Pantel. — ORTHOPTERES D'UCLES. 279 Les deux taches basales du champ tympanal sont ordinai- rement reunies. Xiphidium Sert. X. thoracicum Fisch. de W. Prairies marecag-euses, bords des fosses: sur les Scirptis, les Carex, les PMIaris, etc. Assez commun. — Aout. septembre. Cette espece n'est peut-^tre pas distincte du X.fuscum Fabr. Les epines des femurs sont en nombre variable dans un m^me individu et I'oviscapte pent ^tre plus ou moins droit. Locusta de Geer. L. viridissima L. Principalement dans le voisinage des cours d'eau, sur les plantes ^levees; quelquefois dans les bles. Tres commun — Juin a aout. Thyreonotus Sen. Th. Corsicus Serv. Dans les clairieres un pen ombrag-ees , sur les arbrisseaux et notamment sur le Quercus cocci/era. Assez commun mais localise. — Larve deja bien developp^e: juin, juillet; adulte: juillet k d^cembre. C"est de tons les Locustodes celui qui re- siste le mieux aux premiers froids de Thiver. La stridulation du c/ a de Tanalog-ie avec celle de VEphip- pigera Bmnnerii p. ex. et se compose de coups d'archet se succ^dant lentement mais sans poses rythmees. Elle est tr^s faible. Scirtobsenus m. Sc. grallatus ra. Dans la meme localite que le Thyreonotus corsicus, sur les touffes de plantes frutescentes ou ligneuses demi-seches: assez commun mais difficile a apercevoir et a capturer. — Nymphe: 280 ANALES DE HISTOIIIA NATURAL. (41) fin juillet; adulte: aout, octobre. — Observ6 aussi au pied d'une coUine g-ypseuse, pres Tarancon. Platycleis Fieb. PI. grisea FaJ)r. Champs, pelouses seches, au milieu des gramin^es ou des ombelliferes dess6ch6es. Commun. — Juin a septembre. Cette esp^ce parait etre la plus precoce du groupe. PL intermedia Serv. Avec le pr6c6dent. Commun. — Juillet k novembre. PI. affinis Fiel). Un peu moins abondant que les precedents. M6me habitat. PL tessellata Charp. Dans des conditions d'habitat assez varices, mais principa- lement dans les lieux arides. Tres commun. — Juillet h no- vembre. Decticus Serv. D. albifrons Fabr. Pentes arides et bien expos6es au soleil, de pr6f6rence dans le voisinag-e des cours d'eau; sur les plantes 6pineuses. Com- mun. — Juillet k novembre. Ephippigera Latr. Eph. Brunnerii Bol. Tr^s commun depuis la derni^re moiti6 de juillet jusqu'aux premiers froids de I'hiver; principalement sur les plantes 6pi- neuses dans les champs, ou sur les arbustes. La couleur varie du vert g'ai au fauve tres pMe; le plus sou- vent elle est vari6e de dessins blancs ou de taches violac6es. Les individus k coloration vive offrent g6n6ralement au dessus (45) Pantel. — orthopteres d'ucles. 28i de Tabdomen deux bandes long-itudinales blanchatres inter- rompiies aux bords des seg^ments et fomiees de taches trian- g-ulaires. Le prolong-ement de ces bandes s'observe quelqiie- fois jusque sur la partie ant^rieure du pronotum. D'autres bandes, mais celles-ci continues, reg-nent le long- des flancs et au dessous de I'abdomen. La face est orn^e tres el^g-amment de lig-nes droites et de dessins en forme du dun blanc pur. L'occiput est bleuatre. Je possede un exemplaire cf qui s'eloig'ue notablement du type par la partie post6rieure de son pronotum plus ascen- dante, et par ses elytres plus saillants et plus convexes. Eph. Perezii BoL Collines incultes ou couvertes d'arbustes raboug*ris ; sur Helianthenmm lavandv.lcpfolmm , Buplenrum frvMcescens , Arc- tostaphylos nva-m'si. Localise. — Juillet, aout. Eph. carinata BoL Dans les champs et aux bords des cliemins, sur les plantes ^lev6es et notamment sur les suivantes : Eryngium campestre, Scolymus Mspanicus, Plilomis herba-venti. Assez commun. — Juillet, aotit, septembre. Platystolus BoL PL surcularius BoL Champs cultiv6s. Commun.— Juillet a octobre. Les individus de couleur verte sont plus rares et se rencon- trentsurtout sur le Scolymus hispaoiicus. Ceux de couleur jau- natre ou ochracee vivent dans les endroits arides ou sur les tig-es dess6chees. Le nombre des 6pines que Ton pent compter sur les tibias et les femurs soit de la P"" soit de la 3" paire est essentielle- raent variable. Quelquefois les tibias anterieurs sont mutiques et les f6murs correspondants ne portent sur le bord ant6ro- inf^rieur qu'une ou deux epines fort petites. Sur les femurs post^rieurs le nombre et la distribution des 6pines n'ofTre pas plus de Constance: je possede une 9 chez laquelle le bord 2H2 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (46) interne porte 14 epines, le bord externe en 6tant compl^tement d^pourvu. Le chant du cf consiste en une sucession rapide de 5 on 6 coups d'elytre, dont le dernier renforce et soutenu, qii'il r^pete k des intervalles rapproch^s. Pendant ce temps, I'insecte se tient immobile, la t6te en bas, suspendu le plus souvent au sommet des 6teules. S'il ne suffit pas d'une tig-e pour soutenir sa lourde masse il en r^unit plusieurs qu'il 6treint fortement de ses six pattes. Cette attitude sing-uliere, pendant la stridu- lation, a pent etre sa raison d'etre dans la masse considerable de I'abdomen. Dans d'autres positions, le poids de cette partie du corps exercerait sur les seg'ments thoraciques un effort de traction qui g-6nerait le jeu des muscles moteurs des 61ytres. Du reste cette m^me attitude s'observe, au rapport de M. Brun- ner, chez le Dinarchus dasypiis Illig"., autre Locustode remar- quable par les dimensions de son abdomen. PI. Martinezii Bol. Champs cultiv6s; sur les tig-es de bl6 ou sur les plantes 6pi- neuses, comme le pr6cMent. Assez commun.— Juillet. — Ta- rancon! Pycnogaster Graells. P. Graellsii Bol. Principalement dans les champs cultiv^s, sur les tig-es de blt^, sur les plantes ^pineuses ou sur le sol. Commun.— Larve: f^vrier k avril; adulte: juin, juillet. La couleur g-^n^rale varie du g-ris ou du brun ferrug-ineux au vert plus ou moins fonc6. Quant aux dessins et aux taches de detail, leurs variations sont si considerables qu'il faut re- noncer a les d^crire; on n'en pent prendre une idee que par I'observation d'un g-rand nombre d'exemplaires. Le disqiie du pronotum pr6sente quatre taches d'un noir bronze, assez cons- tantes, dont deux tr^s rapproch^es, plac6es de part et d'autre de la lig-ne m6diane et ayant leur plus g-rande larg-eur au niveau du premier sillon transversal et deux de forme trian- ^••ulaire plac^es sur les cCt^s et s'appuyant sur le deuxieme sillon transversal. L'abdomen est r^g-ulierement orn6 en des- sus de deux larg-es fascies long-itudinales de couleur claire, (4'7) Pantel. — ORTHOPTERES d'ucles. 28:{ quelquefois bien lirait^cs sur les bords et continues, souvent larg-ement interrompues vers les bords posterieurs des seg-- ments et composes de taches irr^g-ulieres. Chez le ^ le pronotum est conforme aux descriptions des auteurs. Chez la Q il est proportionnellement plus court et les lobes r^fl^chis sont paralleles. L'oviscapte est indiff^remment arqu6 ou droit. Dans les larves 9 l'oviscapte est subitement courb6 pres de la base. La voracite de cet insecte justifie peut-^tre la reprobation dont il est Tobjet de la part des propri^taires qui le reg-ardent comrae nuisible et donnent ordre aux escardadores (1) de les d^truire. II s'attaque de pr^f^rence aux jeuues pousses des gramin^es, mais au besoin il s'accommode de toute sorte de plantes fraiches. Un certain nombre de larves emprisonnees I'an dernier en presence d'une prairie artificielle d'un demi- metre carr^ de surperficie se sont developp6es tr^s r^g-ulifere- ment et ont subi leurs dernieres mues en donnant des adultes de g-randeur normale; elles broutaient les feuilles tendres du Stellaria media mais principalement les jeunes inflorescences de diverses esp^ces de g-ramin^es. La stridulation du (f est relativement faible mais tres aig-iie. Elle consiste dans une succession tres rapide de coups d'elytre (3 ou 4 par seconde) et se prolong-e sans variation ni inter- ruption pendant plusieurs minutes. Je poss^de un remarquable individu hermaphrodite auquel le dimorphisme du pronotum dont il a ^X^ parl6 ci-dessus communique un aspect sing-ulierement asym^trique. L'insecte est conform^ comme le of dans la moiti^ droite et comme la Q dans la moiti6 g-auche. II en resulte que le pronotum est no- tablement plus long- du cOte droit en m^me temps que le lobe r^fl^chi de ce m6me c6t6 est plus 61eve en arriere. L'<^lytre droit d^passe I'elytre g-auche de 1,5"". Le cerque droit est robuste et court; le cerque g-auche, g-r^le et un pen plus long*. En dessous on remarque du c6t6 droit une lame prolong-(^e ayant exactement la forme de la domi-plaque sous-g-^nitale (1) Personnes chargees d'enlever les cliardons et autres inauvaises herles (lui viennent dans les champs tere>i-Kunde von Dr. Krauss. Verhandlungen der K. K. ZooL- lot. Gesellschaft in Wien, 1886. (49) Pantel. — ORTHOPTERES d'UCLES. 285 vari^t6 si elle se montrait constante et transmissible. Mon- sieur Krauss a eu I'heureuse id6e de verifier le fait de la trans- missibilit^, mais les jeunes larves qu'il 61evait dans ee but ont malheureusement p6ri pendant I'hiver. Gr. desertus Pall. Sous les mottes de terre, le long* des fosses ou sous les pier- res, au bord des champs cultiv^s. Assez commun. — Adulte: mai, juiu. Type et vv. agricola Ramb., melas Charp. Gr. Burdigalensis Latr. Dans le voisinag-e des fosses humides, courant dans le g-azon ou retire dans ses g-aleries. Assez localise. — Adulte en juillet. Type et vv. Cerisyi Serv., arvensis Ramb. Gryllodes Smiss. Gr. pipiens Duf., non Br. Sur les collines seches bien expos6es au soleil; sous les pier- res, dans des trous pen profonds perc^s obliquement. Rare et localise. — Larve: avril a juillet; adulte: juillet, aoilt, octobre. L'insecte d'Ucl6s est identique a celui des environs de Bar- celone dont la Q se trouve dans la collection Bol. II y a lieu de croire par const^quent qu'il se rapporte au veritable Gi'. pi- piens Duf., d^crit primitivement du Nord de I'Espag-ne. Le c/ offre vis-a-vis de celui de I'Escorial et par suite vis-a-vis de celui du Prodronmis, dont la description a 6t6 r6dig-6e d'apres des exemplaires de cette locality, des differences assez nota- bles. Dans l'insecte d'Ucl^s les lig-nes occipitales externes sont plus larg-es , tandisque les int^rieures sont a peine marquees (un peu plus visibles chez la 9), Le pronotum est plus etroit en arri^re et plus long*. Les veines ondulees de la harpe sont au nombre de 4. Le Gryllodes de I'Escorial constitue probablement une es- p^ce distincte et nouvelle dont il reste a d^couvrir la $• 286 ANALES DE HISTOEIA NATURAL. (50) Platyblemmus Sew. PI. Lusitanicus Serv. Collines steriles et tertres g-azonn^s des bords des champs; t-ous les pierres. Assez rare. — Adulte: jiiin, juillet. J'ai ren- contre des larves d6j^ tres avanc6es en avril, et d'autres, tres petites et paraissant k peine a la 2'' ou a la S*" mue en juillet. Gryllomorphus Fieb. Gr. sp. ? Je ne puis que sig-naler ici sans les rattacher a une espece d6termin6e deux exemplaires Q trouv6s sur un tertre g'azonn6 en faisant la chasse aux petits carabiques. II n'est pas sur qu'ils soient adultes. Gryllotalpa Latr. Gr. vulgaris Latr. Jardins potag-ers et terrains humides dans le voisinag-e des cours d'eau, sous les pierres. Commun. — Principalement en mai et juin. Le catalog^ue pr6c6dent comprend 82 especes. Sur ce nombre: 69 se trouvent dans les environs imm^diats d'Ucl6s , 13 dans les localit6s voisines, 4 sont nouvelles pour la science, 1 est nouvelle pour la Faune Europeenne: Discothera Tu- netana Fin. et Bonn, 1 est nouvelle pour la Faune Espag-nole : (Edipoda fusco- cincta Luc. (51) Pantel. — OUTHOPTfcRES d'uCLKS. 287 Explication de la planche II. Fig'. 1. Stmoronotus crassiuscuhs Pant. A — Q; B — 61ylre gfauche g-r. Q j-, C — extr^mite dc rabdoinen ^ 8 8T. y Fig-. 2. Epacromia 2)l(itypyffia Pant. A — r/; B — C — D — extremity de I'abdomen (f vu par dessus , par dessous et de profil, g-r. y Fig-. 3. Scirtol)(snus grallatns Pant. A — 9: B — plaque Q sous-g-^nitale 9 g-r. y; C — extremity de I'abdo- men d" gT- Y La nerviation des org'anes du vol n'est point representee en detail sur les fig-ures \-A , 2- J. . FERNANDO POO EL GOLFO DE GUINEA APUNTES DE UN VIAJE ^'^ POR (Sesion del 2 de Junio de 1886.) Decir que Espaila estk vivamente interesada en toclas las cuestiones que se relacionan con las costas septentrional y occidental de Africa, es decir una vulg-aridad y afirmar un hecho que nadie pone en duda. Amante de mi patria, tanto como pueda serlo de la suya cualquiera de esos extranjeros que ponen el pi6 en el continente misterioso, asi para benefi- cio de su pais, como de la humanidad entera, venia contem- plando desde hace anos con honda pena k esta nacion sumida en el mks profundo sueno, sin que nadabastase^despertarla, liasta que la suerte quiso que del Congreso Geogrdfico (^\\q tuvo lug-ar en fines de 1883 y en el que se debatieron muy impor- (1) La prescnte Memoria fue leida por el Sr. Ossorio en la sesion publica veriflcada por las Sociedades de Geografia Comercial y Geogrdfica de Madrid, el jueves 20 de Mayo del ano corriente, en el Ateneo de Madrid, habiendo tenido nuestro consocio el Dr. Ossorio la amabilidad de ampliarla considerableraente en cuanto se relaciona con la etnografia 6 historia natural de los territories por §1 recorridos, d fin de que ofrezca mayor inter6s y sirva como de introduccion d, las listas de los objetos y ejemplares recogidos durante el viaje y que clasificados por difercntes individuos de nuestra Sociedad se insertan d continuacion de la interesante narracion del Sr. Ossorio. (Nota de la Comision de publicacion.) ANALES DE HIST. NAT. — XV. 19 290 ANALES DE HISTORIA NATUBAL. (2) tantes puntos naciese una sociedad que llevaba el noinbre de Africanistas y Colonistas, que daba principio a sus trabajos euviando sin tardanza una expedicion al Africa septentrional y no Yacil6 entonces un moraento en contribuir, en la medida de mis debiles fiierzas, k devolver k Espana la influencia que por la incuria de unos 6 impericia de otros y tambien per causas inevitables lia perdido en el Golfo de Guinea. En esta desalinada y breve reseiia de mis excursiones por los indicados paises, prescindir6 de entrar en detalles que no tienen cabida en pequeno bosquejo. Nada, pues, dire de las peripecias que ocurrieron a la expedicion antes de tomar el vapor en la isla de la Madera, ni de nuestro paso por Dakar y treinta y tantos puertos mas en que liizo escala el vapor Z^^o.? que nos conducia, en alg'unos de los cuales se desarroUa tan active comercio a la Ueg-ada de estos correos ingdeses, que su cubierta se trasforma como por encanto en animada feria y que por los resultados de sus operaciones bien merecen el nombre de factorias amhilantes aquellos g-randes camarotes repletos de variados g-t^neros pertenecientes a los diez 6 doce marineros que tripulan el barco. Pero creo oportuno Uamarla atencion liacia un lieclio desatendido aim y en que no se ha parado ning-uno de uuestros Gobiernos, cuyas consecuencias afectan a ese g-ran niimero de espanoles que en cumi^limiento de un deber tienen que dirig-irse a esa parte del g-lobo; me refiero k la preparacion que se va operando en el individuo durante la larg-a travesia desde Santa Cruz de Tenerife hasta Fernando P6o, produci6ndose en 61 un estado ani^mico muy marcado, k consecuencia de las detestables comidas que su- ministran las companias ing-lesas, que le hace sumamente accesible a la fiebre: tal es la causa principal de que se vean atacados por ellas a poco de su lleg-ada la mayor parte de los que visitan la ultima de las expresadas islas yla queocasiona la muerte de aquellos soldados que regresan k la Peninsula en estado convalecieute de la fiebre africana que ban pade- cido. Si para comer los manjares que se presentan en la mesa de primera, se necesita buen apetito y est6mag"o vig-oroso, para los de seg"unda es indispensable el incentivo del hambre. Pero apartemos la vista de este triste cuadro para dirig-irla a las costas de Fernando Poo, cuyas g'alanasmontanas,frondosa vegetacion y selvas seculares forman ag-radable contraste con (3) OsSOrio. — FERNANDO p6o Y EL GOLFO DE GUINEA. 291 esa costa baja, ^rida en iinas partes, de tupidisima arboleda eii otras, que se va viendo en tan molesta travesia. Aqiiella hermosa isla, que bien puede llamarse ^>. Comparese lo que acerca de dicho rio digo en estos mismos apuntes. (7) OsSOrio. — FERNANDO v6o Y EL GOLFO DE GUINEA. 295 mas h^ pocos meses los alemanes iin ponton en las inmedia- clones de esta isla. Estas lig-eras indicaciones bastan para for- mar cabal idea de la importancia comercial del indicado rio. Me atrevo a decir que el rio Muni la tiene hoy per si solo tan g-rande como todo el larg-o trayecto de costa que se extien- de desde su embocadura hasta rio Campo, ya que ^ste, el puerto de Bate y rio Benito exportan unicamente g-oma y alg-o de aceite depalmas, mientrasque del Muni sale en muy gran- des proporcionesgoma,marfil, aceite y hueso del fruto de pal- ma y hermoso 6bano, ya porque, aunque caudalosos aquellos solo son navegables en una extension de 15 k 18 millas, lia- llandose lueg'o interceptada la naveg-acion por g-randes cata- ratas, en tanto que por los cinco principales brazos afluentes que constituyen el rio Muni, pueden penetrar embarcaciones de g-ran porte k mucho mayores distancias, reuniendo dichos brazos la ventaja especial de seguir diferentes direcciones y establecer por consig-uiente, comunicacion con muy distintos pueblos, de suerte que ellos juntamente con los afluentes de rio Benito forman una magnifica red de comunicaciones, que en su dia, sabrd aprovechar el comercio europeo aun mejor que hoy. L^stima que el de Espana se haya dejado suplantar por el de otras naciones en coraarcas donde estaba Uamado k ejercer un predominio absoluto. Porque debo advertir que su comer- cio crece de un dia para otro y que ya no sufre las interrup- ciones motivadas antes con harta frecuencia por cuestiones de poca monta surg-idas entre los indig-enas, puesto que hoy arreglan sus desaveniencias acudiendo k la mediacion del sub-g-obierno espanol de Elobey, cuyas decisiones son para ellos ejecutivas, produciendo tal estado de cosas inmenso be- neficio k aquel comercio. Dicho esto por via de introduccion hare^ una resefia muy suscinta de mis excursiones por la costa y por el interior. El viaje que hice en compania del Sr. Montes de Oca abraza toda la region extendida desde el valle superior del rio Noya hasta el mismo curso del Benito y se Uevo k cabo parte con fondos suministrados por el Gobierno espanol, parte con re- cursos facilitados por la Sociedad de Africanistas, sobrantes de la expedicion anterior. En cuanto a la tercera expedicion realizada por mi solo, comprende toda la comarca miis alta del 296 AN ALES DE HISTORIA NATURAL. (8) rio Campo, cu3^o ciirso seg-ui en direccion NE. descendiendo luego al SO. hasta encontrar el rio Benito, a parte de las otras excursiones qne realice k lo largo de la costa h fin de adqui- rir detalles exactos acerca del reparto que habian hecho entre si franceses j alemanes de los territorios maritimos compren- didos entre la punta Santa Clara y el citado rio Grande, terri- torios de cuya propiedad gozaba Espana sin que nadie osara disput^rsela hasta los anos 83 y 84. Aprovechando una ocasion favorable, me embarque en Elo- bey para llegar a Bata, donde existen factorias alemanas 6 ing'lesas y un puesto militar francos. AUi desembarqu6 y se- g-ui toda la costa del N., marchando k pi6 por la orilla del mar y teniendo que hacerlo descalzo en m&s de una ocasion. Lleg"u6 asl k la desembocadura del rio Campo, donde los fran- ceses ban establecido otro puesto en el pueblecillo de Plato, encontrando al paso varios pueblos, alg-unas factorias y las desembocaduras de rios no sefialados en los mapas. Reg-res6 lueg-o sig-uiendo casi el mismo camino, por la costa, pero continuando por toda ella al S. de Bata y hasta lleg-ar a la punta Mosquitos, mas proxima k Elobey que al cabo San Juan y donde volvl k embarcarme. Tambien en esta segunda parte visite nuevos pueblos, factorias y puestos extranjeros, senalando otros detalles. El m^s esencial es de las ocupacio- nes alternadas que habian hecho en la costa alemanes y fran- ceses, celebrando los primeros contratos con todos los jefes con quienes no habian tratado los seg'undos. Los mastiles que sostienen banderas de ambas naciones, se haJlaban tan inme- diatos en algunos puntos que parecian los postes de un tel6- grafo el6ctrico. Dos jefes del territorio entre el rio del Campo y San Benito, y otros dos al S. de este, q